Los Bellido son de los principales productores de velas y cirios para la Semana Santa de España; fabrican alrededor de 100.000 kilos anuales.

Los Bellido son de los principales productores de velas y cirios para la Semana Santa de España; fabrican alrededor de 100.000 kilos anuales. Santi Donaire E. E.

Reportajes

Los Bellido, la saga que lleva 130 años haciendo los cirios de la Semana Santa desde Andújar: "Son 100.000 kg. de cera al año"

La Hermandad de la Macarena de Sevilla lleva 75 años contando con su producto, elaborado con cera de abeja tal y como rige la tradición.

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Andújar (Jaén)
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A lo largo de la historia, la Iglesia Católica recomendó que las velas litúrgicas, como los cirios de la Semana Santa, fueran elaboradas exclusivamente con cera de abeja. En la simbología cristiana la cera 'virgen' representaba a la humanidad pura de Cristo nacida de María.

Sin embargo, debido a la escasez de material y su elevado coste, a principios del siglo XX la Congregación de Ritos se mostró más laxa y permitió que estas pudieran incluir un porcentaje de otros materiales.

Los Bellido, fundadores de Cera Bellido, en Andújar (Jaén), decidieron, pese a todo, mantener la tradición y seguir elaborando sus productos de manera natural.

En el interior de las instalaciones de Cera Bellido, en Andújar.

En el interior de las instalaciones de Cera Bellido, en Andújar. Santi Donaire

El corazón de Sierra Morena, una zona tradicionalmente apícola, se convirtió así en el enclave estratégico para esta simbiosis entre fe y productos de proximidad, facilitando el acceso a cera local de máxima calidad. Por eso hoy su empresa sigue siendo de las más solicitadas por las cofradías españolas.

Poco ha cambiado entre 1889, año en el que comienzan los registros de su saga familiar, y 2026. Sus métodos de elaboración son prácticamente los mismos, hasta el punto de seguir blanqueando la cera al sol como en los antiguos lagaretes medievales. Hasta el logo del Santuario de la Virgen de la Cabeza de Andújar es igual que en 1904.

El apellido tampoco se ha perdido. Hoy es la quinta generación de los Bellido la que se encuentra al frente de este negocio centenario que fabrica alrededor de 100.000 kilos de cera anuales y se enorgullece de tener entre sus clientes a, entre otros, la Hermandad de la Macarena, que cuenta con sus cirios y velas desde hace 75 años.

"Es una empresa familiar y hacemos pura artesanía", asegura Javier Bellido, gerente de Cera Bellido, en conversación con EL ESPAÑOL.

Detalle de la elaboración de los cirios.

Detalle de la elaboración de los cirios. Santi Donaire

"Vendemos, por una parte, a las cofradías de Semana Santa y tenemos como clientes a catedrales, conventos, iglesias y monasterios. También vendemos a particulares y a productoras de cine".

En efecto, además de acompañar a la Virgen de la Macarena de Sevilla, de estar presentes en las procesiones del Calvario y el Silencio de Málaga o en la del Cristo de Mena de la Legión, sus velas han estado en películas como Los fantasmas de Goya de Milos FormanAlatriste de Díaz-Yanes u Ocho apellidos catalanes de Martínez-Lázaro.

Hasta Robert De Niro y Harvey Keitel han olido el aroma dulzón de sus velas en El puente de San Luis Rey.

"Hace años una productora estaba rodando una escena en un monasterio. Había muchas velas y daban problemas por el humo. El sacristán, que nos conocía bien, les dijo que si querían evitarlo fuesen a Cera Bellido. Por esa casualidad nos abrimos paso en la industria del cine", recuerda Javier Bellido desde el interior de su fábrica jienense.

Velas almacenadas en las instalaciones de Andújar de Cera Bellido.

Velas almacenadas en las instalaciones de Andújar de Cera Bellido. Santi Donaire

Esa característica, la ausencia de humo derivada del uso de la cera de abeja, además de la pureza que tanto admiran los cristianos, es una de las razones por la que sus productos están tan cotizados en Semana Santa.

