El juicio contra el clan Sandulache tendrá que repetirse desde el principio

El juicio contra el clan Sandulache tendrá que repetirse desde el principio

Reportajes

Las esclavas sexuales de los Sandulache revivirán su calvario por un error judicial

Un fallo en la composición del tribunal, que contaba con dos jueces suplentes, ha sido el motivo por el que se ha suspendido el juicio contra el clan mafioso rumano. Nada de lo declarado hasta la fecha sirve y las víctimas tendrán que volver a declarar. 

Las víctimas ya han declarado. Durante interminables sesiones celebradas desde el pasado 5 de febrero, han tenido que revivir sus suplicios ante un tribunal: violaciones, palizas, abortos forzados o ingesta de billetes. Ahora, por un error judicial, tendrán que volver a rememorar sus calvarios y volver a declarar. Nada de lo que se ha hecho hasta ahora vale. 

El juicio contra los Sandulache se tendrá que repetir. Un defecto de forma ha llevado a que se anule el proceso contra Cristian y Sebastian Sandulache, los dos proxenetas rumanos que lideran un clan mafioso de prostitución en Oviedo y para cuyos miembros piden 600 años de cárcel por presuntos delitos trata de seres humanos y blanqueo de capitales.

Un error humano

¿Cuál ha sido el motivo de la anulación? "Un error humano", aseguran desde el tribunal. La razón ha sido que la composición errónea del tribunal en la Sección Segunda de la Audiencia Provincial de Asturias. Cuenta la sala con un magistrado titular y dos suplentes, cuando la ley sólo permite que haya un suplente. El abogado de de uno de los acusados se dio cuenta y pidió la nulidad de todo lo actuado y que se volviese a empezar desde cero. Y el tribunal ha aceptado. La juez Covadonga Dïaz ha sido la que ha dictado la providencia que ha desembocado en la suspensión del juicio.
De momento ha suspendido la próxima vista, que iba a tener lugar mañana. Tampoco se celebrará ninguna de las otras tres vistas previstas para el próximo mes de marzo, ni sirve ninguno de los testimonios recogidos hasta la fecha. El juicio está suspendido de forma temporal y se desconoce cuando se celebrara y en qué condiciones estarán los testigos. 

Problemas con los testigos

¿Y ahora? Ahora se tendrá que repetir todo el proceso, porque nada de lo que se ha realizado hasta ahora sirve. De momento no hay fecha prevista para ello. Este es un problema para las víctimas porque, tal y como ha señalado la abogada Judith Gómez, "ahora podemos tener problemas para que algunas de las testigos vuelvan a declarar. Muchas se han tenido que armar de valor y han testificado por videoconferencia. Ahora puede que alguna se arrepienta".
Pero, sobre todo, el problema que vé la abogada "es humano. Las víctimas han pasado un calvario recordando ante sus agresores todas las barbaridades que les hicieron. Ahora tienen que volver a revivirlo porque lo que han dicho hasta ahora no ha servido para nada".

Tal vez en mayo

En este caso hipotético, ¿se podría obligar a las testigos a que declarasen? La abogada lo cree difícil: "Algunas están en Rumanía y declaran por videoconferencia. Tienen miedo, por lo que igual se arrepienten ¿Qué les puede pasar? ¿Que les impongan una sanción mínima que igual ni les llega? Es un problema esto", ha apuntado la letrada. 
Sebastian y Cristian Sandulache son los jefes del clan rumano dedicado a la prostitución

Sebastian y Cristian Sandulache son los jefes del clan rumano dedicado a la prostitución

Del mismo modo, esta suspensión es "difícil de asumir para las víctimas, que ven como el proceso se demora cada vez más. Ellas tienen mucho miedo y sus agresores siguen en la calle y sin juzgar", concluye Gómez. Por el momento el Tribunal Superior de Justicia de Asturias no ha puesto fecha para la celebración del nuevo juicio, aunque todo hace indicar que tendrá lugar el próximo mes de mayo. 
No es la primera vez que los hermanos Sandulache se ven beneficiados por los magistrados. No hay que olvidar que, aunque les piden casi 600 años de cárcel, los miembros del clan están en la calle porque los jueces estimaron que no existe riesgo de fuga. A pesar de que tienen más de una veintena de antecedentes policiales, los dos hermanos rumanos siguen durmiendo en su casa cada noche.