Tres chicas anunciando sus servicios sexuales por grupos de Telegram.

Tres chicas anunciando sus servicios sexuales por grupos de Telegram.

Reportajes

Como "masajistas" y por Telegram: así se anuncian ahora las prostitutas para burlar la ley del 'sí es sí'

Tras prohibir los anuncios de prostitución, las trabajadoras sexuales han encontrado el modo de continuar promocionándose. "Sin publicidad no podemos trabajar", aseguran.

3 marzo, 2023 02:53

— "A mí no me contacta nadie"

— "Aquí en Castellón no se enteran los clientes"

— "Esto no vale para nada"

— "Yo tengo clientes, pero perdí muchos desde que quitaron pasión.com"

Son algunos de los mensajes que intercambian las trabajadoras sexuales a través de los grupos clandestinos que surgen cada día en Telegram. Los expuestos son solo cuatro, pero hay muchos más. De hecho, alcanzan los cientos. Y todos ellos enviados a través de la plataforma de mensajería instantánea que trata sin éxito y desde hace años de ganarle la batalla a WhatsApp. Desesperadas, y dejando la mayoría de ellas al descubierto sus cuerpos desnudos a través de sus fotos de perfil, detallan la forma en la que los clientes pueden contactar con ellas y contratar sus servicios. Su objetivo es claro. Buscan reengancharse al negocio y recuperar el nivel de clientela con el que contaban hace meses. 

Y es que ya nada es igual en la vida de las prostitutas que ejercen la profesión en España. Desde que el pasado mes de octubre entrara en vigor la nueva Ley de Garantía de la Libertad Sexual más conocida como la ley del ‘sí es sí’ los anuncios de prostitución han pasado a estar prohibidos. Los pechos al descubierto, la publicidad explícita y la autodefinición de estas mujeres como “putas” que ofrecen servicios sexuales a cambio de dinero ya han pasado a la historia.

Pero lejos de lograr acabar con lo que se ha conocido siempre como "el oficio más antiguo de la historia", la realidad es que las trabajadoras sexuales no han cesado su actividad, sino que se han aferrado al famoso "reinventarse o morir". 

Tres trabajadoras sexuales anunciando sus servicios por Telegram.

Tres trabajadoras sexuales anunciando sus servicios por Telegram.

Ya no se anuncian como prostitutas, sino como "amigas", "masajistas" o "escorts". Tampoco publican fotografías sugerentes y con poca ropa en míticas páginas como pasion.com. Lo hacen vestidas, sin especificar servicios ni precios y a través de nuevas webs que han visto modificados sus nombres para conseguir burlar la nueva normativa impulsada por el Ministerio de Igualdad.

Pero la verdadera realidad es que no solo tratan de aferrarse a la legalidad, sino que también continúan publicitando su actividad de forma clandestina. La única forma, aseguran ellas mismas, de conseguir clientes. Se muestran completamente desnudas, exponiendo abiertamente que son trabajadoras sexuales y, eso sí, a través de grupos surgidos en redes sociales como Telegram o Instagram. 

[La mentira de OnlyFans: proxenetas digitales pagan hasta 400 euros al mes por sustituir a 'modelos']

EL ESPAÑOL ha accedido a varios grupos de Telegram en los que las mujeres que ejercen la prostitución en España anuncian sus servicios de forma abierta y explícita. Algunos de ellos, los más visibles al público, sirven para ellas como una prueba a la hora de captar clientes y de saber si realmente están en el lugar adecuado. Pero es precisamente en estos grupos donde aparecen la mayoría de las quejas de estas mujeres en lo relativo a la falta de clientes desde que algunas de las páginas de contacto de prostitución más famosas del país se vieran obligadas a cerrar. 

— "A mí no me habla nadie aquí en Huelva"

— "A mí tampoco me ha hablado nadie de aquí de Barcelona"

— "A mí alguno, pero pocos"

Mensajes de un grupo de Telegram donde las trabajadoras se quejan de la falta de trabajo tras la prohibición de anunciarse.

Mensajes de un grupo de Telegram donde las trabajadoras se quejan de la falta de trabajo tras la prohibición de anunciarse.

Y así sucesivamente. Pero no todos los mensajes son quejas acerca de la falta de clientes. También hay anuncios. Y muy explícitos. Como los que se veían antes en cientos de páginas webs. Eso sí, la mayoría de ellos se encuentran en canales más privados y de difícil acceso a los que EL ESPAÑOL ha conseguido entrar por medio de las trabajadoras contactadas. Aquí encontramos infinidad de anuncios, de desnudos y de claridad a la hora de los servicios que ofrecen. 

