Alberto Vázquez, Goya 2026 a Mejor Película de Animación por "Decorado"
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Alberto Vázquez, coruñés y director de 'Decorado': "El Goya le da una segunda vida a la película"
El director coruñés gana el Goya 2026 a Mejor Película de Animación por "Decorado" y reflexiona sobre su futuro creativo, la animación adulta y su deseo de seguir creando desde Galicia
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El coruñés Alberto Vázquez volvió a situar al cine gallego en lo más alto al ganar el Goya 2026 a Mejor Película de Animación por Decorado. La película sigue a Arnold, un ratón de mediana edad atrapado en una crisis existencial: su matrimonio se desmorona, su vida le resulta absurda y empieza a sospechar que todo a su alrededor es una gran farsa. El largometraje amplía el universo del cortometraje homónimo que el propio director estrenó en 2016 y suma un nuevo reconocimiento a una trayectoria ya consolidada dentro del audiovisual español.
Tras el estreno de la película en el Festival de Sitges y su reciente llegada a plataformas, el premio supone un nuevo impulso para la difusión del filme, mientras su creador afronta un momento de pausa y reflexión profesional. Vázquez habla del significado del galardón, del futuro de la animación y de su deseo de seguir creando desde Galicia, donde reivindica que también es posible desarrollar cine con identidad propia.
¿Cómo viviste el momento en el que anunciaron que Decorado ganaba el Goya a mejor película de animación?
Con bastante tranquilidad, la verdad. Es importante para la película porque volvemos a darle promoción. Se estrenó hace solo cuatro meses en Sitges y ahora se vuelve a hablar de ella, llegan entrevistas y nuevas ventanas de exhibición. A nivel personal estaba tranquilo. Si se ganaba era muy bonito, sobre todo por el equipo, y si no, yo ya estoy en paz con mi trabajo.
¿Se vive distinto un Goya cuando ya no es el primero?
Sí, claro. El primero fue muy especial y todo era nuevo. Luego ya sabes cómo funciona la experiencia. Lo importante es lo que significa para el equipo: los animadores y artistas también son autores de la película y ver cómo todos lo celebran juntos es realmente lo más bonito.
¿Qué tiene este premio de especial para ti y para la película?
Sobre todo la visibilidad. El premio hace que la película tenga una segunda vida: más público, más promoción y más recorrido internacional. Eso siempre ayuda muchísimo a proyectos que llevan años de trabajo detrás.
¿Crees que este reconocimiento cambia algo a nivel creativo o profesional?
Personalmente no demasiado. Llevo muchos años enlazando proyectos y ahora necesito parar y descansar un poco. La creatividad también necesita pausas para saber qué quieres contar y cómo hacerlo. No somos máquinas.
¿En qué momento estás ahora mismo como creador?
Estoy contento porque aún queda recorrido para Decorado: festivales, estreno en Estados Unidos, Francia… probablemente un año más de promoción. Pero al mismo tiempo necesito frenar y pensar cuál será el siguiente paso.
¿Hacia dónde te gustaría llevar tu cine en los próximos años?
No sé si quiero hacer más cine ahora mismo, porque cada película son cinco años de trabajo y en cinco años pasan muchas cosas. Yo vengo del dibujo, del cómic y la ilustración, y quizá me apetece volver a algo más individual y tranquilo, seguir contando historias pero en papel.
¿Has aprendido algo con Decorado que quieras llevar a futuros proyectos?
Sí, aprender a delegar. En mis anteriores películas asumía demasiados roles y en esta decidí compartir responsabilidades, como la dirección de arte o el guion. Eso me permitió centrarme más en la dirección y trabajar de una forma más sana.
¿Qué es lo más difícil de levantar hoy un proyecto de animación?
Son procesos muy largos, de cinco o seis años, y emocionalmente exigentes. Trabajas con cientos de personas y siempre surgen dificultades. Hay que tener resistencia técnica, artística y también emocional.
¿Te gustaría seguir trabajando desde Galicia?
Siempre he trabajado desde aquí y no tengo intención de moverme. Creo que se pueden hacer cosas desde la periferia. Tenemos industria propia, idioma, cultura y una identidad que nos hace diferentes. Decorado, por ejemplo, tiene versión original en gallego y eso es importante para mantener nuestra esencia.
¿Crees que la animación vive un mejor momento dentro del cine español?
Sin duda se produce más que cuando empecé, aunque sigue siendo una industria precaria. Y ahora además llega un cambio enorme con la inteligencia artificial que va a transformar muchos sectores, incluido el audiovisual.
Si miras al futuro inmediato, ¿qué podemos esperar de Alberto Vázquez?
Ahora mismo, tranquilidad. Me gustaría volver a un trabajo más introspectivo, al dibujo y al libro, disfrutar más del proceso creativo y también de la vida. Siento que ya he hecho mucho más de lo que imaginaba y quizá es momento de bajar el ritmo.
¿Hay algún proyecto cercano que quieras destacar?
Sí, soy director del Festival de Animación Imaxinaria, que se celebrará en A Coruña, del 11 al 15 de marzo, en la Sede Afundación. Vamos a traer invitados internacionales y habrá largometrajes y cortometrajes a competición. El día 11 proyectaremos Decorado y estará parte del equipo presentando la película y participando en un coloquio con el público.
Además, la entrada cuesta dos euros y la recaudación se destinará a comedores sociales, así que es una buena oportunidad para ver cine de animación y apoyar una iniciativa solidaria.