"Este tipo de cera es más cara, pero el comportamiento de la luz, el brillo y la llama son mejores. Los cirios de abeja consumen menos porque su cera es más densa y dura más. Es ideal si vas a estar 12 horas en la calle, porque da una calidad superior".

Además, en un paso de Semana Santa puede haber 100 o 120 velas. "Es un tubo de escape que ensucia y mancha. Si una hermandad tiene una talla, unos mantos y unos palios muy valiosos, la cera de abeja los va a proteger porque no tiene el aceite de la parafina".

Es una ventaja distintiva. Pero hay otra cualidad que convierte a Cera Bellido en una empresa única en el mundo: el color puro de sus productos.

Un operario prepara unas velas en las instalaciones de Cera Bellido.

Un operario prepara unas velas en las instalaciones de Cera Bellido. Santi Donaire

"Lo que nos diferencia del resto es que blanqueamos la cera al sol", añade Javier Bellido. "El color de la cera depende de dónde hayan estado las abejas, de las flores que hayan polinizado. Suele ser de color caramelo. Eso se blanquea. Todos los demás usan productos químicos para lograr el color marfil, pero eso te come el olor y la densidad".

En vez de echarle agua oxigenada, el equipo de Cera Bellido pasa el grumo de cera de abeja por agua para limpiarlo, elabora unas tiras "como las serpentinas que se tiran en Nochevieja" y se extiende en unas terrazas que se riegan a diario y a las que, a su debido tiempo, se les da la vuelta.

El proceso empieza en mayo y acaba en octubre, un ritmo lento que contrasta con el blanqueo químico en horas, y que explica buena parte del sobreprecio de la cera virgen.

"Igual que el sol se come el color de una camiseta, lo hace con la cera hasta dejarla con su característico color marfil. Es una técnica que proviene de los romanos".

Una mujer da color a las velas elaboradas por Cera Bellido.

Una mujer da color a las velas elaboradas por Cera Bellido. Santi Donaire

La ventaja competitiva de la empresa, señala Javier Bellido, "es hacer cosas tradicionales que al final se revalorizan por su calidad".

Y añade: "No podemos competir con las velas de chino del Ikea. Nosotros las hacemos tal y como se elaboraban en el siglo XIX".

Cómo se fabrica una vela

El proceso de fabricación de velas de Cera Bellido es 100% artesanal. Normalmente, las velas se elaboran con un molde. Se calienta la parafina y se llena el molde, que posteriormente se enfría hasta tener la vela.

Sin embargo, el proceso artesanal que siguen los Bellido es completamente diferente, ya que las velas se elaboran capa a capa.

"Hay un noque, que es como una bañera de metro y medio de profundidad. Se coge el pabilo, la mecha, que es 100% de algodón, se le pone una pesa para que quede recta y se coloca en el noque con la cera fundida. Entra y sale; entra y sale; entra y sale. Cada vez que sale, engorda, se enfría y se vuelve a meter. Así, cuatro o cinco veces".

Cada vez que sale, se pasa la cera por unas terrajas –una suerte de piezas metálicas recortadas con arreglo al perfil de una moldura, en este caso circular u octogonal– para darles su forma tan característica.

Vista de decenas de velas en forma de cirio elaboradas en la fábrica de los Bellido.

Vista de decenas de velas en forma de cirio elaboradas en la fábrica de los Bellido. Santi Donaire

"Las velas las podemos hacer a medida. Hay terrajas de 8 centímetros y hasta de 12 o 13, que son las más grandes".

También hay diferentes calidades. "La calidad máxima es la vela hecha 100% de cera de abeja blanqueada al sol. Luego hay modelos de cera sin blanquear y otros en las que la cera de abeja se mezcla con la parafina. La diferencia en la calidad la marca la cantidad".

Y pone un ejemplo representativo: "Un cirio pascual suele medir un metro de altura y 10 centímetros de grosr. Si tiene un 20% de cera de abeja puede costar 50 o 60 euros. Si es de cera virgen el precio se puede disparar a los 120 € o más".

Aunque no ofrece el dato exacto, Javier Bellido insiste en que gracias a su negocio con más de 130 años de historia, hoy su empresa factura "más de un millón de euros al año".