Espectáculo de la Batalla Naval, que se celebra el 15 de agosto en A Coruña.

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El cierre del aeropuerto de Santiago deja a varias localidades de A Coruña sin fuegos en sus fiestas

Aena ha restringido en la zona de servidumbre diferentes actividades, entre ellas las pirotécnicas, lo que deja descafeinadas varias celebraciones populares y otras de carácter privado

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Las fiestas populares de varios municipios de la comarca coruñesa perderán este año uno de sus elementos más emblemáticos: los fuegos artificiales.

La decisión llega después de que Aena haya comunicado a distintas comisiones de fiestas y ayuntamientos una restricción temporal que impide autorizar lanzamientos pirotécnicos, vuelos de drones y otras actividades especiales dentro de la zona de servidumbre del aeropuerto de Alvedro entre el 23 de abril y el 27 de mayo, coincidiendo con el cierre del aeropuerto de Santiago por las obras de regeneración de su pista.

La medida, que afecta de lleno a varias celebraciones previstas en la comarca, responde al incremento de tráfico aéreo que asumirá A Coruña durante ese periodo, al derivarse a Alvedro parte de las operaciones habituales de Lavacolla.

Según explicó Aena a consulta de Quincemil, "ante el previsible aumento de operaciones en A Coruña por el cierre temporal del Aeropuerto de Santiago se ha trasladado a los ayuntamientos una restricción temporal para solicitudes relacionadas con drones y otras actividades especiales, como fuegos artificiales, lanzamiento de farolillos, etc., por motivos operativos".

Una de las primeras fiestas afectadas será la de Meicende, Borroa y Nostián, en Arteixo, cuya comisión recibió ya la notificación oficial.

Su presidente, Luis González, confirma que la celebración se mantiene sin cambios los días 30 de abril y 1, 2 y 3 de mayo, aunque con una importante ausencia: los fuegos artificiales previstos para la noche del sábado han sido suspendidos.

"Las mantenemos igual, pero suspendemos los fuegos artificiales. Quedan descafeinadas, pero hay que cumplir la normativa", lamenta González, que explica que la empresa contratada "no nos puede surtir ni hacer el servicio" ante la imposibilidad de obtener autorización.

La celebración sí mantiene la gran pulpada y las actuaciones musicales del jueves, las dianas y alboradas, misa solemne, sesión vermú, juegos para niños y verbena del viernes y sábado, y el día del niño en las atracciones del domingo junto al resto del cartel previsto.

Un golpe para la tradición festiva... y para la pirotecnia

La decisión no solo afecta al ambiente de las fiestas. También supone un revés económico para el sector de la pirotecnia, que afronta esta limitación justo antes del arranque de su época de mayor actividad anual.

Uno de los afectados es Rafael Castro, de Pirotecnia Rocha-Areas, quien asegura que la restricción le ha obligado ya a cancelar varios trabajos cerrados para esas fechas. "De bote pronto teníamos dos bodas en Vilaboa y ocho fiestas", explica.

Entre los eventos perjudicados se encuentran celebraciones en Arteixo, Carral y Oleiros además de enlaces previstos en el Pazo de Vilaboa, en Culleredo. "Ya tenía servicios cobrados y tuve que devolver el dinero", lamenta.

Castro critica especialmente la amplitud de la zona afectada y considera que la delimitación de la servidumbre aeroportuaria es excesiva.

"La servidumbre es una locura. Desde Betanzos nos meten mapas de aire de drones y para nosotros no es costoso hacer la solicitud, no tenemos problema. Creemos que nos ponen servidumbre de más", sostiene.

El profesional recuerda que su empresa trabaja dentro de la legalidad y tramita con antelación todos los permisos necesarios.

"Intentamos hacerlo dentro de la ley, avisar 30 días antes", explica, aunque denuncia que en esta ocasión la respuesta ha sido tajante: "Nos dicen que no van a tramitar nada entre el 23 de abril y el 27 de mayo".

Temor a retrasos y problemas de cara al verano

Más allá de las pérdidas inmediatas, el sector teme que el problema pueda extenderse o generar un cuello de botella administrativo en la tramitación de autorizaciones para verano, cuando se concentra la mayor parte de su facturación.

"Yo ya tengo que enviar permisos para junio, julio y agosto. Si no tramitan ahora igual luego no les da tiempo, porque dicen que tienen mucho trabajo con drones y se colapsan a veces", advierte Castro.

Una situación especialmente delicada teniendo en cuenta que, recuerda, sin autorización expresa no puede trabajar y el silencio administrativo en estos casos es negativo.

El empresario también pone el foco en la naturaleza del negocio, muy vinculada a fechas concretas e inamovibles. "Las fiestas son esos días. No vale hacerlas otro día. Esto no es como comprar una chaqueta", resume.