La senda que une O Milladoiro con Santiago.
La senda entre O Milladoiro y Santiago, a pleno: "desastre medioambiental" frente a "idea de ciudad"
El pleno municipal ha aprobado este jueves una proposición de la edil no adscrita Milagros Castro para apoyar la defensa del entorno del Bosque de Conxo trasladada por los vecinos a la Unesco. Todos los grupos votaron a favor excepto el PP
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El pleno de Santiago ha aprobado este jueves, con los votos en contra del PP, una proposición de la concejala no adscrita Milagros Castro para evitar que la senda entre O Milladoiro y Santiago afecte el entorno del Banquete de Conxo, en apoyo a la solicitud de amparo que los vecinos trasladaron a la Unesco.
Milagros Castro aseguró que el proyecto ya nació como una iniciativa "equivocada" de la que el PP "hizo bandera desde el minuto uno". "No sé si es sumisión al PP o a la Xunta", indicó la edil, que añadió que desconoce si se trata de "convicción" de que el proyecto que ya ha "arrasado monte" y talado árboles históricos es bueno para una movilidad sostenible, aunque se ve que el tramo abierto hasta ahora "es meramente recreativo".
La edil no adscrita ha calificado la senda como una "autopista que recorre un bosque histórico para usos recreativos". "Los hechos hasta ahora solo me permiten decir que no es un buen proyecto. No solo no es un buen proyecto, sino que es un desastre medioambiental sin paliativos", añadió Castro, que hizo un repaso por el debate generado alrededor de esta iniciativa en los últimos tres años.
Así, cuando Castro era concejala de Medio Ambiente, se presentaron alegaciones al trazado inicial. Era febrero de 2023 y la Xunta no atendió las alegaciones, como tampoco hizo con la movilización de la asociación vecinal Conxo Aberto y los colectivos ecologistas una vez se dio a conocer el proyecto.
La Fiscalía Europea anticorrupción abrió diligencias en 2024 por "un presunto uso espurio de los fondos europeos que financian esta actuación", según la concejala no adscrita, que señala que "lo más grave" es un informe de la Dirección Xeral de Patrimonio de la Xunta en mayo de 2025 que dice que en el presunto nuevo trazado que se anunciaba como solución se atravesaba igualmente el recinto del antiguo monasterio de Conxo y se usaba hormigón poroso en toda la zona.
El Icomos, por otro lado, ha concluido que el trazado de la Xunta mantiene "afecciones significativas al paisaje y al ecosistema forestal", pese a lo cual el proyecto sigue adelante. La edil señaló que el pasado fin de semana, los asistentes al Banquete de Conxo pudieron ver cómo las obras se acercan a la zona: "Es una actuación agresiva con el territorio".
Así, la concejala defendió su proposición de respaldo "a la lucha incansable de la sociedad" y pedía apoyar la solicitud de amparo de protección del paisaje cultural de Conxo trasladada por la asociación Conxo Aberto a la Unesco. Castro reiteró su rechazo a la actuación y exigió avances en el plan especial de rehabilitación de Conxo iniciado en el pasado mandato.
CA, PSOE y BNG
María Rozas, por su parte, recordó que en el pleno de mayo de 2025 se debatieron tres mociones con el objetivo de solicitarle a la Xunta la modificación del trazado de la senda para evitar las afectaciones al Banquete de Conxo. Todas tuvieron el voto en contra del PP, "una oposición rotunda" a unas mociones que "responden a las demandas de la vecindad y del movimiento ecologista y al sentido común".
Rozas aseguró que Borja Verea ya dio a entender en ese momento que "daba igual" la voluntad de los vecinos o de la corporación municipal, porque la Xunta no tenía intención de hacer cambios: "Hoy estamos ante un espacio natural mucho más dañado y con menos margen de maniobra. La Xunta sigue sin cumplir las recomendaciones incluidas en la resolución de su propia Dirección Xeral de Patrimonio Cultural".
