El desgarrador adiós de los 500 compañeros de Álex. EE

El desgarrador adiós de los 500 compañeros de Álex. EE

Reportajes

El desgarrador adiós de los 500 compañeros de Álex, el niño de 13 años asesinado en Sueca: "A las 4 jugó; a las 5 estaba muerto"

El CF Promeses Sueca rinde homenaje al menor que murió el pasado sábado tras varias puñaladas asestadas, presuntamente, por el padre de su amigo.

Más información: Álex, el futbolista de 13 años apuñalado en Sueca jugando a la 'Play': "No sabemos si lo mató un amigo o el padre del amigo"

Valencia
Publicada

Rostros serios, ojos llorosos y una frase que se repite en cada corrillo de los asistentes al homenaje de Álex: "No entiendo qué pasó". Así atardeció este lunes en el campo de fútbol del CF Promeses Sueca, el club al que desde este año pertenecía el niño de 13 años asesinado en esta misma localidad valenciana.

De esta forma, los 27 equipos de sus casi 500 deportistas, padres y trabajadores del club se reunieron en el césped del campo de fútbol para despedir al pequeño. Entre ellos se encontraba Dimitri, un exconserje de las instalaciones, visiblemente emocionado: "A las 4 jugó; a las 5 estaba muerto", lamentó.

El suceso ocurrió en la tarde del pasado sábado, cuando el menor acudió a casa de un amigo suyo para jugar a videojuegos. Allí fue asesinado a manos del padre de su amigo, presuntamente, ya que se barajan todas las hipótesis e incluso hay quien duda de lo que realmente ocurrió aquella tarde.

Álex jugaba actualmente en el equipo infantil C del CF Promeses Sueca. Llevaba la equipación azul con el número 40, y con ella disputó su último partido el pasado sábado, tan solo un par de horas antes de morir asesinado.

Dos días después del terrible suceso, y con esa misma equipación azul, los casi 500 niños pertenecientes al club participaron este lunes en un sentido homenaje en memoria de Álex.

No es el primero ni el último acto que se realizará en Sueca para recordar al menor. De hecho, varios minutos de silencio están programados durante los próximos días en los colegios de la localidad.

En el caso del colegio de Álex, desde primera hora de este lunes se activó el protocolo de psicólogos para los alumnos que lo necesitasen. Además, tuvieron charlas para procesar lo ocurrido y también acudieron a la iglesia, según asegura la madre de un alumno del centro. Allí, el homenaje está programado para el próximo viernes.

En el caso del club deportivo, el acto estaba programado para el lunes a las 18:00 horas, aunque desde antes de las 17:00 horas ya comenzaban a llegar los primeros niños con su chándal azul.

Conforme se acercaba la hora, cada vez más coches llegaban al recinto. Tras aparcar, padres e hijos entraban para asistir al desgarrador 'adiós' de los compañeros del club de Álex.

En el CF Promeses Sueca tienen cabida desde los deportistas más pequeños, los querubines, a los más mayores, los amateur. En esta ocasión, todos se reunieron para despedir a uno de los suyos.

Por ejemplo, Filip. Horas antes del acto, este hombre búlgaro de mediana edad y padre de uno de los chavales de la escuela se encuentra a la entrada del recinto.

Allí reparte pegatinas con la imagen que homenajea al pequeño asesinado. Quiere que todos la lleven pegada durante el acto y procura que nadie entre sin antes haber cogido uno de sus adhesivos.

Es amigo personal del padre de Álex. De hecho, asegura que el domingo estuvo con los padres en su casa. Sobre ellos, relata que "están los dos que no están". Destrozados, como cualquier padre que pierde a un hijo.

También ha sido un duro golpe para los niños del club, que "están necesitando atención psicológica". "Todos están deprimidos", explica.

Conocía muy bien a Álex. Según explica, era un niño "muy respetado, no era conflictivo ni nada por el estilo". Precisamente por eso, añade, "nadie se puede explicar por qué ha pasado esto".

A Filip, la relación con la familia del pequeño hizo que quisiera ir más allá del homenaje que le organizó su club, y decidió imprimir 12.000 pegatinas con la imagen que le recuerda: es Álex, de espaldas, vestido con su equipación y el número 40 en la espalda.

También se encuentra en el homenaje Dimitri. Él fue conserje en las instalaciones deportivas, aunque explica a EL ESPAÑOL que actualmente ya está jubilado. A pesar de ello, ha seguido vinculado al club, y se considera un aficionado más.

"Yo mismo estuve en el campo hasta las 20:00 horas el sábado", recuerda. De hecho, apunta que incluso en torno a las 17:00 horas el primer equipo disputó un partido que ganó: "Estábamos todos aquí celebrando y sin enterarnos de lo que había pasado".

Dimitri no puede evitar que se le salten las lágrimas al recordar a Álex. "Los niños han crecido delante de mí, no entiendo cómo le puede pasar eso a uno de 13 años", explica. Tanto él como el resto de afines al club, asegura, están "en shock".

El homenaje

El acto en recuerdo de Álex organizado por el club donde jugaba a fútbol, el CF Promeses Sueca, contó con la participación de los más de 400 deportistas que forman parte de él.

No lo hizo con la familia directa de la víctima -los padres- que según afirman varias personas cercanas, todavía están en shock. Pero sí que acompañaron al club dos tías de Álex, que no lograron contener las lágrimas.

Así, los 27 equipos -de querubines a amateur- se distribuyeron sobre el césped del campo de fútbol junto a sus entrenadores para realizar un sentido minuto de silencio en su memoria.

Con globos blancos, dos con el número '40' en honor a su equipación y una camiseta también con ese número, todos los asistentes guardaron varios minutos de silencio. Tras ello, sonó un fuerte aplauso en recuerdo de Álex.

El suceso

El niño de 13 años fue asesinado presuntamente por el padre de un amigo con el que estaba jugando a videojuegos en Sueca.

El sospechoso habría golpeado al menor en su propia casa y le habría asestado varias cuchilladas mortales, y fue el mismo hombre, de 48 años, quien acudió a la comandancia de la Guardia Civil para confesar el crimen.

La Policía Judicial ya ha interrogado a Juan Francisco M. F., de 48 años, con antecedentes por violencia de género, y la única explicación que ofrece es que sufrió un ataque de locura que llevó a apuñalar al amigo de su hijo. No aporta muchos detalles.

Su hijo, de 13 años, inimputable a efectos legales, también sostiene que su padre fue el autor de las puñaladas, en la entrevista que los investigadores mantuvieron con el menor, en presencia de su madre y que está divorciada del progenitor: el único detenido por esta muerte violenta.

Pero hay algo que a la Guardia Civil no le cuadra, y aseguran que, por el momento, "todas las hipótesis están abiertas".

La investigación arrancó cuando Juan Francisco M. F., de 48 años, se personó este sábado por la tarde en el cuartel de Sueca y se autoinculpó diciendo que había apuñalado a Álex.

Pero los investigadores tienen dudas de que Juanfran sea el autor del homicidio y aguardan a conocer los resultados de la autopsia del menor, para ver si la trayectoria de las puñaladas y la profundidad son compatibles con la autoría de un adulto.

"Lo extraño de esto es que el otro menor desapareció de la casa tras el apuñalamiento", según apuntan fuentes de la Guardia Civil.

Esta reacción es compatible con la posibilidad de que presenciase cómo su padre, Juan Francisco, mató a su amigo, pero también puede ser fruto de una reacción del propio niño, de 13 años, de huir del lugar donde él mismo había apuñalado a su amigo, por alguna discusión por la partida con la PlayStation.