Gloria Esperanza B. H. suministraba la sustancia a las mujeres en su domicilio particular o en un bungalow de Playa del Inglés, en Maspalomas (Gran Canaria). Al tiempo, las víctimas que tuvieron que ser intervenidas quirúrgicamente para extraer la silicona.

Gloria Esperanza B. H. suministraba la sustancia a las mujeres en su domicilio particular o en un bungalow de Playa del Inglés, en Maspalomas (Gran Canaria). Al tiempo, las víctimas que tuvieron que ser intervenidas quirúrgicamente para extraer la silicona. Efe

Reportajes

La 'Dra. Gloria' destrozó la cara a 37 mujeres inyectando silicona y no ácido hialurónico: "Ponte hielo, masajéate los labios"

Las afectadas experimentaron hipersensibilidad al frío y al calor, gránulos y un dolor en los la ios al tener el más mínimo roce.

Más información: El 'Dr. Alborés', el falso médico que ejerció 9 días en Urgencias tras falsificar sus títulos: "Si te quieres hacer daño, te lo haces"

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Jeringuilla en mano, Gloria Esperanza B. H., suministró tratamientos de medicina estética a 37 mujeres. Y todo ello, sin tener conocimiento de ningún tipo ni potestad para ello.

Fue condenada por la Audiencia Provincial de Las Palmas a 29 años de prisión por varios delitos de intrusismo profesional y lesiones imprudentes. Ahora, el Tribunal Supremo ha confirmado el fallo, al no admitir un recurso interpuesto por la defensa de la no doctora.

La falsa médica de Canarias, de 77 años y nacida en Armenia (Colombia), inyectó durante tres años (2016-2019) silicona en los labios a estas mujeres. Y todo ello en su vivienda de Las Palmas de Gran Canaria y "en ocasiones" en un bungalow de Playa del Inglés, situado en el término municipal de Maspalomas.

Silicona y ácido hialurónico

Según se recoge en la sentencia del Alto Tribunal, a la que ha tenido acceso EL ESPAÑOL, "se vino dedicando" a dicha actividad "no habiendo cursado estudios al respecto y careciendo de cualquier tipo de autorización y cualificación".

Sus clientas tenían que pedir cita previa por WhatsApp. Ellas creían que se les iba a inyectar ácido hialurónico cuando realmente era silicona líquida, una sustancia que la Agencia Española del Medicamento y la Sociedad Española de Medicina Estética no autorizan.

Realizaba las infiltraciones en dos sesiones en una habitación que carecía de cualquier equipamiento sanitario. Solo ella, sus jeringuillas y sus nulos conocimientos en Medicina.

En la primera sesión, cobraba 150 euros, y en la segunda, "de retoque" que tenía lugar días después, 50 euros. Sin embargo, Gloria Esperanza B. H. aseguró que en su país de origen se formó en esta materia y que trabajó como esteticista y que traía de allí el material que posteriormente infiltraba.

Con el tiempo, las 37 mujeres que pasaron por las manos de Gloria Esperanza B. H. comenzaron a "sentir molestias", tales como "hinchazón excesiva, gránulos y dolor intenso ante cualquier mínimo golpe" que estas tuvieran.

La falsa doctora, como remedio, les decía que se aplicasen hielo y en ocasiones antiinflamatorios. "Esas molestias son normales. Masajéate los labios", les espetaba cuando le comentaban sus dolencias.

La falsa doctora durante el juicio en la Audiencia Provincial de Las Palmas.

La falsa doctora durante el juicio en la Audiencia Provincial de Las Palmas. Efe

Secuelas y cirugías posteriores

Incluso a día de hoy, las mujeres que se han sometido a estos pseudotratamientos tienen secuelas. Una de ellas experimenta hipersensibilidad en los labios frente al frío y al calor, así como pequeños gránulos y un tamaño desproporcionado entre el labio inferior y el superior.

Otra de las damnificadas sufre un cuarteamiento, también en los labios, junto con un sangrado "habitual", hipersequedad y multitud de "efectos estéticos visibles". Las mismas lesiones se repiten en todas las afectadas. Sin olvidar, por supuesto, el perjuicio estético y la afección psicológica.

Siguiendo en esta línea, estas mujeres "están en riesgo de sufrir" la aparición de más gránulos, celulitis y la migración del producto suministrado.

Varias de ellas tuvieron que someterse a una cirugía para extraerse las sustancias químicas. Las heridas se curaron a los 10 días.

Indemnización de 181.000 euros

El fallo del Supremo recoge que "se declara probado" que a al menos dos mujeres sí les suministró en los labios ácido hialurónico. Inadmitió el recurso que interpuso la condenada, dado que se acreditó la infiltración de silicona a todas estas mujeres, con las posteriores repercusiones.

Asimismo, se subraya la "clara intención" de las mujeres de mejorar su apariencia facial a través de la medicina estética, y que "lejos de obtener tal mejora, se habían visto físicamente empeoradas".

La Audiencia de Las Palmas condenó el pasado 10 de junio de 2024 a Gloria Esperanza B. H. a la casi treintena de años de prisión y a una indemnización de 181.000 euros.

Por otro lado, la Sala absolvió a la mujer a los delitos de estafa y contra la salud pública.

"El daño es real"

La Asociación Canaria de Medicina Estética (Acame) celebra a bombo y platillo a través de sus perfiles en redes sociales el fallo de la Audiencia de Las Palmas y la posterior ratificación del Supremo:

"Este caso no va de estética. Va de salud, seguridad y responsabilidad profesional. La medicina estética es medicina. Los tratamientos deben ser realizados exclusivamente por médicos cualificados, en centros autorizados y con productos sanitarios regulados", denuncia la Acame en un comunicado.

La asociación lleva "años alertando de los riesgos del intrusismo". "Esta sentencia lo confirma: el daño es real, las consecuencias también". La Acame anima a "informarse, exigir titulaciones y desconfiar del low cost salvavidas".

Falso médico en Urgencias

El caso de Gloria Esperanza B. H. es otro más de intrusismo profesional en el mundo de la Medicina. Este periódico narró hace cuatro meses el asunto de otro falso médico, el 'Dr. Albores'.

Pablo Alborés Cabañina se hizo pasar por médico en las Urgencias de Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo (Pontevedra). También ejerció como facultativo en otros centros sanitarios de la mencionada provincia gallega.

El 'Dr. Alborés' aseguraba tener tres títulos relacionados con el mundo de la Medicina y con ellos consiguió ejercer durante nueve días en las Urgencias del hospital vigués Álvaro Cunqueiro.

El 'Dr. Alborés' aseguraba tener tres títulos relacionados con el mundo de la Medicina y con ellos consiguió ejercer durante nueve días en las Urgencias del hospital vigués Álvaro Cunqueiro. E. E.

El impostor presentó documentos falsos ante el Ministerio de Sanidad y el de Universidades para conseguir la homologación. Decía haber obtenido el título de médico cirujano, por la Universidad Central de Venezuela.

Otro segundo título que suponía ser un diploma en la especialidad de Medicina Interna, concedido por una entidad suiza. Y uno tercero y último que decía ser de la Universidad de Santiago de Compostela.

Alborés Cabañina fue condenado por un delito de falsedad en documento oficial y por otro de intrusismo profesional, a ocho meses de prisión. Al no ser penado a más de dos años y no contar con antecedentes penales, no entró en la cárcel.