El Español
Vivir
|
Salud

El Hospital Quirónsalud de A Coruña comparte una serie de pautas para controlar la tensión arterial

La hipertensión es una enfermedad que puede tener graves consecuencias y que no suele dar síntomas, por ello lo más recomendable es controlar y conocer los valores de presión arterial
La especialista en Nefrología y jefa de la Unidad de Hemodiálisis del Hospital Quirónsalud A Coruña, Natalia Blanco Castro
La especialista en Nefrología y jefa de la Unidad de Hemodiálisis del Hospital Quirónsalud A Coruña, Natalia Blanco Castro
Ofrecido por:

Contenido Patrocinado

La hipertensión arterial es una enfermedad que no suele dar síntomas, por ello lo más recomendable es conocer y tener controladas los valores de presión arterial. ¿Cómo mantener a raya la tensión? El Hospital Quirónsalud de A Coruña y Afundación arrojan luz sobre este tema en una charla virtual con la especialista en Nefrología y jefa de la Unidad de Hemodiálisis del Hospital Quirónsalud A Coruña, Natalia Blanco Castro.

'Hipertensión: claves para un mejor control' es el tercer encuentro del programa 'La salud también está en tus manos' con el que el hospital Quirónsalud de A Coruña y Afundación buscan tratar temas sanitarios de actualidad, así como fomentar una cultura de la salud y de la prevención mediante la adopción de hábitos saludables y controles periódicos de salud.

En él participan diferentes especialistas médicos del Hospital Quirónsalud A Coruña que abordan temas de notable repercusión en la salud de la población como la vacunación COVID, los chequeos médicos a cada edad, la hipertensión arterial, el sueño o el cuidado de la piel, siempre tratado por especialistas de reconocido prestigio y experiencia en los distintos ámbitos. 

¿Cuándo hay que hablar de hipertensión? Natalia Blanco ha iniciado su charla explicando cuándo uno puede padecer hipertensión en base a los valores de su tensión arterial. Lo primero, para que se considere hipertensión es que la presión arterial elevada debe mantenerse forma mantenida por encima de 140 la presión sistólica o máxima y 90 la diastólica o mínima.

Para hacernos una idea de la incidencia, la presión deseable estaría en valores que rondarían los 120 la máxima y 80 la mínima, así que cualquier paciente que supere estos valores debería ser vigilado pues puede llegar a padecer hipertensión en algún momento de su vida.

"En España se estima que entre un 30 y un 40% de la población adulta es hipertensa", asegura esta doctora del hospital Quirónsalud, quien señala que este porcentaje se eleva hasta el 60% cuando se supera la franja de edad de los 50 años.

Natalia Blanco ha hecho hincapié en la necesidad de mantener controlada la presión arterial puesto que en el futuro "se estima que se vaya aumentando la prevalencia de hipertensos". Hoy en día, añade, la mitad de los pacientes ignoran que son hipertensos.

¿Y cuáles son las causas que están detrás de la hipertensión? Pues en el 90% de los casos se desconocen, comenta esta especialista de Nefrología, aunque lo cierto es que hay muchas enfermedades que pueden provocar esta subida constante en el ritmo arterial, como son las dolencias renales; pero también hay fármacos que pueden generar hipertensión.

Uno de los mayores riesgos de la hipertensión es que es una enfermedad muy grave que no suele generar síntomas. Además, un paciente con tensión alta está más predispuesto a padecer algún episodio grave, como puede ser un ictus, por ejemplo. Por ello, Natalia Blanco insiste en la importancia de mantener controlados los niveles de tensión

¿Cómo y cuándo tomarse la tensión?

Lo ideal es medir la tensión tras cinco minutos de reposo, no haber fumado ni tomado café 30 minutos antes y, para una correcta medición, se recomienda repetir la medida con 1-2 minutos de intervalo. En cuanto a la postura, se debe estar sentado, con la espalda recostada, colocar el manguito uno o dos centímetros por encima del pliegue del codo, piernas sin cruzar y evitar hablar durante la medición.

Otra pregunta muy frecuente es: ¿Cada cuánto tiempo hay que medirse la tensión? Natalia Blanco recomienda realizar revisiones en función de los niveles de tensión. Así, con tensión optima, lo aconsejable es revisar la tensión una vez cada cinco años; en cifras algo más elevadas, medirla cada 3 años; si ya es prehipertensión, hacerlo cada año; y si es hipertenso, medirla habitualmente en casa con la ayuda de los correspondientes aparatos de medición.

Si uno padece de tensión alta, aunque no llegue a considerarse hipertensión, hay una serie de recomendaciones que se pueden seguir para controlar la presión arterial. Lo primero, explica la doctora, es modificar el estilo de vida para que esta sea más saludable.

Medidas para reducir la tensión

Así, las medidas que se han demostrado científicamente que reducen la presión arterial son: reducir ingesta de sal a menos de 5mg al día, moderación en el consumo de alcohol, consumo abundante de frutas y verduras, reducción y control del peso, actividad física regular. A todas ellas se suma la recomendación de dejar de fumar.

Además de intervenciones en el estilo de vida, la mayoría de los pacientes requieren de tratamiento farmacológico para lograr un control óptimo de la tensión arterial. La combinación de ambos factores permite controlar la tensión en más del 90% de los casos.

¿Cuándo recurrir a la medicación?

La jefa de la Unidad de Hemodiálisis del Hospital Quirónsalud A Coruña explica que debe optarse por un tratamiento farmacológico de manera inmediata cuando se está en valores de hipertensión grado 2 o grado 3, es decir con valores superiores superiores a los 160 de máxima y 100-109 de mínima; en el caso de que no se alcance esos valor de tensión arterial, la recomendación es comenzar primero modificando el estilo de vida antes de comenzar con la medicación, si fuese necesario.

En definitiva, lo más recomendable es controlar los niveles de tensión y, en caso de ser hipertenso o ser propenso a serlo, se pueden evitar complicaciones derivadas de esta enfermedad modificando el estilo de vida y siguiendo un buen cumplimiento de la medicación -en aquellos casos más graves-.

Vivir