Vista aérea del Puerto Exterior de A Coruña.
100 millones de euros para la eólica marina, en los puertos de A Coruña y Ferrol
Un texto de Irene Souto, directora de Desarrollo Portuario, Comercial y de Negocio en Autoridad Portuaria de A Coruña, sobre la noticia conocida esta semana de que los puertos de A Coruña y Ferrol recibirán 100 millones de euros para impulsar la eólica marina
Esta semana hemos recibido una de las mejores noticias de los últimos tiempos para el impulso del Golfo Ártabro (formado por los polos de A Coruña y Ferrol), como gran hub de eólica marina.
El pasado miércoles se publicó la resolución provisional del programa PORT-EOLMAR, un programa de ayudas que busca favorecer la adecuación de los puertos españoles para poder dar soporte al desarrollo de la energía eólica marina, impulsado por el IDAE y financiado con fondos europeos Next Generation, por el que asignan una partida de 100 millones de euros para el desarrollo de los puertos exteriores de A Coruña y Ferrol.
Y es que este dato no es solo una cifra. Es el reconocimiento a años de trabajo para posicionar a nuestra región como referente en eólica marina. Recuerdo la primera feria a la que fuimos de Wind Europe (la principal asociación europea de energía eólica marina), hace muchos años. Pocos nos conocían. Sobre un mapa de puertos europeos, en el que no salíamos, marcamos con una chincheta nuestro posicionamiento, en el Golfo Ártabro. Y, a partir de ahí, empezaron un sinfín de contactos con empresas, participación en ferias nacionales e internacionales, encuentros con todos los agentes de la cadena de valor, visitas al puerto por parte de innumerables empresas, reuniones, estudios, proyectos, …
Pero, sobre todo, me gustaría destacar la gran colaboración institucional para posicionar a la fachada atlántica del Noroeste peninsular como enclave industrial de referencia en el despliegue de esta tecnología. Lejos de competir, hemos tratado de buscar una visión compartida para conformar un hub estratégico en torno al Golfo Ártabro, sumando capacidades y generando sinergias que multiplican nuestro atractivo para los grandes operadores del sector.
Nuestra candidatura fue la mejor valorada de toda España, con 90,67 puntos sobre 100, destacando en aspectos clave como la madurez de los proyectos, las capacidades logísticas y el potencial industrial.
Este dato creo que explica en gran medida el éxito de la propuesta: no hablamos de proyectos incipientes, sino de unas magníficas infraestructuras portuarias, que necesitan adecuarse para dar respuesta a las necesidades de un sector emergente que exige grandes espacios para la construcción de cimentaciones, integración de turbinas, etc.
¿Y en qué se traduce todo esto para los puertos? Las Autoridades Portuarias no vamos a instalar parques, tampoco a construir componentes de aerogeneradores. Los puertos vamos a ser un eslabón imprescindible en la cadena logística para dar soporte a la industria. Y para ello, necesitamos adaptar nuestras infraestructuras: construir nuevos muelles, habilitar explanadas para la instalación de concesiones y operadores logísticos, de acuerdo con los requerimientos de esta industria.
En A Coruña, estos fondos nos permitirán avanzar en la habilitación de muelles y explanadas específicamente diseñadas para la fabricación, ensamblaje y logística de componentes offshore. En Ferrol, las inversiones se centrarán en la adaptación del muelle de Caneliñas, con la previsión de nuevas fases que ampliarán su capacidad industrial.
Son puertos que cuentan además con grandes calados y una magnífica ubicación estratégica para dar servicio a los parques eólicos marinos en el Norte de Europa (en la actualidad, los grandes desarrollos se concentran en el Mar del Norte y Báltico), y con una gran conexión directa con el tejido empresarial, con empresas punteras y pioneras en el sector en nuestra área de influencia, que tienen experiencia en la fabricación de cimentaciones u otros componentes de eólica marina.
Y este es uno de los aspectos más relevantes de esta ayuda; el impacto sobre la cadena de valor de la eólica marina. La ayuda no se limita únicamente a la construcción de infraestructuras portuarias, sino que actúa como palanca para la instalación de empresas y el desarrollo de un ecosistema industrial completo, exigiendo inversiones privadas de igual o superior cuantía a la de la ayuda pública concedida para la adaptación de infraestructuras portuarias.
Cualquiera de los proyectos privados que se están tramitando no serían posibles si no hay una infraestructura portuaria de soporte por detrás.
Pero este impacto va más allá de las inversiones. También se medirá en términos de empleo, abriendo nuevas oportunidades futuras en distintos niveles de cualificación, desde perfiles técnicos especializados hasta empleo en servicios auxiliares, consolidando así una base industrial con vocación de largo plazo.
Todo ello se enmarca dentro de nuestro proyecto A Coruña Green Port, que emprendimos hace unos años, poniendo el foco en nuestras principales fortalezas y líneas de actividad tradicional, fundamentalmente vinculadas al sector energético (entre otros), pero evolucionando hacia un nuevo modelo más sostenible. Se trata de impulsar la descarbonización de la economía, pero generando un valor añadido en el territorio. Y uno de los pilares de este proyecto A Coruña Green Port es precisamente ser un gran hub al servicio de la eólica marina.
Sin este impulso que ahora hemos conseguido con estos fondos europeos, sería muy complicado, por no decir imposible, que la eólica marina pudiera aterrizar en nuestros puertos. Ahora sí que tenemos los ingredientes esenciales para que estos desarrollos puedan materializarse, no solo en cuanto a capacidades técnicas y logísticas, sino también económicas.
Podemos decir, sin miedo a equivocarnos que ahora el viento —nunca mejor dicho— sopla claramente a favor.