No podemos estar gordas, ni hablar mal, ni estar mal depiladas. | Sandra Golpe en 'UHCL'

Opinión Una hora con Lorena

Sandra Golpe: "No podemos estar gordas, ni hablar mal, ni estar mal depiladas. No llego a todo. Me considero fracasada"

"Pasé una mala racha, me aconsejaron que fuera a ver a un sacerdote y me doy cuenta de que él me vio por dentro".

"A partir de los 50 te vuelves más invisible, pero los hombres te miran con más respeto".

"Mercedes Milá, Olga Viza, Rosa María Mateo… no eran pibones, pero eran creíbles. A los hombres con personalidad no les piden ser guapos o feos. Tenemos que ir a eso".

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A Sandra Golpe, la directora y presentadora del informativo más visto de la televisión desde hace años (Antena 3, ya imbatible), le gusta recordar que es, ante todo, una niña de San Fernando.

Una chiquilla enamorada de la luz de su isla, de los patios, de la música que sale de las entrañas del misterio, de cómo va a morirse la tarde allá en el rojo azulado de El Bartolo, en la playa de la Casería, donde Cádiz parece La Habana y las barquitos tocan charco. Al poco le va saliendo el acento que duerme en los telediarios.

También es una mujer que adora a sus padres por encima de lo humano: hace rato que Sandra aceptó que no podría ni querría cortar el cordón umbilical, así que se ha hecho con él un collar de sangre y fuego que le ata a los suyos a cinco horas de distancia. Cuenta en esta entrevista que padece la culpa de las muchachas que se fueron a buscarse la vida fuera. Cuenta que sólo tiene un hijo y que le da miedo que la deje en una residencia: esto lo dice un poco de broma pero también un poco en serio.

Sandra Golpe.

Sandra Golpe. Cristina Villarino.

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. Cristina Villarino.

Le pregunto cómo es una líder por dentro y me dice que con los años ha aprendido a dejar fuera el ímpetu, el ego. No sabe cómo es su vida “por las calles de Madrid”: “Me doy cuenta de que me pierdo mucha vida social. Mi vida, con los años, se ha convertido en mi trabajo. Me apasiona, sí, pero me come muchas horas”. Tampoco conoce los privilegios de la fama porque no le gusta deber favores. Sus padres la enseñaron a tener esa altura.

Yo diría que Sandra Golpe lucha mucho contra su propia fuerza, contra su propia brillantez: hay algo en ella que se empequeñece por humildad, por recato. No le gusta sacar los pies del tiesto, aunque le sobra el poderío y la capacidad para hacerlo.

También pienso que es hermosa y que hay algo muy dulce y muy tintineante en su sonrisa. De nuevo, una contradicción: me fijo enseguida en ese lunar tan sugerente que le nace sobre el labio, como de diva fatal. El lunar que otras estrellas se pintaron con lápiz para resultar irresistibles y aterradoras, ella lo trae de serie. ¡Y hay otro! Otro bajo el ojo derecho, subrayándole la mirada de las chicas listas, la que ve hasta lo que hay detrás de la nevera. Aunque a veces se lo disimule con maquillaje. Como todo: como el temperamento y el genio.

Hablamos también de la presión estética: hablamos de las comunicadoras con un carácter inimitable, como las Olga Viza, como las Mercedes Milá, como las Rosa María Mateo. “No eran pibones, pero eran creíbles. A los hombres con mucha personalidad nadie les ha pedido que fueran más guapos o más feos. Nosotras tenemos que ir a eso”, dice.

Sandra Golpe durante la entrevista.

Sandra Golpe durante la entrevista. Cristina Villarino.

“Pero no podemos estar gordas, no podemos hablar mal. Tenemos que estar bien depiladas. Todo, tío”, farfulla. “Hay que ser perfectas madres, novias, hijas… y siempre consideras que no llegas a todo bien. Yo me considero fracasada. ¡Hasta con mis amigos! No quedo con nadie”.

Charlamos sobre los periodistas que editorializan (los Vicente Vallés, las Silvias Intxaurrondo), sobre ser escéptica, sobre la palabra “facha”, sobre cuánto gana la directora del informativo más visto de España, sobre hombres guapos, o inteligentes, o narcisistas…. “Yo me enamoro de un hombre por su cabeza”, sostiene. “Y he querido lo mismo para mí. Si alguien me ha dicho ‘qué guapa eres’, no me ha gustado tanto”. ¿Que cuál es la mejor edad para el sexo? “La mía no”, dice. Y se ríe.

Sandra Golpe, directora del informativo más visto de la televisión.

Sandra Golpe, directora del informativo más visto de la televisión. Cristina Villarino.

Reconoce un gesto conservador suyo: le gustan los hombres que le abren la puerta y que invitan a cenar y a comer, que hacen la pelota y dicen cosas bonitas.

¿Y qué más? Pues mira: tiene un ramalazo de Amy Winehouse (juega a colocarse el pelo como ella, en nido hacia arriba, y a rasgarse los ojos) y sueña a veces con ser negra, con que sus ancestros hubiesen sido negros y “con cantar muy bien, como una negra”.

¿Cuándo perdió Sandra la inocencia? Aún no la ha perdido, asegura. ¿Y lo de la fe…? Bueno. Hace poco pasó una mala racha y le aconsejaron que fuese a ver a un hombre. Ese hombre era sacerdote. Ella siente que él consiguió verla por dentro. Esto intento yo hoy también. Abrir la puerta de esta mujer excepcional para ustedes. Sandra Golpe: no se la pierdan.

Sandra Golpe en Una hora con Lorena.

Sandra Golpe en Una hora con Lorena. Cristina Villarino.