Sonia López es taxista y gestora de la flota de Confitaxi. Esta emisora presta el servicio Taxi Dona: taxis conducidos por mujeres y para mujeres.

Sonia López es taxista y gestora de la flota de Confitaxi. Esta emisora presta el servicio Taxi Dona: taxis conducidos por mujeres y para mujeres.

Reportajes EN VALENCIA

Pide Taxi Dona, un servicio de mujeres y para mujeres

En Valencia funciona con relativo éxito un servicio de taxis para mujeres. Su creadora asegura que lo utilizan muchas chicas que vuelven a casa solas de madrugada.

"En Valencia hay unos 2.000 conductores y 300 conductoras", detalla Sonia López, taxista y gestora de la flota de Confitaxi. Ella fue quien decidió poner en marcha el negocio de Taxi Dona dentro de dicha emisora.

Sonia López tiene 38 años y es taxista desde hace 10. Fue a principios de 2015 cuando decidió dar forma a una idea que le rondaba la cabeza desde hacía tiempo: formar una emisora de taxistas mujeres: "Se me ocurrió porque recibíamos muchas llamadas de padres que pedían que fuese una mujer la que llevase y recogiese a su hija adolescente de la discoteca. Da mucho reparo volver sola a casa o subirte con alguien que no conoces. Lo digo con todo el respeto a los compañeros, porque no todos son iguales, pero una mujer siempre va más tranquila si va con una mujer. Y nosotras como conductoras también vamos más tranquilas".

Valencia es el único punto de España donde parece que la iniciativa tiene éxito. Se intentó implantar en Barcelona, en 2010, a través de Servitaxi, pero lo descartaron poco después al no recibir apenas demanda. Lo mismo ocurrió en Madrid, donde una taxista comenzó a ofertarse como Taxi Rosa al ver que algunos padres le pedían que llevase y recogiese a sus hijas de la discoteca. Tampoco triunfó. Sin embargo, en países como Inglaterra, Estados Unidos, México, Pakistán o Egipto la idea ha tenido buena acogida. 

Un Pink Taxi (Taxi Rosa) en Puebla, México.

Un Pink Taxi (Taxi Rosa) en Puebla, México. José Castañares/Getty

"¿Tú has notado cierta discriminación o que te miren diferente por ser taxista mujer, no solo por parte de las compañeros, también por parte de los clientes?", pregunto. "Sí. Hay algunos que sí. Pero es un porcentaje muy reducido. Clientes que han dicho: 'Huy, una mujer, no me subo'. A mí no me lo han hecho, pero a mi compañera que estaba delante, sí".

Sobre si se han sentido discriminadas por ser mujeres en un gremio como el del taxi, Sonia cuenta el caso reciente de una compañera que fue rechazada por un cliente: "Ella estaba al principio de la fila y el tipo dijo que con una mujer no se montaba. Sé que algunos compañeros se negaron a llevarle también. Muchos nos respaldan".

La gestora de la flota asegura que los servicios de Taxi Dona se producen, sobre todo, las noches de los jueves, viernes y sábados: "Lo piden muchas chicas que salen por la noche o que tienen que ir al aeropuerto de madrugada".

"Con una mujer voy más segura"

Sonia reconoce que tanto ella como sus compañeras coinciden en que se sienten más seguras llevando a una mujer a bordo. "Si un sábado noche se te suben dos o tres chicas borrachas, no temes que te vayan a hacer algo. En el sentido sexual, digo. Si son hombres, solo tienes ganas de dejarlos en casa. Vas todo el camino pensando: 'Que no pase nada, por favor'".

Para ejemplificarlo, la taxista recuerda el incidente que tuvo con una clienta hace unos meses. "Estaba ebria y no me quería pagar. Yo le cogí el bolso, la retuve. Y llamé a la Policía. Si llega a ser un hombre, no lo hago. Qué va. Se baja y digo: 'Uf, vale, por lo menos se ha bajado y no me ha hecho nada'".