La falsa doctora acusada de vender tratamientos milagrosos a sus víctimas.

La falsa doctora acusada de vender "tratamientos milagrosos" a sus víctimas.

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Hada, Celia e Israel, los falsos curanderos de Burgos que han estafado 285.000 € a 10 vecinos con "terapias milagrosas"

La Guardia Civil ha detenido por segunda vez a tres personas como supuestos autores de delitos de parafarmacia y suplantación de identidad.

Más información: El 'Dr. Alborés', el falso médico que ejerció 9 días en Urgencias tras falsificar sus títulos: "Si te quieres hacer daño, te lo haces".

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"Es una persona muy persuasiva con mucho poder de convicción", afirma la Guardia Civil de Burgos sobre la mujer que fue detenida por segunda vez el pasado 16 de enero como presunta estafadora de, al menos, 10 personas.

"Encuentra a las víctimas en la calle, las persuade y las engaña", añaden las mismas fuentes a EL ESPAÑOL. La mujer, de 48 años, fue arrestada junto a su hijo, de 24, y su expareja sentimental, copartícipe de los fraudes.

Los tres detenidos fueron sorprendidos en la que aparenta ser una casa familiar de la localidad de Sandoval de la Reina, en Burgos, por "recetar sin licencia y prescribir terapias inventadas" a personas "con problemas físicos o psicológicos", informan desde la Guardia Civil.

En este pequeño municipio burgalés es atípico encontrar gente paseando por la calle, y el número de vecinos empadronados no llega a los 50. El tiempo parece no haber pasado en unas calles mal asfaltadas de un lugar en el que apenas hay una veintena de casas habitables.

Tan sólo pueden visitarse una antigua iglesia austera y una peña de pueblo que cada año reúne a decenas de habitantes de la comarca Odra-Pisuerga (Burgos) para festejar. Todos se conocen.

Municipio de Sandoval de la Reina (Burgos), donde vivía la presunta estafadora.

Municipio de Sandoval de la Reina (Burgos), donde vivía la presunta estafadora. Google Maps

Sin embargo, a quien no parecían conocer es a 'Israel', 'Hada' y 'Celia', nombres bajo los que se escondía una falsa doctora que ofrecía "tratamientos milagrosos" poniendo en riesgo la salud –e incluso la vida– de sus supuestos pacientes.

El pseudónimo de 'Hada' era empleado para la faceta de médico; el de 'Celia', para la venta de perros, y, el de 'Israel', para el veterinario que falsificaba las recetas de antibióticos y vacunas.

Más de 10 años de fraudes

Desde hace más de 10 años, la estafa y el fraude se han convertido en el modo de vida de estas tres personas que engañaban a personas vulnerables vendiendo falsas terapias curativas, tanto de problemas de salud como de arreglos estéticos, a unos precios desorbitados.

A su vez, también participaban de la venta ilegal de perros como parte de la estafa, recibiendo unas cantidades ingentes de dinero por la compra de una mascota que nunca llegaba al cliente.

Durante el primer registro del domicilio se constató un criadero irregular en el que se identificaron 18 perros de raza Bulldog inglés que se encontraban en deplorables condiciones de sanidad.

Según informan los agentes de la Guardia Civil a este diario, las víctimas "denuncian que se sienten estafados" al recibir unos supuestos "tratamientos milagrosos".

La falsa doctora ofrecía unos tratamientos que, según aseguraba, eran completamente "específicos y personalizados" a cada cliente. Sin embargo, "en realidad suministraba productos de parafarmacia", agregan desde la Guardia Civil.

No siempre abastecía a las víctimas de fármacos, sino que "también acudía a la acupuntura auricular y a la terapia quinesiológico especial con puntos de presión en los pies, uso de cintas elásticas, masajes...".

En otras ocasiones recetaba "complementos alimenticios" como parte de las 'terapias individualizadas'. Hada, o Celia, según se diesen las circunstancias, no contaba con ningún tipo de titulación oficial en medicina; tampoco Israel, su hijo.

Fármacos encontrados en el registro de la vivienda de los detenidos.

Fármacos encontrados en el registro de la vivienda de los detenidos. Guardia Civil

Esta cirujana fraudulenta se anunciaba por el boca a boca. Su anuncio no aparece en ningún cartel, en ninguna web.

"Domina el lenguaje médico y el coloquial", aseguran fuentes cercanas a la investigación. Y aprovecha estas habilidades para hacer de la estafa "su modo de vida".

Incluso había ocasiones en las que la mujer aportaba un número de colegiado de una asociación médica estadounidense con intención de ganarse la confianza de sus víctimas. De ese modo, se acreditaba falsamente como especialista en neurología, neurocirugía, y neurofisiología clínica y diagnóstica.

