Un perro de la raza yorkshire, la misma que el animal que sufrió la agresión.

Un perro de la raza yorkshire, la misma que el animal que sufrió la agresión.

Reportajes

Una abuela de La Coruña, condenada por dejar a su nieto dar una paliza a un perro

  • Los hechos ocurrieron en 2015. La mujer no sólo no evitó que su nieto le propinara una paliza sino que colaboró metiendo al animal en una bolsa de plástico.
  • El perro quedó en un "estado lamentable", con una hernia y un hematoma además de "depresión mental", según ha ratificado la Audiencia Provincial de Coruña. 
  • La defensa ha recurrido la sentencia del Juzgado de lo Penal número 1 pero ha sido desestimada por considerar que las pruebas no dan lugar a dudas.

El Juzgado de lo Penal número 1 de A Coruña ha condenado a una mujer por permitir que su nieto le diera una paliza a un perro durante media hora. La mujer ha sido condenada a cinco meses de prisión por los hechos, que tuvieron lugar en mayo de 2015.

Según informa El Faro de Vigo, el nieto, que es menor de edad y por lo tanto no tiene responsabilidad penal, estaba propinando una paliza a un yorkshire de la familia cuando su abuela lo descubrió. Lejos de intentar disuadir al joven, la mujer incluso llegó a facilitarle una bolsa de plástico en la que metió al animal y, una vez cerrada la misma, siguió propinándole patadas.

Según la sentencia, el animal quedó en un "estado lamentable",  con una hernia, un hematoma y sufriendo "una depresión mental". La mujer fue condenada por maltrato a animales domésticos.

La defensa inició un recurso de apelación que la Audiencia Provincial de A Coruña ha desestimado porque las fotografías del animal en el estado, los informes de los peritos veterinarios y las declaraciones de los testigos demuestran que es culpable. Además, la acusada no compareció en el juzgado por lo que no existe ninguna otra versión, algo que según los magistrados confirma el contenido incriminatorio de las pruebas. 

Al no tener antecedentes penales, la mujer no tendrá que ingresar en prisión pero no podrá ejercer ninguna profesión que tenga relación con animales al menos durante dos años. Contra la última resolución no cabe ya recurso ordinario.