Así fue la fiesta de ascenso del Dépor

Así fue la fiesta de ascenso del Dépor P.M

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Así fue el recibimiento del Dépor en Riazor: lágrimas, cánticos y fiesta hasta el amanecer en A Coruña

Miles de deportivistas abarrotaron Riazor y Cuatro Caminos para celebrar el regreso a Primera en una madrugada histórica que se alargó hasta las seis de la mañana

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El reloj marcaba las 3:45 de la mañana y un Ferllo eufórico enviaba un vídeo a los miles de deportivistas que aguardaban a los jugadores en una Fan Zone abarrotada: "Tenemos muchas ganas de llegar y de celebrarlo con todos vosotros".

En A Coruña ya se acumulaban más de 12 horas de fiesta y la noche no había hecho más que empezar. Después de que el Dépor lograra este domingo el ascenso directo a Primera, la ciudad entera se volcó con la celebración. Muchos se fueron directos a Cuatro Caminos, donde arrasaron con vallas y treparon por la fuente hasta formar una torre humana.

Otros esperaron pacientemente en los alrededores de Riazor hasta la llegada de los jugadores desde Valladolid. La espera valió la pena. Las lágrimas de emoción al ver entrar al equipo fueron la mejor prueba de ello.

"Barça, Madrid, el Dépor ya está aquí", coreaba la multitud. A las cuatro de la madrugada, Mario Soriano, Yeremay y Mella ya sacaban los pasos prohibidos sobre el escenario.

El speaker fue presentando a los jugadores uno por uno hasta llegar al turno de una de las personas más aclamadas de la noche: el entrenador Antonio Hidalgo, el hombre que pasará a la historia por devolver al Deportivo a Primera División. La emoción era evidente en su mirada.

"A Primera, oe, a Primera, oe", cantó Álvaro Ferllo, ya conocido entre la afición como The Real Shark, mientras los deportivistas respondían con cánticos.

Mario Soriano, elegido MVP por la afición, respondió entonando el ya clásico: "El día que me muera, yo quiero mi cajón, pintado azul y blanco, como mi corazón".

Los gritos tampoco cesaron con la mención a Noubi, uno de los futbolistas más queridos por la grada. Yeremay, con la bandera canaria al cuello, también se confirmó como uno de los grandes ídolos de la noche. Lo mismo ocurrió con Nsongo Bil, lanzado en este tramo final de temporada gracias a sus goles. Entre ambos firmaron los tantos que dieron al Dépor el ascenso en Valladolid.

Escudero, José Ángel y Ximo Navarro, tres de los capitanes del equipo, también recibieron el cariño de una afición entregada tras el regreso a Primera.

El reloj ya superaba las cinco de la mañana y la fiesta seguía desatada. Mella no tardó en coger el micrófono para ejercer de animador improvisado y se acordó del Racing de Santander durante la celebración: "¡Infierno de qué!".

La celebración se alargó hasta las 5:30 de la madrugada. Ni Fernando Soriano ni Massimo Adalberto Benassi se libraron de pasar por el escenario. Tampoco Oito, igual o incluso más emocionado que muchos de los presentes.

La Fan Zone también dejó momentos más íntimos y divertidos, desvelando algunos de los secretos del vestuario deportivista, con Loureiro bailando hasta el suelo junto a la afición.

Aunque la fiesta terminó en Riazor cerca de las seis de la mañana, todavía a las ocho de este lunes se podía ver a algún rezagado con la camiseta del Dépor puesta o colgada al cuello. La noche fue larga en A Coruña, pero la celebración no ha hecho más que empezar.

Este lunes, a las 19:00 horas, está previsto el recibimiento oficial del Dépor en el Ayuntamiento de A Coruña. Los jugadores saldrán al balcón de María Pita para saludar a toda la afición.