Davide Morana antes y después de la meningitis.

Davide Morana antes y después de la meningitis.

Reportajes

La lucha de Davide: pide ayuda tras perder los brazos y las piernas por una meningitis

Davide Morana, un joven italiano residente en Murica, recoge de fondos para financiar las distintas prótesis que necesita al perder sus extremidades a causa de una meningitis. En España, la bacteria meningococo C está dentro del calendario de vacunas financiado por la Sanidad pública.

ㅡ¡Hoy he dormido a pierna suelta!

Davide Morana tiene 24 años y una sonrisa constante. Sus ojos marrones rezuman un brillo vitalista y enérgico pese a encontrarse en un momento difícil. Porque a este italiano radicado en Murcia, deportista, joven, dinámico, acaban de amputarle sus cuatro extremidades. Ha perdido los brazos y las piernas por culpa de una meningitis.

La lucha de Davide: pide ayuda tras perder los brazos y las piernas por una meningitis Carmen Suárez

Davide ha iniciado una campaña de recogida de fondos para tratar de financiarse las distintas prótesis que necesita para recuperar, poco a poco, su arrebatada normalidad. La cifra total, inasumible para él, supera los 100.000 euros.

Todo comenzó “una tarde cualquiera del pasado enero”, como relatan desde su círculo más cercano en su página web. Davide se encontró mal y fue a urgencias: tenía fiebre y malestar general, se notaba algo en la garganta y la mandíbula rígida. Los resultados de los análisis de sangre y orina no mostraron nada fuera de sitio. El diagnóstico era claro, una gripe. Pero ya en casa, el joven se fue encontrando cada vez peor. 39 grados de fiebre, vómitos.

Al despertar, sin embargo, pequeñas manchas de color parduzco poblaban su cara. “Se encontraba fatal, sin fuerzas. Le dolían muchísimo los pies. Los tenía congelados, y al retirar los calcetines vio que estaban llenos de manchas como las de la cara, pero ligeramente más grandes”. Así que se fueron volando a Urgencias. Y, en ese momento, todo se envolvió en una nebulosa con nombre propio: meningitis.

Davide en una imagen antes de contraer meningitis.

Davide en una imagen antes de contraer meningitis.

De amputar los dedos a quedarse sin extremidades

Comenzó la cuenta atrás de Davide. En 24 o 48 horas su cuerpo, con su infección, con las manchas de un color morado oscuro que le cubrían por todas partes, con un fallo multiorgánico y con apenas posibilidades de sobrevivir, se decidiría entre la vida y la muerte.

Afortunadamente, Davide lo puede contar. “Tras una semana en coma inducido, empezó a despertar. Se acordaba de todo, se movía e intentaba hablar”, cuentan en la página. Pero no todo eran buenas noticias. No le funcionaban los riñones y, lo que eran antes manchas moradas, en algunas zonas de su cuerpo habían mutado en grandes ampollas. En otras, en grandes placas negras. Los doctores comenzaron a sondear a su familia y comentaron por primera vez la amputación. En un principio decían “que habría que amputar los dedos de manos y pies, pero que el resto de su cuerpo no estaba en peligro. Sin embargo, la necrosis avanzó y hubo que actuar con rapidez. Estando aún muy grave y debilitado, Davide fue sometido en una semana a cuatro duras operaciones, a la amputación de sus cuatro extremidades”.

Antes de la meningitis, Davide era un chaval más. Iba a clase por la mañana y a trabajar por la tarde. Enamorado del deporte, rascaba horas al día para hacer natación, correr, cocinar y ver a sus amigos. Después de ella, su humor y su sonrisa permanecen intactos. “Solo unas horas después de su amputación ya hizo las primeras bromas sobre su muñón”.

Davide una vez recibió el alta hospitalaria. Le raparon el pelo en Urgencias y se puede observar uno de sus muñones.

Davide una vez recibió el alta hospitalaria. Le raparon el pelo en Urgencias y se puede observar uno de sus muñones.

La vacuna en España, dentro del calendario público

En España, la bacteria que causa la meningitis que afectó a Davide, un meningococo C, es combatida dentro del calendario sistemático de vacunas financiado por la Sanidad pública. Se inmuniza a los niños a los 4 meses, a los 12 meses y a los 11 años.

Sin embargo, “Davide es italiano, y parece ser que cuando era pequeño esta vacuna no estaba incluida en el calendario de vacunaciones de su país”, mantienen desde la página web. “Davide recibió el alta hospitalario hace solo dos semanas, y cuenta los minutos y los días para poder empezar la rehabilitación protésica, volver a andar y ser dueño de su vida. Y sabemos que conseguirá todo lo que se proponga y mucho más”.

Por eso, ahora lanzan esta campaña. La forma de colaborar es a través de su página web, en la que explican las diferentes vía. El fin es el mismo: que Davide tenga unas prótesis “adecuadas a su estilo de vida, que le permitan recuperar su independencia y que no generen nuevas patologías”.