Durante años, la moda se ha contado casi exclusivamente desde el diseño, la tendencia o la imagen. Sin embargo, pocas veces se habla de ella como lo que también es: una industria con impacto directo en la economía, el empleo y el territorio.

Desde Galicia, donde diseño y produzco bolsos bajo mi marca Hangover of Fashion, he aprendido que fabricar moda en España no es una decisión estética ni un reclamo de marketing. Es una decisión económica consciente, compleja y, muchas veces, difícil de explicar al consumidor.

Hoy en día, producir en España sigue asociándose, erróneamente, a coser una etiqueta en el país. Pero la realidad de una producción honesta es muy distinta: diseñar, patronar, cortar, confeccionar y acabar cada pieza aquí implica una cadena de valor completa que genera empleo local, mantiene oficios y sostiene un tejido industrial cada vez más frágil.

Galicia ha sido históricamente una tierra ligada al textil. Sin embargo, gran parte de ese conocimiento corre el riesgo de desaparecer si no se apoya activamente a quienes decidimos producir aquí, con talleres locales y en condiciones responsables. Apostar por la producción nacional significa asumir mayores costes, plazos más largos y una gestión mucho más exigente, pero también significa apostar por un modelo que devuelve valor al territorio.

Uno de los grandes retos a los que nos enfrentamos las marcas que producimos íntegramente en España es hacer entender por qué nuestros productos no pueden competir en precio con otros fabricados a miles de kilómetros, en países donde los estándares laborales y fiscales no son comparables. El precio final de un producto hecho aquí no refleja solo materiales y diseño, sino salarios, cotizaciones, impuestos y una red de profesionales que viven de ello.

Invertir en moda producida en España no es un gesto simbólico. Es una forma directa de contribuir al estado de bienestar, al mantenimiento del empleo y a la continuidad de una industria que forma parte de nuestra identidad económica y cultural.

Como fundadora de una marca pequeña, he comprobado que cuando el consumidor entiende este proceso, valora el producto de otra manera. Ya no se trata solo de comprar un bolso, sino de participar en un modelo más justo, más transparente y sostenible a largo plazo.

Creo firmemente que la moda española —y la gallega en particular— necesita aprender a explicarse mejor. No solo como diseño, sino como industria estratégica. Y también creo que los medios tienen un papel fundamental a la hora de abrir este debate y poner en valor lo que significa producir aquí, hoy.

Porque cada decisión de compra es también una decisión económica. Y porque apoyar la producción local es, en última instancia, apostar por nuestro futuro colectivo.

Estela Rodríguez

Fundadora y diseñadora de Hangover of Fashion, marca de bolsos diseñados en Galicia y producida íntegramente en España