"Libre a partir de las 19.00 horas. Solo atiendo por WhatsApp". "¿Qué tal os está yendo el martes? Mañana agenda abierta desde las 12.00 horas". "¿Quieres subir la temperatura conmigo? Zona Plaza de Castilla, apartamento tranquilo". "100 euros una hora. Todo negociable depende de lo que buscas. Francés natural, penetración con preservativo". 

Y no solo son esas las frases e imágenes de las mujeres desnudas que aparecen en los chats. También predominan los mensajes de algunos clubes que ofrecen los servicios de las trabajadoras que ejercen en sus locales. "Y desde este mediodía ya puedes agendar tu cita con la guapísima X, otra implicada, joven y hermosa chica madrileña, quien espera por ti a partir de las 15:00", publican. 

Pero lo que más destaca y se repite en estos grupos son los mensajes en relación con la búsqueda y alquiler de habitaciones para ofrecer los servicios. 

"Habitación disponible en Zaragoza, 24 horas". "Hola, queremos promocionar las habitaciones en Santander. Tenemos la mejor ubicación". "Alquiler en Igualada, Barcelona. Dispongo de alquiler de habitaciones para señoritas tranquilas y discretas". "Apartamento de dos habitaciones en Pamplona. Disponible para señoritas acompañantes y masajistas eróticas. No drogas ni conflictos".

Ellas mismas lo confiesan. Tratan de burlar la ley a través de estos grupos, algunos más accesibles y otros no tanto. Pero no solo a través de Telegram, sino también en otras plataformas como Instagram o incluso TikTok. Y es que, a pesar de que estas dos redes sociales son plataformas que censuran este tipo de actividades, las trabajadoras sexuales aseguran que es dónde más se publicitan sus servicios. Y todo ello a pesar de que si buscamos en el buscador de dichas plataformas las palabras “prostituta” o “escort” aparece el siguiente mensaje: 

“La prostitución y el tráfico sexual no están permitidos en Instagram. El tráfico sexual implica fuerza, fraude, coacción o una víctima menor de edad. Para más información sobre los signos del tráfico sexual o cómo acceder a ayuda, hemos reunido recursos que pueden ser útiles”. 

Pero a pesar de alertarnos con estas advertencias, ellas mismas confiesan que existen grupos donde las prostitutas anuncian sus servicios. Al igual que lo hacen en Telegram o incluso Onlyfans, donde muchas han encontrado la oportunidad perfecta para seguir ofreciendo sus servicios, al tratarse de una plataforma donde sí se puede hablar del dinero que piden por los servicios e incluir desnudos. 

Contra la ley 

Las plataformas mencionadas anteriormente se han convertido ya en todo un chaleco salvavidas para las trabajadoras sexuales ante el descenso del número de clientes desde la aprobación de la normativa. Y es que esta disminución de los servicios contratados no es más que la consecuencia directa de la aprobación de la nueva ley impulsada por el departamento capitaneado por Irene Montero. Una ley que entró en vigor el pasado mes de octubre y con la se considera ilícita toda aquella publicidad que “utilice estereotipos de género que fomenten o normalicen las violencias sexuales contra las mujeres, niñas, niños y adolescentes”. 

Una prohibición impuesta por Igualdad que no ha sido bien recibida entre la gran mayoría de trabajadoras sexuales. De hecho, las mujeres consultadas por EL ESPAÑOL han definido la ley como un "desastre total". "Nosotras sin la publicidad no podemos trabajar. Nos está costando muchísimo más, pero nos estamos buscando la vida", explica Susana, trabajadora sexual desde hace años y presidenta de ASTRAS, la Asociación de Trabajadoras Sexuales. 

Pero lo cierto es que, aunque estas alternativas se presentan como la burla perfecta para esquivar la obligatoriedad de la ley, se han convertido ya en toda una barrera a la hora de desarrollar su trabajo. Además de no poder publicar fotografías explícitas, las prostitutas tampoco pueden ahora ni detallar los servicios que ofrecen ni incluir el precio de estos. "Hay mucha gente que cree que lo que buscas es pegar un polvo y ya está. Y que lo haces gratis", cuenta Susana, quien asegura que algunos clientes se encuentran completamente perdidos con las nuevas terminologías que se utilizan para esquivar la ilegalidad. 

Una prostituta en la barra de un club.

