Robos de vehículos, episodios de malos tratos, secuestros, colocación de bombas... Estos son algunos de los 280 sucesos imaginarios de los que alertó un joven de Granada a los servicios de emergencia, Policía Nacional y Guardia Civil en poco menos de un año. Una película en su cabeza en forma de broma que le va a salir muy cara, ya que deberá abonar más de 50.000 euros por todos los desórdenes públicos provocados: equipos de emergencia movilizados, calles cortadas, coches-patrulla...

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Las bromas -que le van a salir muy caras- del joven fueron gastadas entre finales de 2015 y septiembre de 2016, según informa el diario Ideal. Entre esas 280 llamadas que alertaban de todo tipo de sucesos, se encuentran una treintena de telefonazos en los que se avisaba de la colocación de artefactos explosivos. El joven, en estas últimas ocasiones, fingía un acento árabe para hacerse pasar por yihadista.

Así, en una de esas llamadas, alertó de la colocación de un coche bomba estacionado en el aparcamiento en un centro comercial de Granada. El aviso hizo saltar todas las alarmas y cientos de personas fueron desalojadas del centro comercial. La broma causó unas pérdidas valoradas en 20.000 euros, informa el periódico regional. 

La sentencia dictada por el Juzgado de Menores 2 de Granada recoge que el chaval incurrió en delitos de desórdenes públicos, estafa, descubrimiento y revelación de secretos y usurpación de estado civil. Así lo refleja la memoria de actividades de la Fiscalía General del Estado referida al año 2017.

Como consecuencia de casi tres centenares de llamadas, el joven debe abonar 31.419,82 euros al 112; 16.556,59, a la Dirección General de la Policía; 610,93, a la Benemérita, y otros 386,66, al 061.