Francesco Bonifazi, el joven fallecido por no ser correctamente tratado de una otitis.

Francesco Bonifazi, el joven fallecido por no ser correctamente tratado de una otitis.

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Los padres del niño muerto por tratar su otitis con homeopatía irán sólo 3 meses a la cárcel

Se negaron a darle antibióticos pese a que los síntomas no remitían. Tras dos semanas de tratamiento, murió. 

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La Justicia italiana ha condenado a tres meses de cárcel a los padres de Francesco Bonifazi por homicidio imprudente. Sus progenitores decidieron tratar la otitis de su hijo de siete años mediante la homeopatía y se negaron a darle antibióticos. Esto provocó que la infección se le pasara del oído al sistema nerviosos, derivando en una encefalitis que le causó la muerte hace dos años. Asimismo, Massimiliano Mecozzi, el homeópata que lo trataba, también ha sido procesado y su juicio comenzará en septiembre –de momento, ha sido suspendido por el colegio oficial de médicos por seis meses–.  

El pequeño, que falleció en Ancona (Italia) hace dos años, tenía un largo historial médico en el que figuraban más inflamaciones en el oído. Es decir, no era la primera vez que era tratado de una otitis por Massimiliano Mecozzi. Pero, esta vez, fue diferente: los síntomas de dolor de oído, fiebre y nariz tapada, lejos de remitir, se fueron acentuando pese a las afirmaciones del homeópata a la familia. “Se recuperará rápidamente”, les decía. 

El abuelo del niño ha hecho recaer toda la responsabilidad sobre el homeópata, al que ha acusado de ser el causante de la tragedia y contra el que emprendió acciones legales por actuar como pseudomédico. El propio Mecozzi, según reconoció la familia, les habría dicho que “o recurrían a la pediatría o recurrían a él” y que si lo llevaban al hospital le recetarían paracetamol y terminaría por quedarse sordo. 

Dos semanas sin solución

El menor estuvo siendo tratado con homeopatía durante dos semanas, pero, en un momento dado, los síntomas empezaron a ser de mayor gravedad como pérdida de conciencia. Los padres, entonces, decidieron llevar a su hijo al hospital de Urbino. Allí, le hicieron un TAC. En la prueba encontraron una infección que ya le había afectado el cerebro y el pequeño fue trasladado a un centro con más recursos médicos donde, pese a los esfuerzos, los doctores lo declararon clínicamente muerto. 

Los padres, a pesar de no ser unos seguidores acérrimos de estas prácticas, sí que habían evitado darle antibióticos a su hijo hasta los tres años y fueron convencidos por Massimiliano para que él tratara a su hijo de una simple otitis. Ahora, tendrán que pasar, al menos, tres meses en la cárcel.