La edil de Compostela Aberta añade que el objetivo último es proteger el bosque del Banquete de Conxo, que tiene una gran importancia simbólica, y señaló que los vecinos no se van a rendir a este respecto.
"Es lamentable y muy difícil de explicar que culminado el proyecto del Ecobosque, en el que invertimos un millón de euros, ahora la Xunta arrase con lo que se acaba de recuperar. Y lo hace con la oposición del Gobierno local, que dijimos claramente que no queremos esa obra", lamentó la concejala.
María Rozas también cargó contra Borja Verea por hablar, hace un año, de que este proyecto acercaba a Santiago a un modelo europeo de ciudad verde frente a los "objetivos mediocres" del Ejecutivo local, invitándolo a ver el informe encargado por Conxo Aberto y comparar las imágenes del antes y el después de la intervención en zonas como Ponte Pereda.
Marta Abal, por otro lado, recordó que el pasado 16 de febrero el Consello da Xunta aprobó el anexo para información pública complementaria y el trazado del eje de movilidad sostenible en Santiago en el tramo entre O Milladoiro y la estación Intermodal. Una alternativa que desvía el recorrido desde el bosque del Banquete de Conxo hacia el aparcamiento del Hospital Provincial de Conxo
La socialista explicó que este trazado fue objeto del informe de Icomos sobre la protección del paisaje cultural de Conxo, según el cual hay "afectaciones relevantes": "No se puede decir que el proyecto aprobado por al Xunta quede fuera del ámbito patrimonial sensible. Lo que la Xunta aprobó y sigue ejecutando sigue afectando al paisaje de Conxo, al banquete, antigua línea de ferrocarril...".
Respecto al informe de arqueología, Abal señaló que recoge afectaciones al Monasterio, a la infraestructura ferroviaria, a árboles históricos... Todo ello según la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural, que evidencia que "el proyecto sigue siendo problemático desde el punto de vista ambiental".
"Para conocer el expolio al que la Xunta somete a Conxo y a los santiagueses, no hay más que salir de los despachos. Se contradicen las indicaciones de la Dirección Xeral de Patrimonio Cultural", denuncia Marta Abal, que lamenta que se haya actuado sobre la primera línea ferroviaria de Galicia, transformándola en vez de poniéndola en valor.
El nacionalista Iago Lestegás, por su parte, señaló que comparte la iniciativa de crear una infraestructura ciclista entre O Milladoiro y San Caetano siempre y cuando sea compatible con la protección del patrimonio y los proyectos que otros, como el concello, ejecutan en el territorio.
El concejal del BNG señala que la conexión tiene que resolverse de otra forma, sin desfigurar el entorno del río Sar. "Este proyecto é un exemplo ilustrativo de cando se fan as cousas sen coñecemento do territorio e pasándolle por enriba ás administracións que mellor o coñecen, os concellos", asegura Lestegás, que cargó contra el Partido Popular.
"Solo o PP pode convertir algo a priori tan positivo como a creación dunha nova vía ciclista nun conflito ambiental", señaló el nacionalista, que añadió que "o maltrato do patrimonio cultural está no ADN da dereita", señalando que la última vez que gobernó en Santiago, estuvo a punto de "destruir" la finca do Espiño.
Lestegás considera que el patrimonio natural es demasiado importante como para dejarlo en manos del PP: "Se algo demostra a dereita conservadora é incapacidade para conservar o que hai que conservar".
La defensa del PP
"Llevo años defendiendo esta infraestructura y me siento orgulloso de hacerlo. No defiendo una obra, sino también una idea de ciudad. Las ciudades no cambian con discursos, cambian con proyectos capaces de transformar la vida diaria de la gente", aseguró por su parte el portavoz del PP, Borja Verea.
El edil popular señaló que su partido cree en un Santiago más conectado, moderno, verde y pensado para que las personas puedan "usar alternativas reales" al coche con seguridad. "Miles de personas viven una vida compartida entre ambos espacios todos los días", añadió Vera, que señaló que "una ciudad inteligente tiene la obligación de adaptarse a la realidad de la gente".
