El perro que mató a Miguel Ángel en su casa, en Coslada.

El perro que mató a Miguel Ángel en su casa, en Coslada.

Reportajes

El sacrificio del pitbull que devoró a Miguel Ángel por defender a su dueña, en el aire: "El juez no se decide"

El animal se abalanzó supuestamente sobre la víctima cuando le daba unas palmadas en la espalda a su esposa tras sufrir un ataque de tos. 

Tres semanas después de que Miguel Ángel falleciese tras ser devorado por su perro, una hembra de la raza Rottweiler cruzada con Pitbull, en su casa de Coslada (Madrid). El juez que instruye el caso, bajo secreto de sumario, todavía no ha tomado una decisión acerca del futuro de este can, de raza peligrosa. 

Tal vez, el magistrado no tome su decisión hasta que se aclaren las causas del ataque del perro a Miguel. Pues en el momento de los hechos, que tuvieron lugar el domingo, 29 de septiembre, según sospechó la Policía, la mujer de Miguel Ángel podía haber sido víctima de malos tratos, y fue entonces cuando el pitbull, al que ella alimentaba, decidió atacar al fallecido.

Sobre las 13.30 horas de aquel día, el animal se abalanzó sobre Miguel Ángel, sin darle opción. Le destrozó el rostro y la cabeza, lo que le causó la muerte prácticamente al instante. Lo hizo tras ver supuestamente cómo el hombre le daba unas palmadas en la espalda a su mujer, María del Mar.

La mujer del fallecido fue la que narró, ensangrentada y en estado de shock, lo que había ocurrido a sus propios vecinos. Si bien, lo que contó no convenció a la Policía, que está trabajando con la posibilidad de que, en realidad, la pareja estaba protagonizando una discusión o una pelea en el momento en el que el can le atacó. En definitiva, si María era una víctima de malos tratos.

La Policía basa sus sospechas en cómo y cuándo sucedieron los hechos. María del Mar, cubierta de sangre, salió de la vivienda y comenzó a gritar, desconsolada: "¡Lo ha matado, lo ha matado!". Todos los vecinos fueron a su encuentro, pero al principio nadie entendía que ocurría. Al instante, ella misma, entre sollozos, explicó la tragedia que acababa de vivir supuestamente. Entonces Mar pedía ayuda, pero ya era tarde, Miguel Ángel yacía muerto sobre el suelo de la vivienda.

¿Por qué tardo tanto en avisar?

En ese momento, la mujer no había llamado todavía a los servicios de emergencias, y nunca lo hizo. Los vecinos, al escuchar su testimonio, intentaron entrar a la vivienda y le ofrecieron llevar a Miguel Ángel al hospital, pero se negó en rotundo. No fue hasta las 14.05 cuando uno de los tres hermanos del fallecido, que se desplazó hasta allí, llamó al 112.

Pocos minutos después, llegaba una UVI-móvil del Summa que no pudo hacer nada por salvar la vida del hombre. Las graves lesiones que le había provocado la perra, centradas todas ellas en la cabeza, le ocasionaron la muerte prácticamente al instante. 

Pero lo llamativo era que, cuando llegaron los sanitarios, el cadáver presentaba cierta rigidez, lo que significaba que se había tardado más de lo habitual en dar la voz de alerta. ¿Por qué se tardó tanto en avisar? Es la pregunta fundamental que ahora trata de responder la Policía Nacional.

Sus vecinos también sostienen la hipótesis del maltrato. "Las broncas y las peleas entre el matrimonio eran continuas, muchas veces se podían oír desde la calle. Él además estaba metido en el alcohol y ahora estaba rehabilitándose", cuenta a este diario una vecina, que comparte pared con esta pareja.

De hecho, lo que mantiene es que la perra defendiese a su dueña cuando viese que Miguel Ángel estaba discutiendo con ella. "Él no estaba nunca en casa, era ella la que les daba de comer. Me cuadra más que la defendiera si estaban peleándose", sostiene la mujer.

Por el momento, los perros del matrimonio, entre ellos el que mató a su dueño, fueron retirados de la vivienda en la tarde del domingo y trasladados al centro de Protección Animal de Mejorada del Campo (Madrid). Este martes todavía se encontraban allí, según ha podido saber EL ESPAÑOL, a la espera de que el juez del caso, bajo secreto de sumario, decida que hacer con los canes.