Sara, la chef australiana al frente de Pakita.
Ofrecido por:
El clásico cerca de A Coruña que ha renacido como restaurante japonés: sushi, dumplings y cocina nipona hecha a mano
Casa Paquita, en Bastiagueiro, vuelve a la vida como Pakita, un restaurante japonés con sushi de calidad, dumplings artesanos y una cocina cuidada al detalle.
El mítico restaurante Casa Paquita, en Bastiagueiro, tiene nuevos dueños y nueva propuesta gastronómica frente a la ría de A Coruña. Tras pasar por varias manos desde que sus antiguos propietarios decidieron bajar la persiana, la casa azul de la recta de Bastiagueiro vuelve a abrir sus puertas, esta vez con una propuesta actual y radicalmente distinta a todo lo anterior.
“Siempre he sentido una energía especial en este lugar”, nos cuenta Sarah Stothart, la actual propietaria del mítico Casa Paquita. Esta chef australiana aterrizó en Oleiros hace más de veinte años, tras conocer a su marido en el restaurante que ella misma regentaba en Barcelona. Cuando llegó, él la llevó a comer a aquel famoso Casa Paquita.
“Mi marido venía aquí hace muchos años, cuando el restaurante lo llevaban sus antiguos propietarios. Y yo, desde que llegué, también he venido. Por eso, cuando vi la oportunidad, no lo dudé”.
Sara decidió darle un lavado de cara al restaurante. Le dio una vuelta al nombre, creó un logo lleno de simbolismo, con el azul del edificio, el sol, las olas de Bastiagueiro y la forma del arroz del sushi; aportó mobiliario de su propia casa, entre otras cosas sus libros de cocina, y creó una carta moderna, basada en la cocina japonesa de calidad. Y así nació Pakita.
El nuevo Pakita, en Bastiagueiro
Sushi purista y dumplings artesanos en la casa azul de Bastiagueiro
La carta del nuevo Pakita no es extensa; es más bien como su propuesta gastronómica: pequeña, pero meticulosa. Además de algunos platos como una refrescante ensalada de daikon fermentado, unas judías verdes con miso blanco y sésamo, un plato muy típico de Japón, en el restaurante hay dos elaboraciones que no te puedes perder.
Por un lado, sus famosos dumplings, un reclamo que hace que muchos clientes vengan solo para probarlos. Sara los elabora a mano, uno a uno, de forma laboriosa. El resultado es un dumpling con una textura perfecta y muy sabroso. Os recomendamos probar los de pollo y gambas y los Shanghai, elaborados con jengibre, puerro, setas shiitake y col. Espectaculares.
El sushi de Pakita
Y sus sushis, la elaboración estrella de Pakita. “Soy muy purista con mi comida, no me gusta hacer inventos”, nos cuenta Sarah, que elabora unos sushis de mucha calidad y pura artesanía. Entre los imprescindibles, el nigiri de wagyu y el de boniato o, si preferís algo más clásico, podéis decantaros por el California. Preguntad siempre por los fuera de carta. Sara procura tener alguna elaboración sorpresa que no os podéis perder.
Un consejo: no os vayáis sin probar la magnífica Pavlova que prepara Sara. Merece la pena dejar un hueco para el postre.
Pakita abre de miércoles a domingo, en horario de comida y cena, además de trabajar con pedidos a domicilio. En esta nueva etapa del restaurante, hay muchas cosas que han cambiado, pero la parra de siempre sigue ahí, como un pequeño guiño a la memoria de Casa Paquita. Ahora, bajo esa misma casa azul de Bastiagueiro, Sara ha construido un proyecto muy personal, cuidado al detalle y con una cocina honesta, artesanal y diferente a todo lo que había antes en este lugar.