El portavoz del PP de Santiago defiende la senda porque considera que dentro de 10 o 15 años no se entenderá una ciudad moderna sin conexiones de este tipo, aunque insiste en que estos proyectos deben hacerse bien, cumpliendo la normativa, respetando el patrimonio y procurando el menor impacto posible. Así, tras debates, variaciones o proyectos alternativos, la senda es una realidad con informes de las administraciones competentes "favorables".
Borja Verea insistió en que las ciudades europeas más avanzadas son las que supieron hacer compatibles los principios de la movilidad y la protección y apostó por una ciudad que avance. "A veces tenemos la sensación de que Santiago está muy acostumbrado al 'no se puede'. Este debate no va de un tema, va de la ciudad que queremos construir para los próximos 10 o 20 años, un Santiago verde y preparado para el futuro".
Turnos de réplica
Milagros Castro replicó al portavoz del PP que las no adscritas también quieren un Santiago que avance, verde. "No entendemos que se hagan diferencias de nuestro patrimonio a la carta. No quiero que se pierda el foco en esta lucha que hacen los vecinos", señaló la concejala, insistiendo en su posición.
María Rozas, por su parte, apeló a Borja Verea a no engañar: "Con sus palabras está trasladando una falacia. Tener un Santiago conectado, que apueste por la movilidad, no tiene que tener la obligación de arrasar con el patrimonio natural, que es lo que ocurre con su propuesta. Podemos tener un Santiago que mejora su movilidad ciclista con un Santiago que respeta y que cuida su patrimonio natural, hay alternativas".
La socialista Marta Abal insistió en que es preciso paralizar la obra e instó al concello a emitir informes que certifiquen la afectación de los trabajos en el Bosque de Conxo. La edil señaló que mejorar la conexión entre O Milladoiro y Santiago es necesaria, pero no debe hacerse a cualquier coste.
Iago Lestegás aprovechó su turno de réplica para cargar de nuevo contra el PP, señalando que para el partido "modernidade e formigón son sinónimos".
El portavoz del PP señaló que respeta la opinión del resto de los partidos y pidió respeto para la suya: "Nosotros creemos en esta infraestructura". Borja Verea insistió en que este tipo de intervenciones se están realizando en ciudades europeas avanzadas.
Pazo do Espiño
La corporación municipal de Santiago, por otro lado, acordó de forma unánime aprobar una proposición del PP para la reactivación "urgente" de la rehabilitación del Pazo do Espiño, actualmente paralizada. Los concejales del gobierno local (formado por BNG y Compostela Aberta), del PSOE y las edilas no adscritas han sumado su apoyo a los 11 votos a favor del PP.
El concejal de Vías y Obras, Xesús Domínguez, ha anticipado que el proyecto está en un estado avanzado: "Está en trámite el expediente y en breve conocerán todos los detalles". El Ejecutivo local "ya" cuenta con un documento técnico "en fase de evaluación" por los servicios municipales. Este es el paso previo a someterlo al dictamen preceptivo de la Comisión Asesora de Patrimonio Histórico.
Borja Verea ha apuntado al espacio como un "símbolo bastante triste de la sensación de abandono y resignación" y considera "evidente" el "riesgo de derrumbe": "Conservar patrimonio significa devolverle la vida a espacios que forman parte de la memoria colectiva y evitar que acaben convertidos en símbolos de decadencia". En este sentido, ha reclamado "más compromiso, más sensibilidad y más ambición".
Domínguez ha concordado con la "importancia" de rehabilitar el edificio, recordando que en 2024 se rescindió el anterior contrato de licitación y se trabajó en un "rediseño realista" del proyecto. En respuesta a las demandas del PP, además de contar con el documento para su reactivación, ha asegurado que se han adoptado las medidas para "garantizar la estabilidad de la estructura"; que existe una partida para las obras de rehabilitación, y que "en ningún momento" hubo un escenario donde este no fuese destinado a usos de interés público y municipal.