Vivía de alquiler y, según ha podido saber este periódico, antes residió en San Sebastián (País Vasco), Valencia y Burgos capital. La de ahora es una casa familiar en Sandoval de la Reina (Burgos) en la que vivía desde hace casi cuatro años. Recibía allí a sus víctimas.

Además, dentro del domicilio llegó a construir cheniles –jaulas– para los animales. Tenía un criadero de perros no legalizado. Por un lado, clientes para la medicina; por otro, para la venta ilegal de animales que nunca hacía llegar.

Anteriormente se registraron quejas por malos olores y malas condiciones sanitarias. Incluso el SEPRONA (Servicio de Protección de la Naturaleza de la Guardia Civil) presentó denuncias administrativas contra esta señora debido a la situación inhabitable de la vivienda.

Víctimas "muy vulnerables"

Los ahora detenidos se enfrentan a delitos de parafarmacia y suplantación de identidad; modificaban recetas veterinarias con programas informáticos. Han denunciado 10 personas, aunque la Guardia Civil asegura que tiene constancia de un importante número de víctimas adicional que no ha querido presentar denuncia por motivos personales.

Aunque normalmente estos falsos tratamientos sólo duraban unos meses, fuentes policiales informan que saben de gente que ha estado "hasta 10 años en tratamiento con esta señora", señalan a este diario.

El perfil de los engañados es el de "personas muy vulnerables", señalan los agentes. "Y ella se vende bien", agregan. En esta segunda detención se han identificado seis nuevos 'pacientes' que han recibido las 'terapias' de la falsa doctora.

La Guardia Civil deteniendo a la falsa doctora.

La Guardia Civil deteniendo a la falsa doctora. Guardia Civil

Uno de los casos más significativos fue el de Artemisa, una mujer que puso en riesgo su vida casi hasta la muerte por uno de los tratamientos de Hada, la neurocirujana fraudulenta.

Según contó la víctima en un programa de Y ahora Sonsoles después de la primera detención de los estafadores, la falsa doctora le prometió ayudarla a "irse sin dolor" en caso de que su salud no mejorase con la terapia.

Además, relató el cómo la estafadora le aseguraba no ser la primera vez que colaboraba de forma "médica" a que sus pacientes se quitasen la vida porque "a veces no salen bien los tratamientos".

Estas víctimas "se aferran a un clavo ardiendo porque buscan una salida de forma desesperada", indican desde la Guardia Civil. "Muchas de ellas incluso padecen enfermedades oncológicas", agregan.

Por su parte, la presunta autora de los delitos se mostró serena al negar toda acusación, alegando que "todo es un montaje" y que "no existe ninguna víctima".

Estafas de hasta 285.000 €

Para poder justificar las estafas, los investigados deberán declarar sus ingresos y transferencias bancarias. Ninguno de los dos protagonistas del delito –ni madre ni hijo– tienen contratos legales. No hay trabajo legalizado que conste.

La cuenta bancaria en la que era ingresado el dinero de los fraudes pertenecía al hijo de la falsa neurocirujana. Un depósito en el que se han registrado transferencias sospechosas que alcanzan los 285.000 euros.

Bajo la Operación Abadur, los agentes de la Guardia Civil llegaron a recopilar hasta seis demandas de afectados durante el mes de junio de 2025. Inmediatamente procedieron a la detención de la mujer y de su progenitor.

Sin embargo, apenas un mes más tarde, madre e hijo fueron puestos en libertad provisional. Esta segunda detención se llevó a cabo debido a la llegada de otras seis nuevas denuncias.

Además, tras el registro del domicilio llevado a cabo en la primera detención, se abrió una investigación mediante la que se inspeccionaron los teléfonos de ambos detenidos. Fue en ese momento en el que la Guardia Civil de Burgos descubrió que eran muchas las víctimas a manos de estos falsos curanderos.

Durante la inspección fueron incautados 14 botes de complejos vitamínicos, cuatro blíster de medicamentos y pastillas, material para el etiquetado y envasado de los comprimidos, un estetoscopio, tres terminales móviles e importante documentación.

Objetos incautados durante la Operación Abadur.

Objetos incautados durante la Operación Abadur. Guardia Civil

En la ecuación hay otras cuatro personas perjudicadas por las estafas en relación al impago de los alquileres y facturas domésticas, así como por la falsificación de recetas y la suplantación de identidad.

No obstante, la investigación continúa abierta y no se descartan nuevos casos de engaño. Por el momento, los tres detenidos han sido puestos a disposición judicial en el Juzgado de Instrucción n.º 3 de Burgos, y se encuentran a la espera de nuevas diligencias.