El AVE Murcia-Madrid, este jueves, a su llegada a la Estación de Chamartín.
El AVE Murcia-Madrid de las seis de la madrugada llega 14 minutos tarde, con vibraciones por baches y a veces a 160 km/h
EL ESPAÑOL se sube a esta línea y confirma con Adif que "varios maquinistas han comunicado que han notado baches y vibraciones". Algunas incidencias están en Albacete o Cuenca. "Por protocolo, hay una reducción de velocidad".
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Los abrazos eran más fuertes y más largos que de costumbre entre los familiares que se despedían de algún ser querido, tras haberle acercado hasta la Estación del Carmen. Para embarcar en el AVE Murcia-Madrid, de las 6.26 horas de este jueves, solo restan veinte minutos y el ambiente no es el habitual porque los pasajeros tienen presente la tragedia ferroviaria de Adamuz.
Prueba de ello es que las únicas sonrisas que se ven son las que ponen una empleada de Renfe y otra de Adif, justo en la puerta previa al control de accesos y al arco de seguridad, por donde se depositan las maletas en la cinta, para analizar su contenido por un escáner.
Otro detalle que evidencia que los pasajeros de Murcia tienen muy presente lo sucedido a 424 kilómetros en Córdoba, lo protagoniza un joven que desenfunda su móvil sobre el andén, para hacerse un vídeo-selfie para dejar constancia en redes sociales de su 'machada': subirse a un AVE, en plena crisis del sector ferroviario, tras enlazar dos siniestros en solo 72 horas. El primero en Andalucía, con 45 muertos Adamuz, y el segundo, en Cataluña, con un fallecido en Gelida.
El periodista de EL ESPAÑOL es uno de los pasajeros del AVE donde reina un silencio que duele. Hay una mezcla de respeto y luto emocional por la tragedia, pero también tensión por viajar en alta velocidad tras romperse su estadística de cero accidentes que atesoraba desde su estreno en abril de 1992, con la línea Madrid-Sevilla, impulsada por la Expo 92.
Durante los últimos doce meses, cada jueves, este plumilla coge la línea de alta velocidad de las 6.26 horas y el ambiente es distinto. Pero hoy no se escuchan conversaciones al abrigo del primer café de la mañana ni hay risas entre los pasajeros que viajan de 'juernes', por una escapada de ocio a la capital porque tienen pendiente algún día de descanso o vacaciones en el trabajo.
Posiblemente, este jueves, sí que hay pasajeros que viajan por ocio, pero en el vagón número dos no habla nadie. Parece una biblioteca.
El móvil al suelo
El mutismo solo lo rompe un trabajador que con la amabilidad habitual, empuja su carrito, ofreciendo bebidas o algo para desayunar. Cuando el AVE toma el trazado ferroviario de Alicante y empieza a atravesar Castilla-La Mancha, se produce otro detalle que evidencia que Adamuz ha dejado tocada la alta velocidad: el maquinista reduce la marcha.
Después empieza a vibrar el vagón. El periodista hace la prueba del algodón: coloca el móvil sobre una mesa robusta, que es no la típica bandeja individual de plástico, y el teléfono comienza a moverse como si tuviera activado el modo vibración, hasta que cae al suelo. Esto ocurre en dos ocasiones.
El contoneo de la vibración se reproduce por todo el vagón número dos. Podría calificarse de subjetiva esta percepción, pero este diario se pone en contacto con Adif y lo confirma: "Varios maquinistas han comunicado que han notado baches y vibraciones. Cuando hay vibraciones, por protocolo, se establece una reducción de velocidad".
Albacete y Cuenca
De modo que el pasajero que viaje por trabajo, ya sabe que existe la posibilidad de llegar tarde a lo que sea. De hecho, esta fuente de Adif especifica que Albacete o Cuenca son algunos de esos puntos en los que hay que reducir la velocidad. "La velocidad de crucero es de 250 a 300 kilómetros por hora, pero por protocolo se reduce a 160 kilómetros por hora, a 200 o 230 kilómetros". "Los tramos afectados no son muy largos, algunos solo tienen 200 metros".
"Tenemos ahora mismo dos limitaciones de velocidad por avisos de baches o vibraciones en la líneas de Levante, una más que se ha levantado y tres por viento, de las que se han desactivado dos".
El trayecto que atraviesa Castilla-La Mancha está marcado por el buen hacer del maquinista que reduce la marcha y acelera con frecuencia, para suavizar la vibración del convoy. Pero lo cierto es que este jueves, se nota la reducción de la alta velocidad porque las 9.11 es la hora de llegada prevista a la Estación de Chamartín y los pasajeros no pisamos el andén hasta las 9.25: 14 minutos de retraso.
La citada fuente Adif lo admite: "Se pierde tiempo porque hay que frenar durante el trayecto y luego acelerar, para alcanzar otra vez la velocidad de crucero". "Estamos revisando la infraestructura ferroviaria".
- ¿Cómo están revisando la línea del AVE Murcia-Madrid?
- Portavoz Adif: Por las noches, hay técnicos que utilizan material con lo último en tecnología, para medir parámetros de la vía y analizan si el perfil está correcto para decidir si tienen que reparar algo.
Cuando los pasajeros pisan Chamartín, empieza el murmullo, la gente camina rápido, secuestrada por el estrés mientras tira de su maleta, dejando atrás la burbuja de silencio luctuoso del convoy, en memoria de las 45 víctimas de Adamuz, por el descarrilamiento de un tren Iryo de alta velocidad, con 317 pasajeros a bordo, que invadió la vía contigua para impactar con un Alvia, con 184 pasajeros, un trágico 18 de enero.