Illa de Sálvora
La isla española con acceso limitado y una gran historia: playas vírgenes de agua cristalina y Parque Nacional
A esta isla solo se puede acceder con una visita programada y en su interior existen dos rutas para descubrirla al completo
Puede interesarte: Una de las carreteras más bonitas de Galicia e increíbles del planeta: bordea unos acantilados de 615 metros de altura
Galicia es un paraíso en sí mismo. Municipios de gran belleza natural en todo el territorio e islas preciosas que tienen una gran historia y han sido testigos de grandes episodios del pasado. Algunas de ellas tienen acceso limitado y no se pueden visitar de forma libre, como es el caso de la Isla de Sálvora.
La Isla de Sálvora, en Ribeira (A Coruña), forma parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas (único Parque Nacional de Galicia) y está catalogada como Zona de Especial Conservación y Bien de Interés Cultural. El archipiélago está compuesto por la isla de Sálvora y otros islotes a los que se puede acceder con salidas programadas desde O Grove (Pontevedra) y Ribeira.
El pasado y el presente de la isla de Sálvora
Faro de Sálvora
La isla de Sálvora es uno de los espacios naturales más singulares de Galicia y forma parte del Parque Nacional Marítimo-Terrestre das Illas Atlánticas. Situada en el extremo occidental de la ría de Arousa, está rodeada por pequeños islotes, arrecifes y formaciones rocosas que conforman un paisaje de gran belleza y valor ecológico.
Tiene playas de arena suave, dunas y curiosas formaciones graníticas conocidas como bolos. Su punto más elevado supera ligeramente los setenta metros de altitud, y desde él se puede observar una preciosa panorámica del océano y la costa gallega.
La historia de Sálvora se remonta a la Edad Media. Existen referencias a la presencia de antiguos navegantes y su historia documentada comienza cuando el rey Alfonso II la donó a la Iglesia de Santiago. Durante siglos, la isla sufrió incursiones de vikingos y otros invasores, lo que dificultó el asentamiento permanente de la población. A lo largo del tiempo pasó por diferentes manos, desde instituciones religiosas hasta familias nobles.
En el siglo XVI, la isla pasó a formar parte del patrimonio de la familia Mariño, que implantó un sistema feudal basado en la agricultura y la ganadería. Más adelante, entre finales del siglo XVII y comienzos del XVIII, Sálvora vivió una etapa de prosperidad económica gracias a la instalación de una importante fábrica de salazón conocida como O Almacén, por algunos considerada una de las primeras de Galicia.
Uno de los acontecimientos más destacados de su historia fue el naufragio del vapor Santa Isabel en 1921, una tragedia marítima en la que varios habitantes de la isla participaron activamente en el rescate de supervivientes. 48 personas lograron sobrevivir, pero 213 se ahogaron.
"En 1958 los antiguos propietarios (familia Otero Goyanes) recuperaron la isla, y los isleños comenzaron a abandonar la isla en busca de mejores condiciones de vida en la costa", indican en la web de Illas Atlánticas. Así, los últimos habitantes abandonaron la isla a finales de los años 70 quedando solo un guarda y su familia.
Illa de Sálvora
Su último residente permanente fue el farero Julio Vilches, que dedicó gran parte de su vida al cuidado del faro y la vigilancia de estas aguas. En la actualidad, Sálvora conserva gran parte de su carácter salvaje y constituye un importante refugio para numerosas especies de flora y fauna.
En el año 2002 pasó a formar parte del Parque Nacional de las Islas Atlánticas y en 2007 fue comprada por la administración estatal por lo que pasó a ser de propiedad pública. Además, su escasa contaminación lumínica la convierte en un lugar privilegiado para la observación del cielo nocturno, combinando patrimonio natural, histórico y cultural.
Playas vírgenes de agua cristalina
Playa del Almacén, en Sálvora
Sálvora cuenta con varias playas de gran belleza, aunque únicamente se permite el baño y la visita a la playa del Almacén, ya que el resto están protegidas para garantizar la conservación del entorno.
Esta playa destaca por sus aguas transparentes y su arena fina y blanca. En sus alrededores se encuentran algunos de los elementos más emblemáticos de la isla, como el pazo de los Goyanes, la capilla de Santa Catalina y la famosa estatua de la Sirena Mariña.
La Sirena Mariña, en Sálvora
Debido a su condición de espacio protegido dentro del Parque Nacional das Illas Atlánticas, el acceso está regulado y solo se puede acceder a la isla con salidas desde O Grove y Ribeira. El precio es de 33 euros y, una vez en la isla, podrás recorrerla con una visita guiada por la Ruta del Faro o la Ruta de la Aldea.