Castro de Baroña, en O Porto do Son (A Coruña)

Castro de Baroña, en O Porto do Son (A Coruña) Shutterstock

Escapadas

El pueblo marinero donde comer a reventar y disfrutar de una escapada: con un castro del siglo I a.C.

Este castro está reconocido como Patrimonio Artístico Nacional y Bien de Interés Cultural, y es uno de los mejores conservados de Galicia

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El municipio de O Porto do Son (A Coruña), en la comarca de Noia, conserva uno de los tesoros arqueológicos más antiguos y relevantes de Galicia, tanto por su historia como por su importancia en la localidad.

Este yacimiento es el Castro de Baroña, uno de los mejor conservados de la comunidad gallega con más de 21 siglos de historia. Se sabe que estuvo habitado entre el siglo I a.C. y el I d.C., aunque no se descubrió hasta el año 1933 después de una excavación en la zona.

El Castro de Baroña, joya arqueológica

Castro de Baroña

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El Castro de Baroña es uno de los yacimientos arqueológicos más impresionantes de la costa gallega. Situado sobre una pequeña península rocosa unida a la tierra por un istmo de arena, este antiguo poblado celta cuenta con unas vistas privilegiadas a la playa de Area Longa.

El castro pertenece a la Edad de Hierro y estuvo habitado entre los siglos I a.C. y I d.C., incluso después de la llegada de los romanos a la Península Ibérica.

Las viviendas eran en su mayoría circulares y construidas en piedra. Muchas de ellas apenas tenían aberturas al exterior, algo habitual en los castros anteriores a la influencia urbanística romana.

La comunidad que habitó este lugar vivía principalmente de los recursos marinos. La pesca y el marisqueo eran sus actividades fundamentales, favorecidas por la riqueza del litoral gallego. "La prueba es que durante su excavación se encontraron numerosos anzuelos y herramientas de pesca, así como espinas y vértebras de pescado", indican desde Turismo de Galicia.

Sin embargo, sus habitantes también practicaban actividades relacionadas con la minería y la metalurgia, lo que demostraba su gran nivel de autosuficiencia. "En la zona norte hay un horno en el que posiblemente se trabajó, como solía ser común en la mayoría de los castros, el bronce y otros metales como el oro y el hierro", continúa Turismo de Galicia.

Castro de Baroña, en O Porto do Son

Castro de Baroña, en O Porto do Son Shutterstock

El sistema defensivo del castro refleja la importancia estratégica del enclave. Antes de acceder al poblado era necesario atravesar un gran foso de 4 metros de ancho y 3 de fondo y varias murallas de piedra que protegían la entrada.

A día de hoy, todavía se conservan restos de estas estructuras, así como parte de las antiguas viviendas.

El Castro de Baroña es considerado uno de los símbolos más valiosos del patrimonio histórico gallego. Reconocido como Patrimonio Artístico Nacional y Bien de Interés Cultural, es un ejemplo de cómo las antiguas comunidades supieron adaptarse.