La Audiencia Provincial de Murcia ha condenado a un hombre a tres años de cárcel y cuatro bajo libertad vigilada por abusar sexualmente de una menor de tan solo 12 años de edad. El suceso se produjo en Alcantarilla, lugar donde residía la niña. 

El hombre abusó de la hija de su pareja en el domicilio de ésta. Cuando la progenitora se ausentaba, él persuadía a la menor con regalos y otros enseres para que ella se "masturbara". Y, además, la amenazaba diciéndole que si le contaba algo a su madre, sus actos tendrían consecuencias graves "para todos". 

La menor callaba mientras tenía que soportar abusos. El hombre, en muchas ocasiones, tal y como declaró el juez, se presentaba con el pene en erección y hacía que ella lo manipulara hasta eyacular. Pero la cosa no acababa ahí: también le pedía que le hiciera felaciones. 

Desde que sufriera estos abusos, hace cinco años, la víctima se encuentra en tratamiento psicológico y psiquiátrico. Presenta distintos trastornos "relacionados con el proceso de abusos sufridos". 

Entre los trastornos, la tricotilomanía, que lleva a quien la padece a arrancarse el propio cabello o los vellos de las distintas zonas del cuerpo. Pero también tiene ideas suicidas y se autolesiona desde entonces, con un gran déficit de aprendizaje escolar. 

El hombre, además de ser condenado a tres años de cárcel (y cuatro bajo libertad vigilada), no podrá acercarse a 300 metros de la joven ni aproximarse a su domicilio o comunicarse con ella. 

A su vez, ha reconocido los hechos de los que se le acusan. Ha confesado haber abusado de la hija de su novia y ha pagado la llamada reparación del daño. Es decir, le ha entregado a la víctima 34.100 euros por los daños morales.