Una prostituta en la barra de un club. Europa Press

Y es que las nuevas formas de anunciar la prostitución burlando la ley no solo están provocando consecuencias negativas para las propias trabajadoras sexuales, sino también para los propios clientes que contratan sus servicios. "Te tienes que dar cuenta de que ellos antes te llamaban y te preguntaban y tú les mandabas fotos. Ahora como ven "masajista" o "amiga", mucha gente no sabe cómo va el tema y te preguntan si es sexo o no. Y tú les tienes que decir que sí. Pero claro, te lo tienen que preguntar ellos, ya no puedes hacerlo como antes, que lo decías abiertamente", confiesa Susana.

Pero también afecta a los publicistas, que además de haber perdido un importante nicho de negocio, tampoco podrán actuar a partir de ahora como agentes contra el proxenetismo y la trata de mujeres, como sí hacían hasta el momento de la prohibición. "La publicidad no se tendría que haber prohibido. Era una herramienta para que, si había algún indicio de trata o de explotación sexual, los publicistas colaboraban igual que nosotros con la Policía Nacional. Ellos cuando veían algo raro también llamaban. Eso ya es una herramienta que te quitas para ayudar", explica Susana. 

Falta de criterio

A pesar de continuar publicando sus anuncios, las trabajadoras sexuales aseguran que ya nada es lo mismo y critican la falta de criterio del Gobierno a la hora de redactar la norma. "Antes podríamos hacerlo con lencería y podemos decir que hacíamos servicio sexual, francés natural… Ahora no lo podemos poner. Tenemos que hacerlo con ropa normal, pero luego ves por Instagram a muchas chicas enseñando más que nosotras. Nosotras no podemos pero hay ciertos sitios que sí que se puede. Pues que me lo explique alguien porque yo, de verdad, cada vez entiendo menos este Gobierno. Ya que hacen las cosas que las hagan bien". 

— ¿Y cuál sería la forma de hacerlas bien? 

– Si prohíben publicidad para promover la prostitución, ¿por qué no prohíben Onlyfans? ¿Por qué no prohíben Instagram? ¿Por qué no prohíben ciertas plataformas que sí siguen estando? O somos todos o no somos ninguno. Una cosa tú no la puedes hacer a medias. Ya es una locura que prohíban la publicidad, es nuestra herramienta de trabajo. Y oye, escucha, es que nos dicen que los niños no pueden entrar. Bueno, perdona, de eso ya se tendrá que encargar el padre o la madre, procurar que su hijo no entre en ciertos hijos. Nosotras sí podemos prohibir que los niños vengan a la prostitución porque nosotros no les dejamos entrar, pero la publicidad es cosa de los padres. Nosotras no tenemos que hacer el trabajo de los padres, me parece aberrante. 

Y es que, tal y como ellas mismas aseguran, el traslado a plataformas como Telegram, además de hacerlas perder clientes, incrementará los posibles casos de trata y explotación sexual al haber menos control y hará que sea más fácil el acceso de menores de edad a este tipo de contenidos. "A día de hoy todos los niños tienen Telegram y ahí tú no puedes controlar. Todos los niños tienen WhatsApp y Telegram y quien diga lo contrario miente. Yo veo a los niños con 12 años que ya lo tienen. Ahí es donde menos control pueden tener estos niños. Los padres que tanto están reivindicando por sus niños van a tener menos control sobre estas cosas”, aseguran. 

Anuncios en páginas donde se publicitan como escorts o masajistas

Anuncios en páginas donde se publicitan como "escorts" o "masajistas"

Apoyo de algunas plataformas

Por el momento, la prostitución continúa siendo legal en España, aunque no lo sea ya la publicidad. Una premisa que ha llevado a las trabajadoras sexuales a ejercer y anunciarse en la clandestinidad, cambiando las reglas del juego. Se puede ver no solo en las plataformas de mensajería instantánea, sino también en algunas páginas como Escort Advisor, que a pesar de la prohibición continúa funcionando. 

“Escort Advisor no cambia nada y seguimos asegurando su presencia, con fotos, información y, sobre todo, con las reseñas de los usuarios, para apoyarlas en el ejercicio libre y espontáneo de su profesión y, en consecuencia, permitirles asegurar su sustento económico”, explican en su web donde, además, han alojado un apartado en el que las trabajadoras pueden ofrecer su visión sobre el tema. 

Es el caso de Inés, una mujer de 48 años que ofrece servicios sexuales, pero que en la web aparece como "escort". "Hay mujeres como yo, independientes, que nos gusta nuestro trabajo. Estoy en contra de las mujeres que son obligadas a ejercer esta profesión sin querer hacerlo. Pero no nos pueden calificar a todas por igual. Las páginas donde nos anunciamos por propia decisión son el único vínculo para poder conectarnos con personas que libremente quieren nuestro servicio", sentencia.