Christian, padre, a la derecha, y dos de sus hijos y el baño de 'la casa de los horrores' de Oviedo, a la izquierda.

Christian, padre, a la derecha, y dos de sus hijos y el baño de 'la casa de los horrores' de Oviedo, a la izquierda.

Reportajes

Christian y Melissa, en prisión tras encerrar 4 años a sus hijos en Oviedo, niegan la "casa de los horrores" y piden la absolución

El proceso arranca con dos relatos opuestos: la Fiscalía sostiene que los niños pasaron años sin salir de casa, por lo que piden penas de prisión; la defensa habla de una familia que decidió apartarse del mundo.

Más información: El reino de terror de Christian en el chalé de Oviedo: sus hijos sufrían "estreñimiento severo" porque no les dejaba ir al baño.

Julio César Ruiz Aguilar
Publicada

El juicio por el caso de la llamada casa de los horrores de Oviedo arrancó este martes con un choque frontal entre el relato policial y el de las defensas. Los abogados de los padres acusados de mantener encerrados a sus tres hijos durante cuatro años en un chalet de Fitoria negaron que existiera tal horror y sostuvieron que el caso nunca debió llegar a los tribunales penales.

"No hay ninguna casa de los horrores. Eso no existe", afirmó ante los medios el abogado de la madre, Javier Muñoz, minutos antes de entrar en la sala. Según su versión, lo ocurrido responde a "una situación de aislamiento voluntario" de una familia que decidió apartarse del mundo y volcarse en sus hijos de una forma "quizá extravagante o heterodoxa", pero —insistió— no criminal.

En el banquillo se sientan Christian Stefen, de 54 años, y Melissa Ann Steffen, de 49, acusados de violencia psíquica habitual en el ámbito familiar, detención ilegal y abandono de familia. Las acusaciones piden para ellos más de 25 años de prisión. El juicio se celebra a puerta cerrada en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Asturias.

Imagen de los dos gemelos de ocho años, a la salida del chalé de Oviedo, junto a efectivos de la Policía Local.

Imagen de los dos gemelos de ocho años, a la salida del chalé de Oviedo, junto a efectivos de la Policía Local. E. E.

Las defensas, sin embargo, sostienen que el caso fue mal encauzado desde el inicio. "Este asunto debió llevarse por la vía de los servicios sociales, nunca por el derecho penal", defendieron los letrados Javier Muñoz y Elena González, que representan respectivamente a la madre y al padre.

Su estrategia pasa por presentar al tribunal un análisis detallado de las circunstancias que llevaron a la familia a aislarse. Según su tesis, no se trató de un abandono ni de un maltrato, sino de una decisión familiar que debería haberse abordado desde la intervención social.

"Los padres no son delincuentes", insistieron.

Los abogados incluso plantean un horizonte que hoy parece lejano: que, en caso de absolución, el proceso permita que los progenitores recuperen progresivamente la custodia de sus hijos, actualmente tutelados por la administración. "Ese sería el camino correcto en interés de los menores", sostienen, y permitiría —según su planteamiento— "sacar el asunto de la vía penal".

La primera sesión del juicio se centró en las cuestiones previas. Las defensas avanzaron que solicitarán la nulidad de algunas actuaciones al considerar que hubo irregularidades procesales, entre ellas en la diligencia de entrada y registro en la vivienda.

También estaba previsto que declararan los agentes de Policía Local y Guardia Civil que intervinieron en la actuación, así como personal de los servicios sociales del Principado.

Una de las cunas para bebés donde dormían los gemelos, a pesar de tener 6 años.

Una de las cunas para bebés donde dormían los gemelos, a pesar de tener 6 años. E. E.

El hallazgo en Fitoria

El caso salió a la luz en abril de 2025, cuando una vecina alertó de la posible presencia de menores en el chalet. La sospecha activó una investigación que culminó el 28 de abril, cuando los agentes acudieron al domicilio.

Dentro encontraron a los tres niños —dos gemelos de ocho años y un hermano mayor de diez— con mascarillas y rodeados de excrementos de animales. Según la investigación, no habían salido de la casa desde 2021.

Los agentes comprobaron además que el interior de la vivienda presentaba condiciones de salubridad muy deficientes.

El padre, de nacionalidad alemana, y la madre, estadounidense, fueron detenidos y enviados a prisión provisional. Los tres menores quedaron bajo tutela del Principado de Asturias y pasaron a un centro de acogida.

Ahora, casi un año después de aquel hallazgo que conmocionó a la ciudad, el caso llega al tribunal con dos relatos opuestos: el de una investigación que habla de años de encierro y deterioro, y el de una defensa que niega el horror y habla, simplemente, de una familia que decidió aislarse del mundo.