Edificio Escariz en la Plaza de Pontevedra de A Coruña.
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La reforma de la Casa Escariz de A Coruña, en pausa a falta de que se resuelva su titularidad
La propiedad, en manos de la Fundación Piñeiro, ha sido reclamada por el Concello
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La anunciada reforma de la Casa Escariz, el imponente edificio que ocupa buena parte de la manzana entre las calles Payo Gómez y Teresa Herrera, tendrá que esperar. La Fundación Manuel Piñeiro Pose, actual propietaria del inmueble, había solicitado la licencia de obras, pero su resolución ha quedado en pausa a expensas de que resuelva quién será su titular definitivo, después de que el Concello reclamase la propiedad.
El edificio es de la fundación que lleva el nombre del filántropo coruñés Manuel Piñeiro Pose. Fallecido en 1940, estableció en su testamento que el inmueble quedaría en manos de esta entidad formada por cargos eclesiásticos y de la sociedad civil.
Su intención era que las rentas se destinasen a la atención de los enfermos del antiguo Hospital Municipal.
En caso de que este objetivo no se cumpliese, las indicaciones que dejó Piñeiro establecían que debería pasar a manos del Concello para retomar así su último deseo.
El testamento también indicaba que el titular deberá sufragar misas en su memoria y hacerse cargo del cuidado de su sepulcro.
Ante la desaparición del Hospital y la falta de competencias municipales en materia sanitaria, la Fundación afirma que ha continuado destinando sus recursos a entidades vinculadas al ámbito sociosanitario.
Disputa por la titularidad
El litigio entre la fundación y el gobierno local por la propiedad se remonta a hace algunos años.
En noviembre del 2021, una Xunta de Goberno Local acordó consignar judicialmente 172.339 euros por "manda piadosa en beneficio del alma del testador sobre el valor actual de los edificios legados al Concello".
Dos años después, el Registro de la Propiedad rechazó inscribir los inmuebles a nombre de la Fundación.
A finales del año pasado, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia (TSXG) desestimó un recurso de los albaceas de Manuel Piñeiro Pose y gestores de la fundación que presentaron contra una sentencia que legitimaba al Concello para hacerse con la titularidad.
Este fallo es recurrible ante el Supremo, pero desde entonces no se han conocido más avances.
De pasar a ser propiedad municipal, la alcaldesa Inés Rey ya afirmó que la Casa Escariz se destinará a usos públicos.
Por su parte, la Fundación Piñeiro Pose ha mantenido en todo momento que la propiedad no es objeto de discusión.
Atendiendo a su versión, el procedimiento contencioso-administrativo se inició para cuestionar la validez del acuerdo de la Xunta de Goberno Local que ordenaba consignar la cantidad económica para que los albaceas entregasen los inmuebles al Concello. Asimismo, considera que el gobierno local ha interpretado de manera "sesgada" la voluntad de Piñeiro Pose.
Con la titularidad en un limbo y una reforma anunciada, a finales de agosto el BNG —a favor de que la Casa Escariz sea municipal— presentó una pregunta por escrito al gobierno municipal para aclarar qué pasará con el inmueble.
La propuesta de rehabilitación
El inmueble suma unos 4.500 metros cuadrados y cuenta con una protección estructural de nivel II.
La rehabilitación anunciada a mediados de agosto sería llevada a cabo por el estudio coruñés SEA Arquitectos.
En su propuesta, pensada para el interior y exterior del edificio, el objetivo es "no alterar su naturaleza arquitectónica primigenia" de esta obra de Eduardo Rodríguez-Losada Rebellón y que data de entre los años 1925 y 1930.
"Acomodamos estancias de 1930 a las exigencias de bienestar actuales sin alterar su naturaleza arquitectónica primigenia. Nuestra labor busca actualizar la totalidad del edificio respetando la esencia de una obra maestra del patrimonio local", explican los arquitectos.
Previamente ya se han llevado a cabo obras puntuales como cambios en los videoporteros y en alguna de las viviendas.
Con la nueva intervención, la idea es mantener "un tono acorde con el edificio pero reinterpretando el lenguaje".
Algunas de las características de esta rehabilitación pasan por el uso de madera de pino tea, ornamentación modernista, estructura única de hormigón armado con nervios descolgados y latón en cada herraje.
Esta reforma cuenta con el visto bueno de Patrimonio de la Xunta de Galicia, pero no con la licencia municipal, que se resolverá cuando se determine finalmente quién es dueño de la Casa Escariz.