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La Real Filharmonía de Galicia vuelve al escenario con un concierto en la Cidade da Cultura

Tras cuatro meses de parón obligatorio por el coronavirus, la agrupación ha brindado un concierto para un aforo reducido de 100 personas sentadas en sillas situadas a dos metros de distancia
El director Paul Daniel dirigiendo a sus músicos.
Concello de Santiago
El director Paul Daniel dirigiendo a sus músicos.

La Real Filarmonía de Galicia ha regresado ayer a los escenarios con un concierto en la Cidade da Cultura de Santiago de Compostela, dirigido por su maestro titular, Paul Daniel y con todas las localidades agotadas para un aforo reducido de 100 personas sentadas en sillas situadas a dos metros de distancia. Se trata de una buena noticia para los seguidores de esta agrupación y amantes de la música, a parte de para los propios músicos, ya que su actividad habitual sufrió un parón obligado de cuatro meses a causa de la crisis del coronavirus.

Los integrantes de la Real Filarmonía de Galicia han recibido sesiones informativas para conocer los protocolos de prevención que deben mantener en sus actuaciones y comenzaron los ensayos esta semana. Desde "Las bodas de Fígaro" de Mozart, hasta "Goyescas" de Granados fueron los temas interpretados durante el recital, y la primera pieza está considerada cómo una de las mejores creaciones del compositor austríaco y una de las óperas más importantes de la historia de la música. La trama se desarrolla en Sevilla durante la segunda mitad del siglo XVIII y representa una crítica a la aristocracia de la época.

El público asistente también pudo escuchar la Sinfonía nº 8 de Beethoven (1770-1827), una pieza que el músico compuso en un momento muy delicado de su vida y, a pesar de esa situación, es su sinfonía más alegre y despreocupada, desprovista de las emociones sombrías que estaba experimentando.

En la Cidade da Cultura también sonó Moinhada, del compositor gallego Joam Trillo, colaborador habitual de la Real Filarmonía de Galicia. El concierto concluyó con el Intermezzo de Goyescas, de Enrique Granados (1867-1916), orquestado por Ernest Martínez. Está considerada la obra maestra del compositor y su nombre hace referencia a la obra del pintor Francisco de Goya, de quien Granados era un gran admirador.

Medidas de precaución

El uso de mascarilla durante el concierto fue obligatorio, se proporcionó gel hidroalcohólico en la entrada, en las zonas comunes y aseos y se instó a todos los asistentes a mantener la distancia social excepto si pertenecían a la misma unidad familiar. A su vez, se estableció un circuito diferenciado de entrada y salida de la sala y los accesos se hicieron de manera paulatina y ordenada para evitar aglomeraciones.

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