El niño agredido supuestamente por su padrastro, jugando en su habitación del Hospital Los Arcos en San Javier.

El niño agredido supuestamente por su padrastro, jugando en su habitación del Hospital Los Arcos en San Javier. Badía

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Servicios Sociales asume la tutela del niño apaleado por su padrastro en Murcia por decir la madre que se peleó en el parque

EL ESPAÑOL accede en exclusiva a un informe de retirada de la custodia. La madre del menor avanza que luchará por recuperar a su hijo: "No se merece que lo alejen de su familia después de la paliza que se ha llevado".

Más información: La madre del niño al que apaleó su padrastro: "No quiero que me quiten a mi hijo, dicen que soy cómplice por no denunciar"

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Wiam entregará a su hijo, con solo 3 añitos, a los Servicios Sociales del Gobierno de la Región de Murcia. La decisión es terrible como madre, pero esta veinteañera es plenamente consciente de que oponerse a ello solo le restaría posibilidades para recuperar la tutela de su chiquillo después de que el padrastro le propinase una supuesta paliza.

Las asistentas sociales han interpretado que tapé a Luis”, admite Wiam, en alusión a la entrevista que mantuvo con ellas y a la explicación que les ofreció sobre las lesiones que presentaba su hijo, la madrugada del viernes, cuando ingresó en el Hospital Los Arcos de San Javier, sin ser ella consciente de que su niño recibió una paliza a manos -supuestamente- de Luis P. P., su entonces novio y padrastro del menor.

EL ESPAÑOL ha accedido en exclusiva al documento con el que la Consejería de Servicios Sociales le notifica a Wiam que se llevará a su hijo a un centro, en cuanto reciba el alta médica, ya que todavía se recupera de los puñetazos que presuntamente le propinó su padrastro y también sufre una gripe que le causa episodios de 39 grados de fiebre.

“Esta entidad ha asumido la guardia provisional de su hijo, con fecha a efectos del lunes 12 de enero, y ha autorizado su acogimiento residencial”, tal y como expone el citado documento, justo antes de enumerar los siete “motivos” que han provocado que la Consejería adopte esta “medida protectora” con este menor de edad.

El primero de ellos es la explicación que ofreció Wiam, sobre el origen de las lesiones que presentaba su hijo, con los ojos amoratados, como si fuera un púgil de boxeo que ha recibido varios puñetazos en un combate, cuando ingresó en el Hospital Los Arcos. Los Servicios Sociales interpretan que esa versión de la madre buscaba tapar un episodio de maltrato infantil perpetrado supuestamente por Luis: el novio de Wiam.

“En fecha 9 de enero, desde el ámbito sanitario comunican la situación del menor que acude a urgencias el día anterior, llevado por su madre, al observar hematoma en la cara e inflamación del ojo que le impide abrirlo, y refiere que en el parque se peleó con otros niños de su edad”.

“Se refiere desde el ámbito sanitario que la agresión es producida presuntamente por la pareja de la madre, un hecho negado en primera instancia por esta”.

Dos imágenes cedidas por los familiares del menor para denunciar los puñetazos que recibió supuestamente a manos de su padrastro.

Dos imágenes cedidas por los familiares del menor para denunciar los puñetazos que recibió supuestamente a manos de su padrastro.

Los médicos no se creyeron la explicación que ofreció la madre del pequeño, de 3 años, y activaron los protocolos de maltrato infantil tras evaluar minuciosamente al niño, detectando edemas y hematomas “extensos” que “impiden la apertura ocular” y que se extienden “hasta las mejillas” y el “ángulo mandibular”.

Así lo refleja el informe de Servicios Sociales: “Se concluye un extenso hematoma craneal subgaleal bilateral y en partes blandas facial y cervical, sin afectación intracraneal, con un diagnóstico de hematoma en ojos de mapache y retroauricular sin antecedente traumático”. “Lesiones cráneo-encefálicas compatibles con agresión, según consideración facultativa. Sospecha de agresión familiar”.

Wiam se puso en la diana judicial por sí sola porque no sabía que su novio -supuestamente- le pegó varios puñetazos a su hijo mientras ella dormía en la casa que Luis tiene okupada en Los Pozuelos: una barriada de San Javier, conocida porque antaño el programa 'Un, dos, tres' de TVE regalaba viviendas, por su proximidad con el Mar Menor.

- ¿Por qué le dijo a las trabajadoras sociales que su hijo se causó esas lesiones en una pelea en el parque?

- Wiam: Estaba muy nerviosa cuando llegué al hospital con mi hijo en ambulancia. Yo no había visto la agresión de Luis al niño y los médicos no me habían dicho el origen de los moratones. Pensé que tenía algún problema en un hueso porque mi hijo es hiperactivo y se me cayó el jueves, mientras lo bañaba, y luego se peleó en el parque cuando lo llevé a jugar.

Yo no pensaba que Luis le había pegado. No quería tapar a mi entonces novio. De lo contrario no le habría denunciado como he hecho en el juzgado y no habría pedido una orden de alejamiento. Si ahora mismo vio a ese hombre, lo mato.

Wiam, este martes, con su hijo en el Hospital Los Arcos de San Javier.

