Orlando C. C., uno de los acusados de tenencia de pornografía infantil.

Orlando C. C., uno de los acusados de tenencia de pornografía infantil. E. E.

Reportajes

Orlando enviaba cientos de archivos pedófilos "de extrema crudeza" a Juan José, pero están en libertad: "¡Ey! ¿Tienes más?"

Uno de ellos residía en Alcoy (Alicante) y otro en Madrid; estaban presentes en grupos de Telegram donde compartían el material con decenas de hombres.

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Se presentaba como un experto en "ofrecer soluciones eficientes y personalizadas a clientes de diversas industrias". Como una persona con numerosas habilidades, tales como el liderazgo, el análisis, la comunicación o la "capacidad" para lograr resultados.

Pero detrás de esta fachada de gurú de la atención al cliente, se escondía la figura de un pedófilo. Orlando David C. C., natural de Venezuela, envió cientos de archivos relacionados con pornografía infantil a Juan José V. G. Además, dichos individuos estaban presentes en grupos de Telegram donde compartían dicho material con más usuarios.

Tras las pesquisas de los agentes de la Policía Nacional y de las actuaciones del Juzgado de Instrucción nº 4 de Madrid y del Juzgado de Instrucción nº 1 de Alcoy, estos dos hombres fueron enviados a prisión, pero ahora están en la calle.

Material de "extrema crudeza"

EL ESPAÑOL ha tenido acceso a la causa, donde los investigadores del Grupo de Delitos Tecnológicos de la Brigada Provincial de Policía Judicial de Alicante califican los archivos incautados de "extrema crudeza".

La causa comenzó en Alcoy (Alicante), donde reside Orlando C. C. Desde la citada localidad alicantina, le enviaba los archivos a Juan José V. G. (Lima, Perú, 38 años) hasta Madrid, donde este residía y trabajaba como conserje en una finca.

Este último vivía en el barrio de Lucero, en el distrito madrileño de Latina. Allí, residía con cuatro hombres más. Sus labores como portero de un inmueble las desarrollaba en la conocida calle de Alberto Alcócer, también situada en Madrid.

Fachada exterior del domicilio en Madrid de Juan José V. G.

Fachada exterior del domicilio en Madrid de Juan José V. G. E. E.

"Tienes más"

Los investigadores pudieron dilucidar que Juan José V. G. estaba en un grupo de la aplicación de mensajería Signal "con números de teléfonos españoles, que estarían implicados en la descarga y/o de contenido de pornografía infantil".

Dentro de la app, había un usuario con el nombre de Bby. Fue detenido por la distribución de dicho material. Por otro lado, Orlando C. C. contaba con tres perfiles distintos en Telegram, donde también intercambiaba más archivos de esta índole.

La última conexión de Juan José V. G. a Telegram fue el pasado 4 de febrero de 2025, según detallan los investigadores. Con todos los datos recabados, los agentes del Grupo de Protección al Menor de la Policía Judicial localizaron su vivienda.

JJT88 (Juan José V. G.) abre una conversación con otro usuario de la red, donde le saluda con un "¡Ey!", a lo que el receptor del mensaje le contesta con el envío de ocho archivos de video de "claro contenido pornográfico infantil".

A continuación, Juan José V. G. le pregunta: "¿Tienes más?", mandando este también otros ocho archivos del mismo contenido. Estos 16 archivos, a ojos de los agentes, son de "extrema crudeza".

A raíz de estos hechos, los agentes actuaron de oficio y acusaron al peruano de un delito de corrupción de menores por distribución de pornografía infantil. También a Orlando David C. C. y a Javier F. P.

Cientos de archivos

Los agentes acudieron al domicilio de Juan José V. G. Allí, les abrió la puerta un compañero de piso del investigado y este les indicó a los policías cuál era la habitación de su futuro detenido y fueron hacia allí. Estaba cerrada con llave. Llamaron y él accedió y abrió.

Comprobaron que Juan José V. G. tenía instalada la aplicación de Telegram. Los investigadores observaron que el peruano se enviaba a sí mismo "más de 300 vídeos de claro contenido pedófilo".

Siguiendo en esta línea delictiva, los uniformados vieron que enviaba multitud de estos mismos archivos a "más de una decena de chats individuales con otros usuarios", en donde "en muchos de ellos había menores de corta edad".

En libertad

Juan José V. G., defendido por la abogada penalista Mónica Gil, fue enviado a prisión provisional. Ingresó en el Centro Penitenciario Madrid V, más conocido como la cárcel de Soto del Real.

Sin embargo, según un auto que obra en poder de EL ESPAÑOL, el peruano fue puesto en libertad el pasado 16 de diciembre de 2025.

"No podemos ignorar que han transcurrido seis meses desde que fuera adoptada la medida de prisión provisional, y cinco meses que ha tardado el juzgado en remitir el recurso de apelación a la Audiencia Provincial", recoge el auto.

A ojos del juzgado, "la causa finalmente se ha ralentizado. Se estableció una fianza de 2.000 euros para poner a Juan José en libertad. El tribunal considera esa cuantía asumible, dado que Juan José era conserje en una finca.