El pintor malagueño Raúl Berzosa durante la realización del retrato del papa León XIV para el nuevo sello conmemorativo del Vaticano.

El pintor malagueño Raúl Berzosa durante la realización del retrato del papa León XIV para el nuevo sello conmemorativo del Vaticano. Cedida

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El español que pinta para el Vaticano: Raúl Berzosa firma el sello del primer aniversario de la elección del papa León XIV

El pintor malagueño fue el autor de la emisión conmemorativa de la Santa Sede dedicada a León XIV que entra hoy en circulación con una tirada limitada a 45.000 ejemplares.

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El Vaticano ha vuelto a confiar en el pintor español Raúl Berzosa para ilustrar una de las grandes emisiones filatélicas del nuevo pontificado: el sello conmemorativo del primer aniversario de la elección del papa León XIV.

Este sello, que a partir de este viernes viajará pegado a cartas y colecciones privadas de medio mundo, nació, en realidad, de un cuadro al óleo pintado sobre un lienzo de 92 por 65 centímetros.

La Iglesia Católica cuida su filatelia como quien conserva miniaturas de su historia.

Cada emisión se estudia al detalle: la iconografía, los colores, los personajes representados e, incluso, las fechas elegidas responden a una intención concreta.

Esa vocación casi artesanal explica que la Santa Sede imprima muchísimo menos de lo que demanda el coleccionismo internacional.

Precisamente ahí reside parte de su magnetismo: cada sello está destinado a fijar un momento concreto de la historia reciente de la Iglesia.

Con esta nueva emisión, que entra hoy oficialmente en circulación, el artista malagueño suma otra obra a su prolongada relación con el Servicio de Correos y Filatelia de la Ciudad del Vaticano.

'Serenidad y cercanía'

El sello conmemorativo del primer aniversario de la elección del papa León XIV, ilustrado por Raúl Berzosa para la Filatelia Vaticana.

El sello conmemorativo del primer aniversario de la elección del papa León XIV, ilustrado por Raúl Berzosa para la Filatelia Vaticana. Cedida

La fecha no es casual. El 8 de mayo de 2025 fue el día en el que León XIV apareció por primera vez ante el balcón de la plaza de San Pedro y, además, coincide con una de las celebraciones marianas más importantes del calendario católico: la festividad de la Virgen de Pompeya.

En la imagen creada por Berzosa, el Pontífice aparece en primer plano mientras, al fondo, la imagen de la Virgen del Rosario dirige hacia él una mirada maternal.

La composición mantiene la solemnidad habitual de las imágenes oficiales del Vaticano, aunque deja ver algunos rasgos característicos de la pintura de Berzosa, especialmente en el tratamiento de la luz y en la expresividad de los rostros.

"He intentado representar su serenidad y cercanía, tal y como hemos podido percibir durante este primer año de pontificado", ha explicado el pintor a EL ESPAÑOL.

Tirada limitada

La nueva emisión dedicada a León XIV tendrá un valor de 1,35 euros y contará con una tirada limitada de 45.000 ejemplares, una cifra reducida si se compara con las tiradas habituales de otros servicios postales europeos.

Esa limitación, unida al carácter histórico del primer aniversario del Pontífice, podría aumentar notablemente el interés internacional por la pieza.

Aunque históricamente Italia ha monopolizado buena parte de la producción artística vinculada a la Santa Sede, durante los últimos años el Vaticano ha abierto sus colaboraciones a creadores internacionales.

El nombre de Raúl Berzosa ya era ampliamente conocido en círculos artísticos y religiosos. Sin embargo, su figura ha ido adquiriendo una dimensión particular dentro del universo vaticano.

El pintor malagueño se ha convertido en uno de los nombres más reconocidos del reducido circuito internacional del arte sacro contemporáneo.

Sus obras decoran iglesias, colegios religiosos y catedrales en países como Estados Unidos, Italia, Guatemala, Colombia o China.

Lo que comenzó hace unos años como una colaboración puntual con la Santa Sede ha terminado convirtiéndose en una relación continuada, ahora como académico honorario de la Pontificia Academia de los Virtuosos del Panteón de Roma, lo que sería, en palabras de Berzosa: "la Academia de Bellas Artes del Vaticano".

Pintando para la Santa Sede

El Servicio de Correos y Filatelia del Vaticano lleva más de una década recurriendo a las obras del malagueño para ilustrar algunas de sus emisiones más importantes.

Una confianza poco habitual si se tiene en cuenta el carácter extremadamente selectivo de la filatelia pontificia, donde cada sello funciona, además de como un objeto de coleccionismo, como una pieza de representación institucional.

"Cada colaboración con la Filatelia Vaticana es para mí un honor y una enorme responsabilidad. Algo que hace años pensé que sería puntual, con el tiempo se ha convertido en una colaboración continua y muy importante para mí", reconoce Berzosa a este medio.

Entre sus colaboraciones más destacadas figura el sello emitido en 2016 con motivo del 80 cumpleaños del papa Francisco.

Aquella pieza supuso uno de los primeros grandes reconocimientos internacionales para el artista malagueño dentro de la estructura cultural vaticana.

Años después, en 2019, volvería a recibir un encargo oficial para ilustrar el sello dedicado a las bodas de oro sacerdotales del Pontífice argentino.

Sin embargo, fue especialmente durante los años posteriores cuando su presencia en la filatelia vaticana terminó de consolidarse.

Berzosa firmó las emisiones de Pascua de Resurrección de 2020, 2022 y 2024, convirtiéndose en uno de los pocos artistas contemporáneos que han repetido de manera continuada en una de las series litúrgicas más relevantes del Vaticano.

A esa lista se añadió recientemente el sello dedicado al compositor renacentista Giovanni Pierluigi da Palestrina, emitido durante el pontificado de León XIV.

Ahora se enfrenta, probablemente, a uno de los encargos más importantes de toda su trayectoria: representar visualmente el primer aniversario del nuevo Papa.

"Me alegró mucho recibir aquel primer mensaje encargándome este retrato. Ha sido un trabajo especialmente significativo, ya que es la primera vez que retrato al Santo Padre", afirma.

Cuando este sello salga de Roma y empiece a circular por colecciones, cartas y archivos de medio mundo, dejará de ser solo una pieza postal.

En él quedarán fijados un primer año de pontificado y la firma de un pintor español que, desde hace más de una década, ayuda al Vaticano a poner imagen a su propia historia.