La ministra de Igualdad, Irene Montero, y el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, en una foto de archivo.

La ministra de Igualdad, Irene Montero, y el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, en una foto de archivo.

LA LISTA DEL SÉPTIMO DÍA

Pasteles, leyes inconstitucionales e insultos a ministros: los ocho fiascos de Podemos en el Gobierno

La convivencia entre culturas políticas tan diferentes como las de PSOE y Podemos han provocado ya los primeros roces en un Gobierno al que se le acumulan los problemas.

8 marzo, 2020 02:21

1. La humillación de Irene Montero

"Detectamos muchas cosas inconstitucionales" dijeron fuentes del PSOE sobre la nueva Ley de libertades sexuales que Irene Montero pretendía convertir en el emblema de su ministerio de Igualdad. Y no sólo "cosas inconstitucionales", sino también errores gramaticales, absurdos jurídicos, artículos copiados de otras leyes, invasiones de competencias, ignorancia de la jurisprudencia del Tribunal Supremo, vocación invasiva y un largo etcétera de amateurismos más propios de un activista adolescente que de un ministro.  

La Ley de libertades sexuales tendrá, en fin, que ser cepillada por juristas profesionales antes de ver la luz del sol. El objetivo es que el proyecto estrella de la ministra Montero ofrezca, al menos, una mínima apariencia de constitucionalidad y de rigor jurídico antes de ser lanzada al ruedo. 

2. Los silencios de Pablo Iglesias

Conocido como uno de los políticos más locuaces de la escena política española, omnipresente en las televisiones afines y siempre al quite del escándalo de turno para arremeter con toda su furia contra PP o Ciudadanos, Pablo Iglesias ha guardado un estricto silencio, casi monacal, sobre escándalos como los de los dos trabajadores sepultados en el vertedero de Zaldibar, las menores tuteladas prostituidas en Baleares o la gestión del coronavirus. 

3. La purga de Carmen Calvo

La competencia por el trono de hembra alfa del feminismo gubernamental es feroz y ya se ha cobrado su primera víctima. Una Carmen Calvo que ha sido apartada de la coordinación de la coalición de gobierno PSOE-Podemos después de que Irene Montero se sintiera humillada por la enmienda a la totalidad a su ley estrella.

De fondo, el rencor de Calvo después de que las competencias de Igualdad fueran detraídas de su ministerio en favor del de Irene Montero. Pero también la rapidez con la que Pedro Sánchez ha cedido a las exigencias de un Pablo Iglesias erigido en caballero andante protector de su desvalida damisela. 

4. El pastel de Irene Montero

El vídeo, claramente escenificado, en el que las trabajadoras del Ministerio de Igualdad regalan un pastel a Irene Montero por su cumpleaños se ha convertido ya en un meme omnipresente en las redes sociales. Calificado por muchos como "frívolo", "infantil" e incluso como "grotesco", el vídeo ha servido como munición para criticar a unos ministros de Podemos que no parecen ser todavía conscientes de la distancia entre un influencer de Instagram y un ministro

5. Las cruzadas rocambolescas de Garzón

En plena revuelta del sector agrario español por los sempiternos problemas del sector, el ministro de Consumo abrió la veda contra los sistemas de recompensas de los videojuegos con el argumento de que fomentan la ludopatía entre los menores de edad. Pocos días antes se había visto obligado a renunciar a su intención de prohibir cualquier tipo de publicidad del juego. Al parecer, el ministro tuvo que ser informado de que el juego y su publicidad son constitucionales poco después de acceder al cargo de ministro. 

El último proyecto de Garzón, además de la calificación de las mujeres como "consumidores vulnerables", es la revisión de la publicidad de juguetes infantiles con el objetivo de evitar "los contenidos sexistas". Veremos cómo lo gestiona su ministerio cuando Garzón sea informado de que los juguetes infantiles también son constitucionales.  

6. Los golpes de pecho de Pablo Iglesias

Cómo debió de ser el disgusto de Irene Montero por el documento de veintiséis páginas que destrozaba frase a frase su Ley de violencias sexuales que Pablo Iglesias se sintió obligado a abalanzarse sobre el primer micrófono que los medios le pusieron delante para calificar de "machista frustrado" al ministro de Justicia, Juan Carlos Campo. En la cabeza de Iglesias, corregirle las faltas gramaticales a su pareja es "machismo" –los diccionarios son el patriarcado– y revisar la constitucionalidad de los proyectos de ley, una actividad propia de frustrados

7. El trabalenguas de la ministra de Trabajo

"Piensen ustedes que todas estas normas van guiadas por un único propósito que es la prevención de la salud, estamos hablando de, bueno, de una enfermedad que es contagiosa y, por tanto, para una democracia este es el bien más principal y en este sentido los demás bienes están sujetos, insisto, como son conscientes ustedes y usteda… todas ustedes, están sujetos a lo principal que es, bueno, controlar los riesgos, que no existan contagios y actuar como debemos hacer e, insisto, lo estamos haciendo, desde luego, seamos cautas, mando un mensaje de tranquilidad, no está pasando nada, y lo que estamos haciendo, disponiendo en cada uno de los gabinetes, son las normas, bueno, que faciliten situaciones que puedan darse, desde luego, insisto, esta es una medida extrema, hay otras muchas que, como saben ustedes, desde el manejo, ¿no?, de los EPIs, de los mecanismos de contagios primarios hasta muchos otros factores que insisto, están ya en la propia ley y que ya se aplican en otras situaciones en las empresas".  

8. El desaliño de Manuel Castells

Muy comentada fue también la falta de respeto a los ciudadanos y a las instituciones de Manuel Castells al presentarse en la sesión de control al Gobierno en el Senado en camiseta y con una apariencia personal mejorable. Nada extraño en un partido que ha hecho del desaliño marca de fábrica, pero sí chocante en alguien que suele impartir sus clases y conferencias en universidades americanas vestido con traje y corbata

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