El doctor David, investigado por una supuesta violación a una paciente, durante una intervención quirúrgica.
La juez niega por segunda vez la libertad al cirujano acusado de violar a su paciente: "Tratará de eludir la acción de la Justicia"
“La investigación está llegando a su final", subraya el auto que encamina al banquillo de los acusados al doctor David G. S. (México, 1979).
Más información: La víctima del cirujano plástico violador de Murcia pide saber si tiene la vasectomía: sigue en prisión preventiva
El doctor David seguirá entre rejas mientras espera a que se ponga fecha al juicio por violar -supuestamente- a una paciente sobre la mesa de operaciones. Así lo refleja el auto al que ha accedido en exclusiva EL ESPAÑOL y donde se le niega la libertad provisional a este cirujano plástico por segunda vez.
Uno de los argumentos que esgrime la magistrada es que existe riesgo de fuga y de que no se siente en el banquillo de los acusados, este conocido cirujano plástico, nacido en México, y con clínicas privadas en Madrid y en Alicante.
“No pudiendo deducirse del informe que obra en la causa la inexistencia del delito, concurriendo en el investigado una serie de circunstancias que determinan la convicción en esta juzgadora de que el mismo tratará de eludir la acción de la Justicia, en caso de quedar en libertad provisional, habida cuenta de las elevadas penas que llevan aparejados los delitos objeto de esta instrucción".
"Se trata, en efecto, de una medida cautelar que cumple todos los fines constitucionalmente exigidos y que están recogidos en la resolución que acordó la misma, esto es, la existencia de sólidos indicios de criminalidad en su contra", tal y como refleja el citado auto judicial.
Tales como los dos vídeos filmados por la auxiliar de enfermería que le acompañaba en el quirófano en la operación estética que está bajo la lupa judicial y que se desarrolló el 4 de diciembre de 2025, en el quirófano de un hospital privado de Murcia.
Esta auxiliar ejercía de personal circulante, moviéndose fuera del campo esterilizado, y empezó a grabar al doctor David porque detectó que hacía un “movimiento de caderas” y “pélvico” mientras estaba entre las piernas de la paciente, a la que sometía a un aumento de pecho mediante lipolifting: extrayéndole grasa de los muslos.
La UFAM remarca en uno de sus atestados que en el vídeo se aprecia al doctor David con los pantalones bajados.
Otro de los indicios de criminalidad que recaen sobre el cirujano plástico David G. S. (México, 1979), vienen recogidos en el informe del Laboratorio Territorial de Biología de la Brigada Provincial de Policía Científica de la Jefatura Superior de la Comunidad Valenciana.
Los policías analizaron la parte frontal de un batín desechable, de color azul y con mangas, empleado en la intervención de marras por el doctor David, así como la faja de compresión que se le puso a la paciente tras la intervención estética. Había fluidos corporales y era crucial aclarar si eran fruto de una agresión sexual.
"Se ha obtenido una mezcla de perfiles genéticos a partir del ADN extraído del subvestigio reseñado como 'X', procedente de al menos dos personas, siendo al menos una de ellas un varón”, según concluía el informe de la Policía Científica.
“La mezcla obtenida resulta ser compatible con el perfil genético obtenido en el punto 1 (la paciente) y el perfil genético obtenido en el punto 2 (David G. S.)”.
Beatriz Uriarte es la abogada que ejerce la defensa del facultativo y su petición de libertad provisional sin fianza ha recibido la oposición del Ministerio Fiscal. Así lo recoge el auto fechado este 3 de agosto y donde la magistrada recoge que la Fiscalía pidió que "se mantuviera la medida cautelar acordada". Es decir, la prisión provisional decretada el 12 de diciembre de 2025.
"No han variado en absoluto las circunstancias que determinaron su adopción", tal y como recalca la magistrada.
Raúl Pardo-Geijo, abogado encargado de ejercer la acusación particular de la paciente que se sometió al lipolifting con aumento de pecho, aquel 4 de diciembre, se ha mostrado "satisfecho" con el auto de la magistrada que admite un recurso de reforma en un plazo de 3 días.
El conocido penalista Raúl Pardo-Geijo.
El afamado penalista murciano, en su escrito donde se oponía a la libertad provisional del facultativo, advertía de que la investigación biológica aún no está cerrada y "no existe alteración sustancial" de los hechos que sea "favorable al investigado", a pesar de que los fluidos corporales analizados no hayan arrojado la presencia de esperma.
Pardo-Geijo recuerda lo que argumentó la Audiencia Provincial la primera vez que declinó la puesta en libertad del doctor David: "La Sala señaló que la situación cautelar era provisional y revisable en función del resultado de diligencias relevantes, pero no condicionó el mantenimiento de la prisión a la aparición de semen ni afirmó que un resultado negativo en cualquier soporte tuviera valor exculpatorio".
El letrado también recuerda que este tipo de delitos de índole sexual "no exige eyaculación" y apunta a que es posible que no se produjera porque el cirujano plástico se percató de que le habían pillado en el quirófano, haciendo movimientos pélvicos, entre las piernas de su paciente.
"Las actuaciones recogen interrupciones coincidentes con la entrada de personal, y una diligencia policial de visionado describe que el investigado llegó a cesar el movimiento del brazo, mientras continuaba el pélvico que detuvo al levantar la cabeza y mirar hacia la entrada".
"Esa secuencia es compatible con que una eventual conducta sexual se interrumpiera antes de cualquier emisión seminal".
Ropa interior roja
Además, Raúl Pardo-Geijo recuerda que una de las testigos afirma haber visto la ropa interior del cirujano plástico durante la operación estética.
"Las testigos describieron que, antes de quitarse la bata, el investigado hizo el gesto de subirse el pantalón y recolocarse la ropa interior, que una testigo vio de color rojo".
De momento, el letrado ha pedido a la juez que se aclare si el cirujano plástico tiene hecha la vasectomía y el "análisis de las muestras íntimas" tomadas a la supuesta víctima de una violación sobre la mesa de operaciones que desató un terremoto en la sanidad privada de Murcia.
El doctor David suma ya 234 días en prisión y la magistrada parece dispuesta a que no respire aire fresco hasta que salga de su celda para sentarse en el banquillo de los acusados para ser juzgado. Así lo refleja el auto: “Hay que tener presente que la investigación está llegando a su final, al haberse acordado ya la transformación de la causa en procedimiento sumario”.