Letizia Terra.
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Letizia, italiana que lleva 11 años en A Coruña: "Lloré de emoción por estar en este lugar. No me defraudó"
Esta profesora de italiano se ha ganado el cariño de su alumnado clase a clase y ahora comparte conocimientos a través de redes sociales. Natural de Pescara, lloró al bajar del avión y conocer la que es su segunda casa
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Fue amor a primera vista. Letizia todavía no había pisado Galicia y ya sintió que se convertiría en su segunda casa. Y es que esta joven de Pescara (Italia) lleva más de 11 años viviendo en A Coruña. Dos ciudades conectadas por el mar y dos hogares para esta profesora de italiano que enseña de forma divertida y amena a su alumnado, también a través de un perfil de Instagram que cada vez recibe más cariño.
Terra es el apellido de Letizia y también la forma en la que en gallego e italiano se nombra al planeta, al suelo o a un territorio. Un nexo de unión más en la historia de esta mujer de 34 años que llegó a A Coruña para hacer primero un Erasmus... y después otro más. Dos experiencias que la ataron a la ciudad hasta el punto de que, cuando regresó a su Pescara natal, la morriña la llamó de regreso a A Coruña.
La joven sintió la ciudad como casa desde el primer momento: "No es que me haya acostumbrado con el tiempo, es que me sentí acogida desde el principio. Recuerdo exactamente la sensación de bajar del avión por primera vez y me acuerdo de llorar. Soy una llorona, tengo todo el drama italiano, y lloré de emoción por estar en este lugar. No me defraudó".
Letizia Terra pasó por varios puestos de trabajo que compaginaba con las clases de italiano que impartía. "Me di cuenta de que el trabajo me gustaba muchísimo, e intenté hacer todo lo posible para poder trabajar solamente de profesora", explica esta joven que estudió Derecho pero maestra de vocación que colabora desde hace años con Lingua Viva, en O Ventorrillo, y trabaja como autónoma.
Del aula a las redes sociales
"Principalmente doy clases online, aunque en la academia con la que colaboro las hago presenciales. Para mí es importante porque al ser de otro país me da la posibilidad de volver a casa un poquito más a menudo para estar con la familia. Siempre que voy a Italia intento estar como un par de semanitas, y así no tengo que dejar las clases", explica Terra.
El alumnado de esta divertida profesora son gallegos, pero también de Cataluña, Baleares e incluso Estados Unidos. Letizia Terra prepara a sus alumnos para irse de Erasmus (es necesario el B1), pero también para sacarse el certificado oficial del idioma mediante clases particulares o grupales.
La joven también colabora con empresas a través de la academia, en la que hace un proyecto con el Eduardo Pondal de Ponteceso para preparar al estudiantado de cara a las prácticas que hacen en Italia.
"Aquí se come muy bien. Cuando vienen a verme mis padres o amigos lo primero que hacemos es ir a comer pulpo. Les encanta, y tenemos nuestras pulpeiras de confianza a las que vamos todas las veces. También vamos a comer tortilla o empanada, pero lo primero que quieren todos cuando vienen es el pulpo"
¿Y qué es lo que más nos cuesta aprender a los gallegos? "El doble auxiliar. Nosotros tenemos essere y avere, y aquí el tiempo compuesto normalmente es con haber. En el caso de los gallegos, además, el tiempo compuesto no se suele usar... Y las esdrújulas: nosotros hablamos con ellas pero no la marcamos cuando la escribimos, así que cuando mis estudiantes empiezan a leer lo hacen sin esdrújula. Después se van acostumbrando", explica la profesora.
Su perfil de Instagram, ImparAprende, nació con el objetivo de dar a conocer su labor de forma dinámica, algo para lo que cuenta con la inestimable ayuda de Antía, una exalumna que se ha convertido en una gran amiga que está especializada en publicidad y marketing. Desde entonces, el cariño por el trabajo de Letizia (y sus alumnos) no han parado de crecer.
"Hacer reels sobre gramática pura y dura no sirve de nada. Es más interesante, más llamativo e incluso más cultural hacer algo sobre los gestos de los italianos, por ejemplo, o con un trabalenguas o una frase de la jerga. Me gusta hacerlos y me ayuda a modificar mi forma de ser profesora, de enseñar. Es un trabajo en crecimiento constante, porque no eres solamente profesor, eres también alumno de ti mismo", explica Letizia Terra.
