Inés Arrimadas, Albert Rivera, Pablo Casado, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, en el sentido de lectura.

Inés Arrimadas, Albert Rivera, Pablo Casado, Pedro Sánchez, Pablo Iglesias e Íñigo Errejón, en el sentido de lectura.

LA LISTA DEL SÉPTIMO DÍA

En la cuerda floja: ¿quiénes son los 9 políticos que se juegan su futuro estas elecciones generales?

La carrera de un puñado de políticos españoles depende del resultado de unos comicios en los que algunos no tienen nada que perder y otros lo pueden perder todo.

1. Pablo Casado: En función de Vox

La subida del Partido Popular se da por descontada, pero el éxito de Pablo Casado se medirá no tanto por el número de escaños obtenidos por su partido como por la distancia que separe a este de Vox. Si Vox supera los 50 escaños y el PP se queda en el entorno de los 80 o los 90, la presión por su flanco derecho le impedirá a Casado facilitar la investidura de Pedro Sánchez con una abstención o, incluso, un voto a favor. Con Vox en 30 escaños, Sánchez tendrá más cerca su objetivo de que el PP le extienda una alfombra roja hasta Moncloa gratis et amore

2. Albert Rivera: Objetivo, 30 escaños

Es uno de los dos políticos, junto con el presidente del Gobierno en funciones, que más se juegan esta noche. Los sondeos han sido letales para Cs, aunque durante la última semana, y gracias a la presencia de Inés Arrimadas en dos debates electorales, se ha percibido un pequeño repunte del voto naranja. Si ese repunte llega al 2%, Cs podría conseguir hasta veinte escaños más de los previstos. La barrera psicológica está, en cualquier caso, en los 30 escaños. Cualquier cifra inferior será una hecatombe y facilitará la decisión de poner el partido en manos de Arrimadas. Con 30 o más escaños, Albert Rivera podría sentirse legitimado para continuar al frente de Cs.

3. Pedro Sánchez: vencerá, pero no convencerá

Puede ganar las elecciones siendo el gran perdedor de la noche. Cualquier resultado por debajo de los 123 escaños obtenidos en abril será considerado como un fracaso. Y no sólo para el PSOE. Porque la repetición de las elecciones, un capricho táctico de Pedro Sánchez y de su jefe de gabinete Iván Redondo, podría acabar con Vox ocupando el lugar que antes ocupaba Cs; con Podemos en el mismo punto, escaño arriba escaño abajo, en el que estaba en abril; con Íñigo Errejón anulado como muleta del PSOE; y con el nacionalismo echado al monte por la entrada de la CUP en el Congreso de los Diputados. Un escenario de pesadilla, radicalizado y muy peligroso, facilitado por un Pedro Sánchez que rechazó formar Gobierno a derecha –con PP, a centro –con Cs– y a izquierda –con Podemos– y que ahora podría toparse con un escenario objetivamente ingobernable y mucho peor.

4. Inés Arrimadas: calienta, que sales

Si los sondeos se cumplen, Inés Arrimadas será la próxima líder de Cs. Y es que si algo bueno ha tenido para Cs la brutal campaña de acoso y derribo ejecutada contra Albert Rivera por parte del PSOE y su caverna mediática a lo largo de los últimos meses es que un hipotético mal resultado de los naranjas sería atribuido en exclusiva a su cabeza de lista por Madrid, dejando a la de Cádiz relativamente al margen de la debacle. En sentido contrario, un buen resultado de Cs, o incluso uno no catastróficamente malo, sería atribuido en parte al buen hacer de Inés Arrimadas a lo largo de esta última semana de campaña. 

5. Santiago Abascal: sin nada que perder

No tiene nada que perder y lo puede ganar todo. Si algo demostraron las elecciones de abril es que no existe espacio político suficiente en la derecha española para tres partidos. Un resultado de Vox por encima de los 50 diputados y uno de Cs por debajo de los 20 podría llevar a muchos a considerar que el partido que sobra no es Vox, sino Cs. La consolidación de los de Santiago Abascal como tercer partido del Congreso de los Diputados obligaría además al PP a endurecer sus postulados, dejando las puertas del centro abiertas de par en par para la llegada del PSOE. Abascal, por su lado, gozaría de un mínimo de dos años para llevar a cabo la segunda fase del plan de Vox: el asalto al electorado de clase obrera que todavía vota a PSOE y Podemos

6. Pablo Iglesias: si resiste, gana

Pablo Iglesias podría ser uno de los triunfadores de la noche incluso en el caso de perder escaños con respecto a su resultado de abril. Porque eso demostraría que Podemos es un partido bastante más asentado de lo que muchos creían y capaz de resistir un triple tirón político que pocas formaciones españolas habrían soportado sin desmoronarse. El primero, el que supuso la decisión de Íñigo Errejón de presentarse a las elecciones. El segundo, el de un PSOE que ha intentado endosarle a Podemos la responsabilidad por la convocatoria de nuevas elecciones. Y el tercero, el de unos medios de comunicación que han actuado durante los últimos seis meses como devota correa de transmisión de los argumentos del PSOE. Si Iglesias obtiene esta noche entre 30 y 35 escaños, se convertirá en uno de los vencedores de la jornada.

7. Juan Carlos Girauta: el justo que pagará por los pecadores

Paradójicamente, el endurecimiento del electorado de la derecha, plasmado en el trasvase de electores habituales de PP y Cs hacia Vox, podría acabar resultando letal para el más duro entre los duros. Un Juan Carlos Girauta que se ha convertido durante los últimos años en uno de los políticos más contundentes contra el separatismo y la izquierda española. Y es que si Juan Carlos Girauta pierde su escaño por Toledo, el liberalismo español habrá perdido una de sus mejores piezas en la batalla contra el populismo y el nacionalismo. Junto a él podrían caer también otros pesos pesados del partido como José Manuel Villegas o Patricia Reyes.

8. Íñigo Errejón: la muleta rota del PSOE

Uno más de los cálculos erróneos del PSOE de Sánchez y Redondo. Íñigo Errejón tenía tres misiones. Restar los máximos votos posibles a Podemos, sentar las bases para la futura ocupación del espacio electoral de los de Pablo Iglesias y facilitar la investidura de Pedro Sánchez. En primer lugar, votando a favor de ella. Y, en segundo lugar, obligando a un Podemos mermado a hacer lo propio para no aparecer retratado en el bando del no junto a la derecha. Pero Podemos podría, si los sondeos se confirman, resistir mucho mejor de lo esperado al tiempo que Más País se queda en porcentajes de voto muy inferiores a los previstos en un primer momento. La desgracia de Errejón es que incluso un resultado cercano al de su franja alta de los sondeos podría no servirle de nada si Podemos evita el derrumbe y el PSOE no obtiene un resultado cercano a los 140 diputados.

9. Irene Montero: Cambiar algo para que todo siga igual

Un mal resultado de su partido podría provocar el abandono de Pablo Iglesias y su sustitución por una Irene Montero que se convertiría así en el mejor ejemplo posible del viejo lema político gatopardista aplicado al populismo de extrema izquierda: "Algo ha de cambiar para que todo siga igual". Digamos que, ocurra lo que ocurra esta noche con Podemos, los Iglesias-Montero seguirán controlando Podemos con la misma firmeza con la que lo han hecho hasta ahora. 

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