Vista general de la manzana de la avenida Linares Rivas de A Coruña y detalle del solar estrecho.
Ofrecido por:
El vacío inedificable de Linares Rivas, en A Coruña: "Hacer una vivienda sería endiablado"
Un misterioso solar de la avenida, tan estrecho como cinco pasos, colinda con un inmueble protegido de hace un siglo, la Casa Iglesias. Al otro lado quedó sin edificar una mínima parte del conjunto que forman los bloques modernos
Te puede interesar: El modelo industrializado de la construcción en Galicia, una "obligación" que fortalece el sector
Por muy ordenado que se disponga el urbanismo de una ciudad, siempre presenta grietas, alguna brecha por la que sangra el desorden o el abandono. Esas heridas tienen forma de vacíos, solares donde durante años, y décadas, se ha instalado la nada. Un ejemplo muy visible de este daño urbano en A Coruña está junto a su fachada portuaria: un estrechísimo hueco sin edificar en Linares Rivas.
Según la zancada de cada uno, caminar por delante de este solar requiere la sucesión de cuatro o cinco pasos. Desde tiempo inmemorial un muro blanco no muy elevado, de alrededor de dos metros y medio, con puerta metálica y donde a veces se pegan carteles, impide el paso a un espacio cubierto en los últimos diez años por una red y en el que solo hay apeos de medianeras.
El edificio de la derecha (números 12-14) tiene en el bajo una oficina de Viajes El Corte Inglés; el de la izquierda (16-17) es un inmueble modernista catalogado de 1926 diseñado por Pedro Mariño y Ortega, autor del Palacio de María Pita, que recibe el nombre de Casa Iglesias, propiedad del arquitecto Pablo Iglesias Roura, cuyo hijo, José María Iglesias Atocha, fue el autor del templo de la Divina Pastora en A Coruña.
Vista actual de la manzana de Linares Rivas. A la derecha arriba, la Casa Iglesias sobresale; abajo, visión de la calle desde el otro lado.
El huérfano número 15 es un misterio, un vacío inedificable, probablemente un trozo sin dueño como resultado del reparto de las propiedades inmobiliarias que a lo largo de los años se levantaron en el tramo de la manzana hasta la plaza de Ourense y que no llegaron a colindar con el edificio del número 16-17.
Proyectos con limitaciones
La estrecha parcela, tal como es, difícilmente cumpliría las condiciones de habitabilidad recogidas en la normativa urbanística municipal. "Cualquier iniciativa ahí tendría que ser objeto de un estudio de detalle y un proyecto especial para justificar una edificación", indica la doctora en Arquitectura Nuria Prieto.
Muro en el número 15 de Linares Rivas.
El tejido urbanístico de estas manzanas es mixto residencial-comercial. "Si pensamos en hacer una vivienda en este solar, es complicadísimo. Si le damos otro uso, también necesitaría un plan de detalle y dos proyectos especiales para justificar qué tipo de obra se podría realizar ahí".
"Sospecho que una parte del edificio que antiguamente había en ese lugar se quedó sin edificar por alguna razón", apunta Prieto. "Ambos laterales son medianeras, en ningún caso se prevé un callejón o un acceso al otro lado de la calle".
"Para abrir un salón", pone como ejemplo la arquitecta para explicar la dificultad de construir en este punto de Linares Rivas, “hoy en día necesitaríamos un mínimo de 3,30 metros. Con un muro mínimo a un lado y a otro, llegas muy justo a esas dimensiones, y eso suponiendo que la escalera y el resto de habitaciones den hacia atrás, por donde no hay un espacio grande y habría que apropiarse del patio de manzana".
A la izquierda, solar abandonado de Linares Rivas.
“Hacer una vivienda es endiablado”. Cualquier justificación ante una administración para promover un proyecto, insiste, debe defender la creación de espacios "dignos", y en este caso se antojan "terribles".
Además, la presencia de un edificio protegido en el entorno más inmediato, como es la Casa Iglesias levantada hace un siglo, complicaría aún más la puesta en marcha de otro bloque que tendría que encajar urbanísticamente con el entorno.
En lo alto del muro se puede ver, en la actualidad, un pequeño mosaico con la forma de una casa con rostro, de cuyas ventanas, los ojos, brota una lágrima: ¿el dolor de una vivienda sin futuro?