Los vídeos han generado respuestas muy positivas por parte de sus alumnos. Algunas de ellas, por ejemplo, ya han asimilado decir "che culo" (en italiano) en vez de "qué suerte". Algo que no solo le hace gracia a su profesora, sino que la llena de orgullo al ver que van asimilando los contenidos. El perfil de Instagram, además, ha hecho que mucha gente la reconozca, incluso en el avión.
A este respecto Letizia solo tiene palabras de agradecimiento por el apoyo de Antía, que prepara con tiempo y cariño cada uno de los contenidos que son publicados en el perfil de la profesora. "Tiene muchísimas ideas geniales, el trabajo que hay detrás es importante", alaba la italiana sobre su amiga.
Una familia en el extranjero
Pescara está a la misma altura de Roma, pero en la costa del mar Adriático. Precisamente, tener cerca el agua salada era fundamental para Letizia a la hora de elegir una ciudad en la que vivir: "Al ser una una ciudad atlántica, el mar de A Coruña es más bravo. El Adriático parece casi un lago, apenas hay oleaje y el agua está calentita".
Pasear al lado del mar le da calma a esta joven que encuentra en el sonido de las olas una forma de regresar a casa. "Cuando hice el Erasmus, para mí era importante que fuese en una ciudad de mar y entre los destinos estaban A Coruña y Santander. Aquí conocía alguna persona y me animé a venir. Fue una gran elección, porque sigo aquí", explica Letizia.
"España e Italia, vayas donde vayas, son lugares con encanto. Pero A Coruña me gusta mucho, y no me veo viviendo en otro lugar"
La ciudad herculina se ha convertido en su segunda casa y Letizia no se plantea mudarse. "Me acabo de comprar un piso, con lo cual me veo aquí a corto y a largo plazo", ríe la joven, que señala que le encanta vivir en la ciudad herculina, donde ha creado su propio círculo "de personas que quiero muchísimo": "Son mi familia en el extranjero".
La italiana insiste en que siempre ha querido quedarse en A Coruña, aunque por un momento estuvo a punto de mudarse a Pamplona por una expareja: "Finalmente me quedé y fue una gran decisión. Intento viajar bastante por España y fuera, hay lugares maravillosos: Málaga, Tenerife, País Vasco... España e Italia, vayas donde vayas, son lugares con encanto. Pero A Coruña me gusta mucho, y no me veo viviendo en otro lugar".
Choques (y abrazos) culturales
Pese a las numerosas similitudes que unen Italia y Galicia, los choques culturales también existen. "Al principio no me acostumbraba a comer y a cenar tarde, porque en Italia se hace mucho antes, y tampoco al horario de los bares: en Italia a las 6:30 horas ya está todo abierto, todo empieza antes", explica Terra, a lo que añade riendo que cuando estaba de Erasmus esto se extrapolaba a la fiesta: "A las 23:00 les decía a mis amigos 'vamos', y ellos me respondían que era pronto".
La profesora se ha resistido a estas costumbres y sigue comiendo y cenando temprano. También mantiene el hábito de desayunar dulce, con galletas o bizcocho, frente a la tradición más española de hacerlo con unas tostadas. La comida, sin embargo, nunca ha sido un problema a la hora de adaptarse a su nuevo país.
"Aquí se come muy bien. Cuando vienen a verme mis padres o amigos lo primero que hacemos es ir a comer pulpo. Les encanta, y tenemos nuestras pulpeiras de confianza a las que vamos todas las veces. También vamos a comer tortilla o empanada, pero lo primero que quieren todos cuando vienen es el pulpo. A mí me encanta, con lo cual estoy contentísima", explica Letizia Terra.
La profesora se ha abrazado a la gastronomía gallega, pero sin dejar de lado la italiana. De A Coruña destaca Alla Romana, una pequeña pizzería ubicada en la calle Florida, y Terra Mia, que recientemente abrió su tienda para comprar productos de su país de origen. "Con la pasta soy un poco más tiquismiquis. Me gusta cocinar, y si quiero comer pasta, prefiero reunirme en casa con amigos y cocinar yo", señala la joven.
Más allá de la gastronomía o de los choques culturales, Letizia Terra se ha sentido siempre bien acogida en Galicia, aunque reconoce que los gallegos somos "un poquito más fríos al principio, pero luego te abren el corazón". La profesora, además, reconoce que en A Coruña hay muchos italianos viviendo, por si todavía y tras todo lo vivido, necesitase alguna razón más para sentirse en casa. En su casa.