Eremitorio paleocristiano
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Esta aldea gallega de 7 habitantes esconde un increíble eremitorio paleocristiano del siglo V excavado a mano
El lugar presenta una planta cruciforme, con unos 10 metros de profundidad, excavado directamente en la piedra viva
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Galicia es una tierra repleta de sorpresas. Es famosa por sus paisajes verdes y marinos, pueblos con encanto como Combarro, Fisterra o Mondoñedo, y su rica y diversa gastronomía, protagonizada por los productos del mar.
Entre los rincones más sorprendentes de Galicia, más allá de la Torre de Hércules o Santiago de Compostela, se encuentra la Ribeira Sacra, donde, dentro de sus límites, se conserva un extraordinario eremitorio paleocristiano, datado entre los siglos IV-V, excavado a mano.
Un eremitorio paleocristiano oculto en la Ribeira Sacra
La Ribeira Sacra, marcada por los ríos Miño y Sil, es una tierra de hermoso paisaje para recorrer a pie, en bicicleta o en coche. Pero no todo es naturaleza, la Ribeira Sacra también alberga un interesante patrimonio arquitectónico, con joyas destacadas (y poco conocidas) como la capilla de O Cotillón.
En la comarca de Terra de Lemos, O Cotillón cautiva por su peculiar eremitorio paleocristiano, datado entre los siglos IV y V. Esta pequeña aldea, de apenas 7 habitantes según el último informe del Instituto Galego de Estadística, oculta este tesoro que muy pocos han tenido la suerte de conocer.
Pero... ¿Qué es un eremitorio paleocristiano?, te estarás preguntando. Pues bien, la Real Academia Española (RAE) define el término como un "lugar en que vive un eremita"; en otras palabras, se trata de un espacio al que se retira para vivir y realizar sus actividades.
Con todo ello, el eremitorio paleocristiano de O Cotillón forma parte de la historia de Galicia. Para hablar de sus orígenes nos tenemos que remontar varios siglos atrás, cuando entre los siglos IV y V fue excavado a mano.
El eremitorio presenta una planta cruciforme, con unos diez metros de profundidad, excavado directamente en la piedra viva. "En su interior destaca una capilla pétrea, una cruz cristiana grabada y un altar enmarcado por un arco semicircular", señala Intervivienda1996.
Y añade: "Lo más sorprendente es que aún conserva restos de color blanco, visibles siglos después".
Esta joya de la Ribeira Sacra permaneció oculta durante muchos años, pero actualmente el servicio de Patrimonio ya trabaja en la zona. Hasta hace no mucho, se dice que fue utilizado como bodega privada.