Gurutze Padrones, la número 1 del FIR 2026 con 24 años: qué especialidad y en qué hospital estudiará la farmacéutica

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Gurutze Padrones, la número 1 del FIR 2026 con 24 años: qué especialidad y en qué hospital estudiará la farmacéutica

La graduada en Farmacia por la UPV/EHU aspira a formarse en farmacia hospitalaria en San Sebastián.

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El 27 de febrero fue un día aparentemente corriente para los 1.263 estudiantes que se habían presentado al examen a Farmacéutico Interno Residente (FIR). Todo cambió por la noche, cuando el Ministerio de Sanidad publicó por fin los resultados provisionales de la prueba.

Todos ellos llevaban semanas esperando la publicación de estos resultados que parecían no llegar nunca. Sin embargo, a última hora del día salió a la luz, al fin, la lista con las calificaciones.

A algunos de ellos les pilló fuera de casa, tratando de no pensar demasiado en ello; a otros, consultando la web del Ministerio desde su móvil, ya como un gesto automatizado.

En San Sebastián, Gurutze Padrones estaba cenando en su casa cuando quiso confirmar, sin mucha esperanza, si habían actualizado la página web.

Para su doble sorpresa ahí estaba su resultado y, además, acompañado del número uno. Había obtenido una puntuación de 171 aciertos y 29 fallos (161,33 netas).

"Saqué el portátil para ver los resultados con mis padres y ahí vimos que era la número uno", recuerda. "Yo me puse muy contenta, aunque me quedé un poco impactada. No lo podía asimilar".

Sus padres, contentísimos, sí supieron reaccionar. Después vinieron las llamadas a la familia y a los amigos y la sensación, todavía difícil de procesar, de que meses de estudio imparable habían desembocado en ese primer puesto que le llevaba directa a cumplir su sueño.

Cada año, miles de graduados en Farmacia compiten por unas pocas centenas de plazas de residencia dentro del Sistema Nacional de Salud, el sistema que permite a los farmacéuticos especializarse dentro del hospital público. Conseguir una plaza, ya es un logro. Encabezar la lista, un triunfo.

Detrás de este resultado no existe un golpe de suerte, sino meses de trabajo, de disciplina, de planes rechazados, de cansancio y, sobre todo, de persistencia.

Doce horas al día

Gurutze Padrones comenzó a preparar el FIR a mediados de mayo, poco después de terminar la carrera. A partir de ese momento, la vida de Gurutze empezó a organizarse alrededor de una rutina bastante simple: estudiar, repasar y resolver preguntas tipo test.

La jornada se dividía en bloques de estudio, repasos periódicos y simulacros de examen. El calendario apenas dejaba espacio para otra cosa.

"Desde mayo he estado estudiando unas doce horas al día", explica. El descanso quedaba reservado, casi siempre, a los domingos.

Los aspirantes al FIR saben que el examen exige meses de constancia sostenida. El temario es amplio y la competencia elevada, lo que obliga a mantener un ritmo de estudio regular durante mucho tiempo.

Gurutze pone en valor el papel de las academias de preparación y afirma que en la elección de la suya, GoFir, acertó porque "le han ayudado mucho en todo el proceso".

La prueba consiste en un cuestionario tipo test de más de doscientas preguntas que obliga a desarrollar una especie de intuición estadística: reconocer conceptos, detectar trampas y aprender a elegir la respuesta correcta entre varias plausibles.

Por eso, gran parte del entrenamiento consiste en hacer preguntas. Muchas. Miles. "Mientras desayunaba, comía o cenaba estaba haciendo preguntas de test", constata Gurutze.

Aun así, incluso en las preparaciones más disciplinadas hay altibajos. "La clave ha sido ser constante, incluso cuando no tenía el mismo nivel de energía o ganas", ha explicado la número uno a EL ESPAÑOL.

Esa constancia fue, en su caso, una de las claves del resultado final. "Hacer muchas preguntas ayuda tanto a repasar como a coger práctica para enfrentarse a ellas en el examen", aclara la farmacéutica.

Decisión vocacional

La decisión de estudiar Farmacia llegó bastante antes de aquel examen. "Siempre me ha gustado e interesado todo lo relacionado con las ciencias de la salud", declara.

Cuando llegó a segundo de Bachillerato dudaba entre varios caminos posibles: química, medicina o farmacia. Finalmente se decantó por esta última. "Al final elegí farmacia porque reunía un poco ambas cosas", explica Gurutze.

Estudió la carrera en la Facultad de Farmacia de Vitoria-Gasteiz, en la Universidad del País Vasco. Durante esos años empezó a interesarse por el trabajo hospitalario, aunque la decisión definitiva llegaría un poco más tarde.

Las prácticas de la carrera las realizó en el hospital Txagorritxu, en Vitoria. Fue allí donde vio por primera vez cómo funciona desde dentro un servicio de farmacia hospitalaria.

"Vi todas las funciones que desempeña el servicio de farmacia del hospital y me gustó que pones en práctica muchas de las cosas que estudias en la carrera", asegura.

La farmacia hospitalaria es una especialidad cada vez más relevante dentro de los hospitales. Los farmacéuticos participan en la revisión de tratamientos, colaboran con médicos y enfermeras en la toma de decisiones terapéuticas y gestionan medicamentos complejos que requieren un seguimiento muy preciso.

Esa experiencia terminó inclinando definitivamente la balanza. Por eso, cuando habla del futuro profesional, su decisión está prácticamente tomada: "Seguramente elegiré farmacia hospitalaria", ha afirmado Gurutze a EL ESPAÑOL.

Durante sus prácticas también detectó uno de los problemas que muchos farmacéuticos hospitalarios señalan desde hace años.

"Mi percepción fue que había mucha carga de trabajo para el personal que había. Tanta, que no deja tiempo para dedicárselo a otras cosas que también son importantes para mejorar y avanzar, como la investigación", explica.

La farmacia hospitalaria ha ido ganando peso dentro de los equipos clínicos en los últimos años, pero muchos profesionales consideran que su potencial dentro del sistema sanitario todavía no está plenamente aprovechado.

Ser el número uno del FIR abre todas las puertas. Quien encabeza la lista puede elegir prácticamente cualquier hospital del país para realizar la residencia. En el caso de Gurutze Padrones, hay una preferencia clara: "Lo más seguro es que haga la residencia en el hospital de San Sebastián, que es donde vivo".

Allí comenzaría su formación como farmacéutica hospitalaria dentro del sistema público. Pero antes llegará el último paso del proceso: la elección de plaza.

A quienes ahora empiezan a plantearse el FIR les advierte de que el camino no es sencillo. "Son varios meses muy intensos en los que tienes que renunciar a muchas cosas", explica. "Pero también tiene algo bonito porque estás estudiando lo que te gusta y se aprende mucho", añade.

Dentro de unos meses, Gurutze Padrones, junto a otros 361 estudiantes, comenzará la residencia. Y será entonces, después de miles de preguntas de tipo test, que empezará lo verdaderamente importante: aprender a ser farmacéutica dentro de un hospital.