Varios ciclistas apoyando las labores de los servicios médicos

Varios ciclistas apoyando las labores de los servicios médicos

Reportajes

Miguel, el ciclista que se desplomó y fue reanimado por sus compañeros, muere 24 horas después

Sus amigos se turnaron para reanimarle hasta que llegó el helicóptero que le trasladó hasta el hospital, aunque finalmente perdió la vida.

Noticias relacionadas

Los incesantes esfuerzos de sus compañeros por reanimarle, así como el rescate, el traslado hospitalario y las labores médicas, no fueron suficientes para salvar la vida de Miguel Ángel Serrano, un hombre de 64 años que ha fallecido tras sufrir una parada cardiorrespiratoria mientras circulaba en bicicleta.


Ocurrió este sábado en una pista de montaña de Manzanares del Real, en Madrid. Según informa el Norte de Castilla, el hombre, natural de Morales de Campos (Valladolid) se desplomó sobre las diez de la mañana mientras circulaba en compañía de otros compañeros ciclistas.

Ellos mismos y otros deportistas que se encontraban en la zona alertaron a los Servicios de Emergencias del 112 y realizaron las labores de reanimación hasta la legada de un equipo médico en helicóptero.


Fue trasladado de urgencia hasta el Hospital de la Paz, en Madrid, donde, tras 24 horas de angustia, finalmente ha perdido la vida. Los vecinos de Morales de Campos (Valladolid) conocieron este domingo la triste noticia con el repicar de las campanas.

Importancia de conocer primeros auxilios


A pesar de que residía en Madrid, todos los habitantes de la localidad vallisoletana conocían a Miguel Ángel, ya que apenas son 150 vecinos. Según el medio castellanoleonés, el fallecido trabajó en puestos de responsabilidad del Banco Santander, era tío del actual alcalde de Morales de Campos, Mario Morán, y primo de la antigua senadora por Valladolid, Arenales Serrano, perteneciente al Partido Popular.

La jefa de guardia del Summa 112 destacó a través de un vídeo compartido en redes sociales la importante labor de los ciclistas y la importancia de que todos sepamos primeros auxilios, a pesar de que, como en este caso, terminen de forma trágica.