Pilar Díaz Aguilar (c.), fundadora de CTO, junto a sus hijas Cristina (i.) y Pilar (d.) Sánchez Díaz.

Pilar Díaz Aguilar (c.), fundadora de CTO, junto a sus hijas Cristina (i.) y Pilar (d.) Sánchez Díaz. Cedida

Reportajes

La academia a la que fueron los mejores MIR de 2026 es la de la familia Díaz: siete de los 10 primeros estudiaron ahí

CTO nació en 1984, cuatro décadas después lidera los rankings de los exámenes MIR año tras año. Este año el 62% del top 100 se formó en sus aulas.

Más información: Bianca Ciobanu, la rumana de 41 años número 1 del MIR 2026, contra quienes dicen que copió: "Lo estudié durante cuatro años"

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Lo que empezó en 1984 como un proyecto para ayudar a su hermano a preparar la oposición, hoy la academia CTO lidera año tras año los rankings de exámenes a Médico Interno Residente (MIR).

Siete de los diez mejores resultados. 62 plazas en el top 100. Más de 2.400 alumnos entre los 5.000 primeros clasificados. Los números del MIR 2026 vuelven a apuntar en la misma dirección: hacia la academia CTO.

Esta familia lleva más de 40 años al frente de la academia líder en preparación MIR. "Aprendimos de Pilar Díaz, mi madre, que es la persona más inconformista que conozco", explica. "Pese a que los resultados están acreditados ante notario, el truco es no regodearse. La noche del examen MIR, mientras el mundo celebra, nosotros ya estamos en modo análisis".

El éxito de una academia sanitaria no se mide solo por los rankings, se mide por cuántos de sus alumnos consiguen elegir la especialidad que querían. Y ahí, en ese filo entre el sueño posible y el aplazado, es donde CTO brilla.

Estudiantes, IA y metodología

Si hay una transformación que ha marcado la preparación del MIR de esta academia en los últimos años es la irrupción de la Inteligencia Artificial (IA) en el análisis del rendimiento individual, integrándola como núcleo de su metodología.

"La IA nos permite lo que Netflix hace con las películas: si te ha gustado una, te recomienda más como esa. Aquí es igual. A un alumno que tarda demasiado en responder una pregunta, aunque la acierte, le enseñamos que está invadiendo el tiempo de las preguntas anteriores y posteriores. Está bien contestada, pero mal realizada", explica Pilar.

Alumnos de la academia CTO en un simulacro de examen MIR.

Alumnos de la academia CTO en un simulacro de examen MIR. Cedida

Si una asignatura se te da bien, la academia te la programa más lejos del examen, si flaqueas en otra materia, se acerca más a la fecha límite para que el conocimiento esté "fresco". El sistema analiza también el tipo de preguntas en que cada alumno falla: si eres mejor en preguntas directas que en razonamiento, si rindes más con imagen o sin ella.

"Nadie es igual que otra persona. Cada uno tiene un tiempo de estudio diferente y una capacidad diferente. Entonces tienes que verte en la posición de individualizar, personalizar al máximo la formación para ayudar a todos. No le puedes dar lo mismo a todos", dice con rotundidad.

El alumno también ha cambiado. La generación que ahora se prepara el MIR es la primera criada entre reels y contenido de consumo inmediato. "Estamos acostumbrados a los videos de un minuto, imagínate una clase de cinco horas seguidas, ya no te atrae igual. Estamos tratando de ver cómo adaptar esas clases y hacerlas más didácticas y dinámicas".

Parte del equipo CTO acompañando a los estudiantes el día de la prueba.

Parte del equipo CTO acompañando a los estudiantes el día de la prueba. Cedida

"Sabemos que están copiando. El ministerio tiene que tomar medidas"

Esta convocatoria ha estado envuelta en diversas polémicas. La más reciente, en Santiago de Compostela, el caso de un opositor que supuestamente utilizó gafas inteligentes para copiar durante el examen. No es el único caso que circula entre los profesionales del sector. Pilar Sánchez Díaz lo dice sin ambages: "Sabemos que está pasando, te lo garantizo, te lo digo sin miedo".

