Acceso Xubias
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A Coruña cambia el acceso a las Xubias de Abaixo: "Algunos tuvieron que dar la vuelta"
Las obras para demoler el puente obligan a desviar el tráfico durante un mes, con afectaciones puntuales que se prolongarán hasta seis meses
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Desde este lunes, la única forma de acceder al barrio de As Xubias de Abaixo será a través del Hospital Materno Infantil. El corte de la vía habitual debido a las obras en el viaducto de la AC-12 que conecta con el CHUAC obligará a mantener cerrado este acceso durante aproximadamente un mes y, de forma puntual, durante los seis meses siguientes.
Tal y como estaba previsto, a primera hora de la jornada se iniciaron los trabajos con la tala de los árboles que bordeaban la infraestructura, paso previo a la demolición del puente, programada para el próximo lunes 30.
La situación no ha cogido por sorpresa a los vecinos. "Algunos que llegaron hasta la plazoleta se encontraron con que estaba cerrado y simplemente fueron a dar la vuelta y entraron por el Materno", explica Roberto Prado, representante vecinal.
En la zona ya se han colocado carteles informativos con las alternativas de acceso: los conductores deben retroceder, pasar por el Hospital de Oza, continuar por la rotonda de Casablanca e incorporarse a la AC-12 para tomar después el desvío hacia el Materno.
Para regular el tráfico en este nuevo escenario, se han instalado semáforos en ambos extremos del tramo habilitado, ya que se trata de una vía de un solo sentido. Uno de ellos se sitúa en el acceso desde el Materno y el otro a la altura del pazo Guyatt, donde los vehículos deberán realizar el cambio de sentido.
Por el momento, según señala Prado, no se han registrado incidencias entre los residentes. "Es lo que hay, están trabajando", resume.
El corte se mantendrá hasta la demolición del tramo del viaducto situado sobre la parada de autobús frente al pazo. Una vez finalizada esta fase, el acceso volverá a interrumpirse de manera puntual durante la ejecución de las cimentaciones y los pilares del nuevo puente, con una afectación estimada de unos seis meses.
Aunque el barrio cuenta con menos de 80 vecinos, la zona suele registrar afluencia durante los fines de semana, especialmente por la presencia de la tasca más antigua de la ciudad. Hasta ahora, el tráfico permitía entrar por un lado y salir por otro, una dinámica que quedará temporalmente alterada por el avance de las obras.