Receta de leche frita.
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Receta de un postre irresistible: Leche frita con textura cremosa y rebozado dorado
Tatiana, de Ruido en la Cocina, comparte su receta de este postre con un acabado mejorado gracias al producto de Aceites Abril
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Crujiente por fuera, cremosa por dentro y con ese inconfundible aroma a canela y cítricos que evoca a cocina de abuela. La leche frita es uno de esos postres tradicionales que nunca pasan de moda en Galicia, especialmente cuando llegan fechas señaladas como la Semana Santa, aunque lo cierto es que apetece en cualquier momento del año.
Sencilla en ingredientes pero delicada en su elaboración, esta receta es un ejemplo perfecto de cómo con pocos elementos básicos se puede conseguir un bocado absolutamente irresistible. La clave está en la textura: firme para poder cortarla, pero suave y sedosa al paladar.
Leche frita.
Ingredientes básicos para un resultado redondo
- 1 litro de leche entera
- 80 g de azúcar
- 80 g de maicena (almidón de maíz)
- 1 rama de canela
- Corteza de limón o naranja (sin la parte blanca)
- Harina de trigo (para rebozar)
- 2 huevos (para rebozar)
- Aceite de girasol Aceites Abril (para freír)
- Azúcar y canela (para el acabado)
Elaboración paso a paso
- En una cazuela añade 700 ml de leche junto con el azúcar, la rama de canela y la corteza de limón o naranja.
- Calienta hasta que esté a punto de hervir, apaga el fuego, tapa y deja infusionar durante 10 minutos.
- En un bol aparte, disuelve la maicena en los 300 ml de leche restantes (bien fría), removiendo bien hasta que no queden grumos.
- Retira la canela y las cortezas de la leche infusionada.
- Añade la mezcla de leche con maicena a la cazuela y cocina a fuego medio-suave sin dejar de remover.
- Continúa removiendo hasta que la mezcla espese y tenga una textura cremosa y densa.
- Vierte la mezcla en un recipiente, cubre con film a piel para evitar que se forme costra y deja enfriar.
- Lleva a la nevera durante al menos 4 horas, aunque lo ideal es dejarla toda la noche.
- Desmolda la masa fría y córtala en porciones cuadradas.
- Pasa cada porción por harina y luego por huevo batido.
- Fríe en abundante aceite de girasol de Aceites Abril caliente hasta que estén doradas.
- Retira sobre papel de cocina para eliminar el exceso de aceite y reboza por una mezcla de azúcar con canela.
El resultado es un bocado irresistible: crujiente en el exterior y suave en el interior, con un sabor que mezcla la dulzura de la leche con los matices aromáticos de la canela y los cítricos.
La leche frita es, en definitiva, una apuesta segura. Perfecta para cerrar una comida especial o simplemente para darse un capricho, este clásico de la repostería casera sigue conquistando generación tras generación. Porque hay recetas que no necesitan reinventarse: solo hacerse bien.