Wiam, este martes, con su hijo en el Hospital Los Arcos de San Javier. Cedida

La explicación que Wiam ofreció a los Servicios Sociales el pasado viernes, provocó que la Guardia Civil la llamara para advertirle de que debía comparecer como investigada en los juzgados de San Javier el sábado, por las diligencias abiertas por el ingreso hospitalario de su hijo, en el marco de un delito de lesiones y malos tratos en el ámbito de la violencia doméstica.

Tras ofrecer su versión de los hechos, el juzgado entendió que la condición de Wiam era la de "denunciante", "perjudicada" y "testigo". Todo ello, tras escuchar el testimonio de esta veinteañera donde explica que pasó la noche del miércoles con su novio, en su casa okupa de Los Pozuelos, y el jueves, ella se despertó la última, encontrándose a su hijo solo en una habitación, con una conducta extraña, mientras que Luis veía la televisión:

El único momento en el que pudiera ser que se produjo la agresión fue cuando yo estaba durmiendo, ya que Luis y mi hijo se habían levantado antes", tal y como aseguró Wiam en los juzgados. "La única persona que le ha podido hacer algo es Luis que consume porros”.

De hecho, la portavoz del Tribunal Superior de Justicia de Murcia confirma a este diario que esta madre de nacionalidad marroquí, de 22 años, no figura como investigada en este proceso judicial, “solo se investiga” a Luis P. P.: un okupa que ya arrastraba antecedentes policiales por pegar supuestamente a sus padres y por violencia de género, al que se la impuesto una orden de alejamiento de 300 metros de Wiam y de su hijo.

Por desgracia, eso no ha impedido que la maquinaria de los Servicios Sociales mantenga su hoja de ruta: retirar la custodia a la madre de este niño, de 3 años. “No paro de darle vueltas a que me van a quitar a mi hijo. Solo me quedan unas horas o unos días a su lado porque se lo llevarán a un centro en cuanto reciba el alta médica en el hospital”, según confirma la propia Wiam a este diario.

Luis P. P. está en libertad como investigado por dar una paliza al hijo de su novia.

Luis P. P. está en libertad como investigado por dar una paliza al hijo de su novia. Cedida

De la lectura del documento de los Servicios Sociales al que ha accedido este diario, se desprende que será temporal la retirada de la custodia del niño a Wiam, a la espera de que los técnicos de la Dirección General de Familias, Infancia y Conciliación terminen de estudiar la situación del menor, así como a todo su entorno familiar. 

“Consta en historia medioambiental pediátrica, de fecha del 6 de abril de 2022, que el padre consume cannabis, sin cambiar de hábitos al conocer el embarazo. Actualmente están separados, según refiere la madre: el padre no se encarga del niño”.

“Las familias extensas tienen antecedentes de episodios de desprotección de los padres del menor”, tal y como prosiguen exponiendo los técnicos, como sexto motivo para llevarse al pequeño a un centro.

“Ante los hechos informados sobre esta situación, y en la obligación de prestar la inmediata atención al menor de edad, a fin de garantizar su seguridad y cobertura de necesidades, se asume la guardia provisional del mismo, debiendo continuar con la sustanciación del expediente”.

Wiam se marchó en noviembre de casa de su madre, Houriya, aprovechando que estaba de viaje en Marruecos. Hasta entonces, esta joven, de 22 años, contaba con el apoyo de Houriya para criar a su hijo, pero la convivencia estaba marcada por el tira y afloja con su madre, debido a sus convicciones musulmanas, las cuales chocaban con su forma de vestir, con sus ganas de salir dada su juventud y su forma de pensar más occidental.

"No era lo mejor para mi hijo vivir en una casa okupa", según reconoce esta joven, consciente de que su aventura de instalarse en San Javier le ha salido muy cara. En esta localidad se metió en una vivienda de Los Pozuelos, propiedad de un banco, en un barrio degradado por el tráfico de drogas y la okupación donde conoció a Luis, iniciando una relación sentimental que fue la antesala de la brutal paliza a su chiquillo.

Una redada de la Guardia Civil en el barrio de Los Pozuelos donde Wiam vivía con su hijo en una casa okupada.

Una redada de la Guardia Civil en el barrio de Los Pozuelos donde Wiam vivía con su hijo en una casa okupada.

- ¿Qué piensa hacer cuando vayan al hospital los técnicos de los Servicios Sociales a llevarse a su hijo?

- Wiam: He hablado con mi abogado y me ha dicho que lo mejor es cooperar. No voy a resistirme. Los Servicios Sociales me han pedido que les ayude para que mi hijo esté tranquilo y se vaya con ellos. Me han explicado que para recuperar la custodia necesito encontrar un empleo, entregar una copia de mi contrato laboral, y aportar un contrato de alquiler de una vivienda como mi residencia habitual.

He decidido que me iré de San Javier para instalarme en la casa de mi abuela y empezaré a buscar trabajo de jornalera agrícola o en algún almacén porque tengo experiencia trabajando en el campo. Haré todo lo que me piden los Servicios Sociales. Me gustaría hacer algún curso formativo.

Wiam hace un llamamiento a las empresas del sector agrícola, para que le ofrezcan un trabajo, para reengancharse en el mercado laboral tras haber dejado sus estudios en tercero de la ESO. “También me gustaría encontrar trabajo en una tienda o en un centro comercial”, apunta esta madre, buscando una oportunidad para redimirse de sus errores. 

"Voy a luchar para recuperar a mi hijo porque no se merece que lo alejen de su familia después de la paliza que se ha llevado".