Y es que hay aspirantes cuyas notas en los simulacros previos no se corresponden con el resultado final. Un examen tan objetivo y tan decisivo como el MIR, del que depende qué especialidad médica ejerce cada graduado durante el resto de su vida, empieza a acumular demasiadas preguntas.

"Yo no tengo pruebas, pero tampoco dudas", afirma. "Hay gente que sabemos que está copiando porque traen una trayectoria en simulacros que no se corresponde con el resultado real. Y sin pruebas es presunto culpable, no puedo acusar a nadie, pero que el Ministerio haga algo".

"¿Quién te asegura que los 200 primeros del año pasado no hayan copiado? Se desvirtúa un examen superobjetivo que funcionaba muy bien. Se lo van a cargar como no hagan nada".

La solución que propone ya existe en otros países: inhibidores de frecuencia en las aulas de examen. "Si se sospecha que están con gafas, con relojes, con el móvil, pon medidas, prevé que no vuelva a ocurrir". El trasfondo ético es especialmente grave en el sector sanitario: "Aquí estás perjudicando a gente que le estás quitando plazas. Y más en medicina, donde tu resultado te va a permitir elegir una especialidad quirúrgica y vas a operar a alguien. Tienes que demostrar que sabes, no irte a un top X habiendo copiado".

Sobre el alto nivel de aprobados que los medios han destacado de esta convocatoria, Pilar pide matices: "En el MIR no apruebas o suspendes como en un examen convencional. Aquí no es un 5 o un 0; es obtener un número que te permita elegir la plaza que quieres. Un puesto 5.000 puede ser un éxito para alguien que quería cirugía general, y un fracaso para quien aspiraba a cardiología desde el 3.000".

Alumna de la academia CTO en un simulacro de examen MIR.

Alumna de la academia CTO en un simulacro de examen MIR. Cedida

15 años desde el otro lado del Atlántico

El modelo se ha expandido. Hace aproximadamente 15 o 20 años la academia detectó que un número creciente de médicos latinoamericanos llegaba a España para preparar el MIR, a menudo con dificultades con el visado o con retrasos de hasta dos años en la homologación de sus títulos.

"¿Y qué hicimos? Pues ir allí. Hay como un MIR en cada país: el ENARM en México, el ENURM en Dominicana o el ENAM en Perú. Cada uno tiene su casuística y decidimos prepararlos", explica. El modelo es dedoble vía, tanto los médicos latinoamericanos que quieren ejercer en España y preparar el MIR como los que prefieren quedarse en su país y preparar su propio acceso a la especialidad local".

"Este negocio está donde está porque hay un equipazo detrás increíble. Nos han pasado cosas que si no es por el equipo humano y las ganas que tiene la gente, no saldríamos adelante”.

Últimos datos oficiales

El MIR 2026 ya tiene nombres propios y, una vez más, la academia CTO ha dejado su impronta en los puestos más altos. Aunque este año el primer puesto se les ha escapado por poco, el dominio de la institución de la familia Díaz es indiscutible. Este año, siete de los diez mejores resultados provisionales salieron de sus aulas: Salomón José Marea (n.º 2), Javier Galán (n.º 4), Lucía Castellano (n.º 5), Sara Álvarez Ortega (n. º7), Manuel Delgado (n.º 8), Belén López (n.º 9) y Luisa Urquía (n.º 10).

La gran protagonista de la convocatoria ha sido Bianca Ciobanu, quien ha hecho historia. Con 188 respuestas netas, ha pulverizado el récord de 187 establecido en 2024, marcando la que podría ser la mejor puntuación jamás vista en el examen.

Sin embargo, el éxito no llega libre de debate. La Asociación MIR España ha puesto el foco en una anomalía estadística. Por primera vez en la historia de la prueba, los tres primeros puestos cuentan con expedientes académicos inferiores a 8, un patrón que ha despertado sospechas en el sector.

Pese a no haber logrado el número uno de este año, el legado de CTO sigue pesando. Tras 42 años y más de 450.000 alumnos, la visión y el inconformismo de Pilar Díaz Aguilar, trasladado a sus hijas Pilar y Cristina Sánchez Díaz, mantienen la academia como el referente indiscutible en la formación médica en España.