Manuel y Javier en 2022, en la previa de un partido del Dépor ante Unionistas de Salamanca.
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De Sarajevo a A Coruña: 21 años de carreras y una última media maratón para homenajear a su mejor amigo
Manuel Méndez correrá la Media Maratón de A Coruña para recordar a Javier, que falleció el año pasado, y recaudar fondos para el Teléfono de la Esperanza
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Manuel Méndez lleva 22 años viviendo fuera de España, pero hay una parte de su vida que siempre ha estado ligada a A Coruña y otra que comenzó muy lejos de casa, en Sarajevo. Allí, en 2004, conoció a Javier, quien con el tiempo se convertiría en su mejor amigo y también en su compañero de carreras. Ahora, más de veinte años después de aquel encuentro, Manuel prepara una carrera muy especial: la Media Maratón de A Coruña, que quiere convertir en un homenaje a su amigo, fallecido por suicidio el 13 de mayo del año pasado.
Su historia con el running comenzó precisamente gracias a Javier. Manuel había llegado a Sarajevo como militar y posteriormente decidió quedarse allí como civil. Los dos se conocieron por una afición común, el vino, pero su amistad acabaría llevándoles también a compartir kilómetros. "Nos conocimos por el tema del vino, que nos gustaba a los dos mucho el vino", recuerda Manuel. "En un momento me dijo que si empezaba a correr, si empezaba a prepararme para una media maratón y al final empecé a correr".
Aquella propuesta terminó cambiándole la relación con el deporte. Manuel se enganchó a las carreras y ambos acabaron corriendo juntos la media maratón de Sarajevo de 2006, aunque aquella prueba no tuvo carácter oficial. "La corrimos juntos y desde entonces", explica. Fue el comienzo de una relación con el atletismo popular que se prolongaría durante años.
Durante la década que Manuel vivió en Sarajevo, las carreras se convirtieron en una tradición. Cada año intentaba completar una media maratón en primavera y otra en invierno, viajando a diferentes ciudades para participar en pruebas. "Todos los años corría una media maratón en primavera y otra en invierno", recuerda. Zagreb, Budapest o Sarajevo fueron algunos de los escenarios de aquellos kilómetros, a los que fue sumando otras carreras cuando el calendario se lo permitía.
La distancia tampoco rompió esa costumbre cuando Manuel se trasladó a Holanda en 2014. Cada vez que coincidía allí con Javier, volvían a ponerse las zapatillas. "Cada vez que coincidíamos, que él también estaba por Holanda, nos veíamos, íbamos a correr", cuenta. Eran salidas de entre 13 y 16 kilómetros que hoy recuerda con especial cariño. "Echábamos nuestras carreritas de 15, 16, 13 kilómetros, etcétera".
La carrera que ahora tendrá otro significado
La muerte de Javier cambió por completo el significado de aquellos kilómetros. Manuel explica que su amigo atravesaba una depresión muy profunda y que falleció el 13 de mayo de 2025. "Era mi mejor amigo", afirma al recordar una pérdida que todavía siente muy cercana. "Todavía lo es", añade cuando habla del golpe que supuso su fallecimiento.
El propio Manuel atravesó también un momento complicado el año pasado y asegura que estuvo de baja por una depresión relacionada con el trabajo. En ese contexto recibió la noticia de la muerte de su amigo. "El palo este de Javier fue muy gordo, todavía lo es, lo echo mucho de menos y era mi mejor amigo", explica.
La Media Maratón de A Coruña llevaba tiempo entre sus objetivos. Aunque vive fuera, Manuel mantiene su vínculo con la ciudad y continúa corriendo durante sus estancias en Galicia. Ha participado en carreras de 10 kilómetros, en la San Silvestre y también aprovecha sus visitas para entrenar por lugares como Monte Alto o Mera.
"Tenía ganas de correr la media maratón de A Coruña", explica. Sin embargo, vivir en el extranjero hace complicado encajar las carreras gallegas en su calendario. "Al vivir fuera, obviamente, la mayoría te las pierdes", señala. "Por calendario no me coincide prácticamente ninguna".
Ahora ha decidido que la Media Maratón de A Coruña será diferente. "Tenía pensado hacer la media maratón de A Coruña el año que viene, como última vez que a lo mejor mi cuerpo me respeta, que todavía estoy así medio en forma y que puedo hacerlo en condiciones decentes", cuenta entre bromas.
Pero la verdadera razón para participar va mucho más allá del estado de forma. "Entonces he decidido hacerlo, pues puedo hacer un pequeño homenaje a él", explica. Manuel llevará una fotografía de Javier durante la carrera y recorrerá con ella los 21 kilómetros de la prueba.
"Será la primera carrera con él y la última también con él", resume, en referencia a aquella primera media maratón que compartieron en Sarajevo y a la que ahora quiere dedicarle en A Coruña.
Un homenaje acompañado de solidaridad
Manuel no afrontará la carrera solo. Roberto, otro amigo que también conocía a Javier, estará a su lado. Con él comparte además la única maratón que ha corrido en su vida, una prueba que también tuvo un propósito solidario.
"Cuando hice la maratón con Roberto, la habíamos hecho para recoger fondos para alguna causa", recuerda. En aquella ocasión, el dinero se destinó a una asociación de Bosnia relacionada con niños con autismo y consiguieron recaudar "casi 3.000 y algo euros".
Aquella experiencia hizo que Manuel quisiera volver a vincular el deporte con una causa social. Para esta ocasión ya ha contactado con el Teléfono de la Esperanza, una entidad que trabaja en el ámbito de la salud mental y la prevención del suicidio.
"Ya he contactado con la asociación, el Teléfono de la Esperanza, que tiene sede ahí en Galicia", explica. Su intención es que la carrera permita recaudar fondos para la organización y contribuir a que su trabajo tenga mayor visibilidad.
El objetivo es especialmente importante para Manuel por todo lo ocurrido con Javier. "Lo que se dedican ellos es un poco la salud mental, el tema de evitar los suicidios y estas cosas", señala. "Para evitar que otras familias y otras personas no pasen lo que pasó Javi".
Detrás de la iniciativa hay también un recuerdo colectivo. Manuel habla de la familia de su amigo y de todos aquellos que compartieron su vida con él. "La familia de él está pasando por ello y los amigos todos", explica.
Por eso, esta vez no busca una marca, ni una clasificación, ni siquiera demostrar que todavía puede completar una media maratón en buenas condiciones. "Correr por una causa, hacerlo por una causa", resume al explicar el sentido que quiere darle a la prueba.
Después de más de dos décadas corriendo por diferentes ciudades y países, Manuel regresará a A Coruña para completar unos kilómetros que tendrán un significado especial. Llevará consigo la fotografía de Javier, acompañado por Roberto y con una causa relacionada con la salud mental como objetivo.
La historia que comenzó con dos amigos hablando de vino en Sarajevo y terminó con unas zapatillas de correr se cerrará simbólicamente en A Coruña. Pero Manuel quiere que no sea simplemente una despedida: pretende convertir esos 21 kilómetros en un homenaje a Javier y, al mismo tiempo, en una forma de ayudar a otras personas.