Policías Antifascistas es una iniciativa del mosso d'esquadra Adrián Rodríguez. En el colectivo, caben todo tipo de uniformados, desde policías nacionales y locales, guardias civiles, funcionarios de prisiones o agentes aduaneros.

Policías Antifascistas es una iniciativa del mosso d'esquadra Adrián Rodríguez. En el colectivo, caben todo tipo de uniformados, desde policías nacionales y locales, guardias civiles, funcionarios de prisiones o agentes aduaneros. Diseño: Arte EE

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Policías Antifascistas, el grupo lanzado por un mosso para unir a agentes de izquierdas: "Nos ha contactado mucho guardia civil"

La asociación no tiene ni forma jurídica ni estructura definidas; les han llamado hasta agentes aduaneros, funcionarios de prisiones o policías retirados.

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"Creemos en una policía que actúe dentro del marco del respeto, sin abusos, discriminaciones ni prácticas intimidatorias. Ninguna intervención policial debe jamás vulnerar los derechos fundamentales alcanzados como sociedad democrática".

Esta es una de las cinco patas de la mesa sobre las que se sostiene el nuevo proyecto policial que vio la luz hace escasos días: Policías Antifascistas.

El grupo aún está en pañales, como se suele decir. Publicaron el manifiesto sobre el que gira su colectivo hace menos de una semana. El martes, concretamente. Pero ya cuenta con numerosos seguidores.

EL ESPAÑOL ha contactado con esta nueva agrupación policial. En una conversación telefónica reciente, al otro lado se escucha a Adrián Rodríguez, uno de los miembros que ha impulsado la iniciativa y mosso d' Esquadra en Barcelona.

El agente comenta que aún se encuentran en "fase de captación", pero que han recibido más de un centenar de correos electrónicos en donde todo tipo de funcionarios preguntan y se interesan sobre el proyecto.

Policías nacionales, locales, guardias civiles, agentes aduaneros, portuarios, militares y hasta funcionarios de prisiones han contactado con este novedoso colectivo.

Guardias civiles, al alza

"Estamos bastante contentos con la acogida. No tenemos aún una forma jurídica definida ni una estructura. En función de los miembros nos agruparemos de una forma u otra", comenta Rodríguez sobre Policías Antifascistas.

Además, explica que la plataforma "no pretende ser un sindicato", por lo que no habría una cuota de adhesión. "Es una iniciativa de todos los cuerpos. En proporción, te diría, que quienes más nos han contactado son guardias civiles", agrega el mosso sobre el interés de los miembros del Instituto Armado al unirse a dicho colectivo.

Expansión internacional

El objetivo primordial de Rodríguez es, además de consolidar la agrupación policial, atravesar las fronteras. "No es una idea que se vaya a quedar en España, nos interesa que otros colegas la repliquen en otros países", sostiene convencido.

Todo el proyecto parte de la inspiración que cogió de Brasil. En el país carioca, existe la organización policial llamada Policiais Antifascismo. "Es muy potente. Cuentan con más de 5.000 miembros. Están bien organizados, con sus representantes...", considera el mosso.

"Ellos se presentan a elecciones. La cultura democrática allí es otra. No se puede extrapolar a lo que se pueda encontrar aquí. Tienen su carta fundacional y demás", explica el uniformado.

Ateniéndose a la huella digital y a sus publicaciones en el perfil de Facebook, los Policiais Antifascismo de Brasil son un movimiento político-social formado por agentes y expolicías brasileños.

Logo de Policiais Antifascismo de Brasil.

Logo de Policiais Antifascismo de Brasil. Facebook

Activismo político o servicio

Estos se declaran abiertamente "contra el fascismo, el autoritarismo y los abusos de poder".

El colectivo brasileño ganó fuerza alrededor de 2020, en un contexto de fuerte polarización política en el país latinoamericano, especialmente durante el gobierno del exmandatario Jair Bolsonaro.

Y hay varios puntos de vista sobre esta agrupación brasileña. Algunos sectores los apoyan por denunciar violencia policial y autoritarismo, mientras otros los critican por mezclar a la institución de la Policía con el activismo político.

"Ideas más reaccionarias"

Agentes de todos los puntos del país, como Asturias, Madrid, Valencia, La Palma, Vigo han escrito a esta iniciativa. Incluso policías jubilados. Uniformados sin uniforme también buscan unirse a Policías Antifascistas.

"Esto era necesario. Después de los mensajes que recibimos vimos que era un sentimiento extenso el hecho de que mucha gente no se sienta representada con las ideas más reaccionarias, o los discursos que hay. Se sienten indefensos, es una manera de darnos voz", incide Rodríguez.

El mosso opina que, actualmente, hay plataformas sindicales con un "discurso reaccionario", pero opta por no apuntar directamente a ninguna de ellas.

"En Brasil, una plataforma como esta, es algo natural. Aquí, en España no es algo normal", manifiesta el mosso. "No sabía cómo se iba a reaccionar, pero de momento está teniendo un buen recibimiento", apostilla.

Manifiesto antifascista

Desde Policías Antifascistas creen que el país se encuentra sumergido en "un momento en el que el tensionado clima sociopolítico y la normalización de los discursos de odio están incrementando la opresión, principalmente, sobre los grupos vulnerabilizados", por lo que "se hace necesario que desde las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado (FFCCSE) en España nos signifiquemos para velar por una sociedad justa".

El colectivo, según se refleja en su web, se considera "apartidista", con el que pretenden brindar un espacio para "poner en valor nuestro compromiso con la defensa de la democracia, la igualdad y la justicia social; y desde el que mostrar nuestro firme rechazo al fascismo en todas sus formas".

Una de las banderas de Policías Antifascistas es la "defensa incondicional" de los derechos humanos. Abogan por que los agentes actúen "dentro del marco del respeto, sin abusos, discriminaciones ni prácticas intimidatorias". Siguiendo en esta línea, dicen que las actuaciones policiales "jamás" deben cruzar la línea roja de la vulneración de derechos fundamentales.

Siguiendo en esta hoja de ruta, huyen de "cualquier intento de instrumentalizar las fuerzas de seguridad del Estado para fines antidemocráticos".

Buscan que los colectivos sociales no vean a la Policía como "una amenaza" y sí como una "protección" y que en las instituciones públicas haya personas con "valores progresistas, feministas y antifascistas".