Vista general de la lágrima de San Roque desde el Campo da Leña.

Vista general de la lágrima de San Roque desde el Campo da Leña. Quincemil

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A Coruña

La lágrima de San Roque en A Coruña: una reforma en fase de espera con nuevos usos por definir

La concesión de los locales comerciales de la atalaya junto al Campo da Leña expiró en 2005 y solo mantienen actividad tres de los diez bajos. La renovación como "multiusos" que incluye el Concello en el presupuesto de este año depende de informes patrimoniales

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Hay un espacio singular en el Campo da Leña, en el centro de A Coruña, que espera una renovación desde hace años. El Concello hizo reparaciones en el lugar a finales de 2022 y anunció nuevos usos que aún no ha dado a conocer. Es la lágrima o atalaya de San Roque, donde tres bajos mantienen actividad a la espera de un desalojo que permita esa incierta reforma.

Esta peculiar isla en forma de lágrima que divide en dos la calle San Roque en su desembocadura en el Campo da Leña es un espacio municipal cuyos bajos operan bajo concesión desde 1985, aunque esta expiró hace 21 años, casi tanto tiempo como el que llevan activos los supervivientes.

Un puesto de venta de pollos abrió hace 26 años y una clínica de podología hace 24, casi en la misma fecha que la ONG Solidariedade Galega, antes instalada en la Plaza de Lugo.

Los otros siete bajos llevan años cerrados, alguno décadas. En su día fueron ocupados por un negocio de reparación de calzado, un quiosco de prensa, una lencería, una tienda de retales, una herboristería y por el popular estudio fotográfico Tonecho.

Locales en uso de la lágrima: una ONG, una clínica podóloga y un local de pollos, al fondo.

Locales en uso de la lágrima: una ONG, una clínica podóloga y un local de pollos, al fondo. Quincemil

Dos de estos bajos con actividad aparecen en la relación de concesiones municipales que el Ayuntamiento se ha propuesto regularizar, como las que permiten los servicios de aparcamientos, gasolineras, quioscos o locales de hostelería. Pagan un canon anual de 232 y 265 euros.

El Ejecutivo municipal asegura que está "trabajando en el proyecto" de reforma de la atalaya, pero "hasta más adelante" no informará con detalle. El plan figura en el presupuesto municipal de 2026 como "espacio multiusos" dentro de una partida global de 18,6 millones de euros que incluye otros trabajos previstos como la rehabilitación del edificio de La Terraza o la renovación del Fórum Metropolitano.

El Concello ha realizado catas arqueológicas en este enclave urbano para poder tener vía libre a su proyecto, ya que en el pasado estuvo en esa misma zona la capilla de San Roque, desaparecida en la década de los 40 del siglo XX.

Cubierta de la atalaya con vistas al Campo da Leña.

Cubierta de la atalaya con vistas al Campo da Leña. Quincemil

En los años siguientes empezó a construirse en el lugar una especie de quiosco de una planta con cubierta transitable, escalones, balaustres, forja metálica y farolas apta para la adaptación como palco de música. A pie de calle se habilitaron diez pequeños comercios, de los que hoy están abiertos solo dos y una ONG.

Valor patrimonial, refuerzo estructural

Patrimonio debe pronunciarse ahora sobre los trabajos arqueológicos llevados a cabo por el Ayuntamiento. Fuentes del departamento de la Xunta indican que todavía no han recibido ninguna información municipal.

El proceso de transformación de la lágrima, por tanto, puede ocupar más tiempo del previsto. Primero habrá que esperar al veredicto patrimonial. Si es favorable, habría que liberar la instalación, castigada por las humedades generadas por la cubierta a lo largo de los años, reforzar su estructura y adaptarla a la recepción de nuevos usos: ¿sociales, culturales, vecinales?; lo determinará el Gobierno local. En caso de que no haya aprobación autonómica, los tiempos se alargarían.

Una modesta capilla, un quiosco racionalista

En la calle San Roque se erigía desde el siglo XVIII una iglesia con el mismo nombre. La vía conectaba el Hospital de la Caridad con el Campo da Leña. La modesta capilla, que se dice que daba consuelo a los condenados al cadalso antes de ser ajusticiados, fue derribada en 1947 y arrojó a la luz restos humanos enterrados.

Antigua capilla de San Roque e imágenes de la construcción de la lágrima en su lugar entre 1945 y 1960.

Antigua capilla de San Roque e imágenes de la construcción de la lágrima en su lugar entre 1945 y 1960.

Poco después se inició la construcción de la atalaya para dividir en dos ejes la calle San Roque, un elemento de hormigón armado, aspecto racionalista y estética mixta que se le atribuye al arquitecto municipal Santiago Rey Pedreira.

La lágrima (nombre que no tardó en darse al islote) no tiene protección en el Plan Especial de Protección y Reforma Interior (Pepri) de Pescadería y Ciudad Vieja, donde aparece como parte del sistema del viario local.

Aunque la concesión de los locales comerciales finalizó en 2005, ningún gobierno local desde entonces ha transformado el lugar o se ha preocupado por regularizar su explotación. El Ejecutivo actual se dispone a hacerlo ahora, tras reclamarlo también el grupo municipal del BNG su reforma, aunque con las cautelas que un espacio singular como este y su valor patrimonial demandan.