El retrato robot realizado por la Unidad de Antropología Forense del IML de Galicia en colaboración con la Guardia Civil.

El retrato robot realizado por la Unidad de Antropología Forense del IML de Galicia en colaboración con la Guardia Civil. Guardia Civil

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El jardinero que halló el cadáver de la mujer en Málaga a la que ni la Guardia Civil ni nadie reconoce: 'Estaba en una maleta'

La Benemérita difundió un retrato robot para identificar a la mujer, que rondaría entre los 40 y 50 años, de origen europeo, cabello y ojos de color marrón. El hallazgo se produjo hace tres años.

Más información: Piden ayuda para identificar a la mujer cuyos restos aparecieron en una maleta en Benahavís (Málaga) hace 3 años.

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El jardinero Bartolomé Gallego tiene grabada una escena en su cabeza desde hace casi tres años. Cuando estaba en la urbanización The Crest, en Benahavís (Málaga), vio "una pelota entre la maleza". O eso creyó. Al acercarse, un escalofrío recorrió su cuerpo. Era un cráneo humano.

El hallazgo se produjo el 24 de abril de 2023, pero a día de hoy la herida sigue abierta en el jardinero. Desde entonces, la identidad de la mujer y el responsable de su muerte siguen siendo una incógnita.

"Después del hallazgo, los investigadores sólo han venido una vez para ver si encontraban otras pruebas y no lo lograron", asegura el jardinero a EL ESPAÑOL.

Sus recuerdos se han ido difuminando con el paso de los años, pero Gallego mantiene la esperanza de obtener respuestas. "Lo único que quisiera es que sus familiares puedan encontrarla y para mí también sería cerrar un episodio complicado", señala.

Su voz es rápida. Intenta no ahondar en detalles y explica que la urbanización en la que trabaja fue construida en 2020, y los primeros propietarios llegaron a finales de 2022. "Nadie durante las obras notó algo raro", comenta.

Él empezó a trabajar en The Crest antes de que llegaran los primeros inquilinos. Allí su rutina siempre ha sido la misma desde entonces: al llegar, a las 12 del mediodía, primero revisa la piscina y después se dirige a la depuradora.

Una vez termina sus labores en ese espacio, va hacia el jardín a corroborar el riego de agua en el césped. Desde ese punto fue donde divisó el cráneo.

"Nunca noté nada extraño. Encontré el cráneo de la mujer un lunes y el viernes previo no había nada allí. Tampoco noté a alguien extraño o algún movimiento raro", agrega.

Lo que encontró

El jardinero, después de ver el cráneo, tomó un palo y lo tocó para saber si era real. Cuando lo comprobó, realizó una foto y se la envió al administrador de la urbanización, que le contestó que debía alertar a las autoridades.

A los pocos minutos, tras el aviso, la Guardia Civil estaba en la urbanización. Detrás del sitio donde reposaba el cráneo, en una zona más elevada e inaccesible por la maleza y ramas, se vislumbraban más elementos.

Entonces Bartolomé tuvo que tomar unas tijeras y podar el área para que los agentes pudieran pasar. Unos metros más adelante encontraron un pañuelo y una maleta, que ya estaba descolorida por el paso del tiempo y la humedad.

La trasladaron a un garaje de la urbanización. "Allí descubrieron el resto de los huesos en una maleta y también había una bolsa", confiesa el jardinero.

Dentro de la bolsa había un sujetador y dos fregonas, que analizaron para intentar obtener respuestas que no encontraron.

En su momento, los agentes le mencionaron a Bartolomé que creían que la mujer habría muerto por un golpe en la cabeza entre 2020 y 2023.

"Entonces me dijeron que a la mujer le habían pegado con algún objeto en la cabeza. Quizás lo hicieron con un martillo o alguna herramienta", comenta.

Bartolomé piensa que, por los animales de la zona y la lluvia, a lo mejor el cráneo de la mujer pudo haber rodado esos metros hasta ser visible desde la urbanización.

Sin identificación

La Guardia Civil ha consultado las bases de datos de desaparecidos para intentar ponerle nombre y apellido a los restos, pero no lo ha logrado.

En un principio pensaron que la víctima podía ser de Málaga, pero no lo corroboraron debido a que, tras los análisis, los rasgos de la mujer eran europeos, por lo que podría ser de cualquier lugar.

Imagen del pueblo de Benahavís.

Imagen del pueblo de Benahavís.

Actualmente sigue siendo un cuerpo anónimo y un enigma, pero mediante estudios antropológicos se pudo establecer que la mujer hallada era madre de al menos un hijo, medía 1,60 metros, y tenía cabello y ojos color marrón o marrón oscuro.

Tras tres años están en un callejón sin salida y los restos de la mujer aún no son reclamados. Por ello, los investigadores han pedido apoyo a la Unidad de Antropología Forense del IML de Galicia para lograr una reconstrucción facial mediante un retrato robot y difundirlo.

En caso de tener información o datos relevantes, la Guardia Civil pide que se ponga en contacto con la Unidad Orgánica de Policía Judicial en Málaga a través del correo electrónico ma-pj-personas@guardiacivil.org o el teléfono 952071520.

"Para mí estos años han sido duros. He vivido con esa imagen y lo único que espero es que el caso se logre resolver para que la mujer pueda descansar en paz", concluye Bartolomé.