Fallece el empresario Severino Escurís en Pobra (A Coruña) a los cien años
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Fallece el empresario gallego Severino Escurís en A Pobra do Caramiñal (A Coruña) a los 100 años
Definido como un "empresario extraordinario", fundó varias empresas como Actemsa, dedicada a la importación y exportación internacional de pescados congelados
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El empresario gallego Severino Escurís Batalla (Rianxo,1925) ha fallecido este miércoles, 11 de febrero, a los cien años de edad. Conocido como presidente honorífico de Actemsa, de A Pobra do Caramiñal (A Coruña), empresa familiar dedicada a la importación y exportación internacional de pescados congelados y al procesado de túnidos.
El pasado mes de julio, Severino Escurís recibió un emotivo reconocimiento al mérito empresarial y ciudadano en un acto impulsado por el Concello de A Pobra y la Asociación de Empresarios de A Pobra (AEPuebla). Ese mismo verano, cumplió su centenario de vida.
"Al día siguiente, como todas las mañanas, estaba puntual en Actemsa, al pie del cañón, como un empresario extraordinario", señalan en un comunicado emitido por la compañía.
A lo que añaden: "Hoy, ese despacho está vacío y el cielo de Galicia llora por la pérdida de Severino Escurís Batalla, un empresario que será para siempre un referente en el impulso económico de nuestra tierra y del Barbanza, y todo un ejemplo para las nuevas generaciones de emprendedores valientes".
En el mismo comunicado indican que la huella que deja Don Severino va más allá de la industria conservera. "Su vida siempre ha estado asociada al mar de Arousa, creando riqueza transformando sus tesoros", dicen.
Heredero del carácter emprendedor de su padre, Manuel, fundador de la industria maderera Manuel Escurís y que años más tarde impulsó la conservera Escurís en A Pobra do Caramiñal, con una fábrica en Castelo que se convirtió en un emblema para todo el Barbanza y en el punto de partida de una de las sagas empresariales más importantes de Galicia: los Escurís.
En 1963 expandió Escurís con una segunda fábrica en Escarabote y en 1970 comienza a ampliar sus instalaciones de A Pobra. En estos años, Severino Escurís participa en la creación de Albacora, primera flota atunera del mundo.
El final de los años 70 marca el camino de la internacionalización, con la creación de una empresa de elaboración de berberechos en Holanda, Cardium Edule, y además se comienza a construir un gigante de la industria conservera, la planta de Baiuca.
En 1979 fallece su padre y Severino Escurís es nombrado presidente del Consejo de Administración. En 1984 se inaugura la nueva fábrica, con nuevas líneas de producción de atún y sardina, y durante todo su mandato la expansión de la conservera elevó a la familia Escurís al selecto grupo de los grandes del sector conservero a nivel internacional, época que coincide con la incorporación de la tercera generación a la compañía.
Fruto de su carácter emprendedor incansable, a la edad de jubilación decidió crear Actemsa con su esposa María Villa y sus hijos en 1994, a los 69 años. Ya en 2006, compra la empresa brasileña Leal Santos, con fábrica de conservas, flota pesquera, planta de elaboración de harinas de pescado y puerto propio.
Reconocimientos a su trayectoria
Los méritos empresariales de Severino Escurís han sido reconocidos por numerosas instituciones, destacando la Medalla de Oro al Mérito del Trabajo del Gobierno de España (1994), de la Cámara de Comercio, de la Asociación de Empresarios del Polígono de A Tomada, el Dolmen de Oro de la Federación de Empresarios del Barbanza, la Medalla de Anfaco a la trayectoria empresarial (2025) y el reconocimiento de AePuebla y el Concello da Pobra do Caramiñal el pasado 4 de julio. Asimismo, la conservera Escurís fue distinguida con la Medalla de Galicia en 1991.
Por sus empresas pasaron decenas de miles de trabajadores, que forman parte de su familia, y recuerdan como sus abuelos comenzaron a trabajar con Don Manuel y su hijo Don Severino.
"Ha sido un hombre querido por todos, que siempre ha estado dispuesto a ayudar a quien lo necesitaba, con una gran vocación filántropa y altruista, como su impulso al desarrollo de la investigación y tratamiento del Alzheimer como fundador y vicepresidente de Euroespes", cuentan en el comunicado.
Con todo, indican que el mayor éxito de su vida ha sido la familia creada con su esposa María Villa, "su empresa más difícil", como siempre confesaba, retranqueiro.
El comunicado concluye deseando que descanse en paz y recordando que "las puertas de su despacho continuarán siempre abiertas para preservar su legado".