Un pescado a tener en cuenta.
Los pescaderos recomiendan: la trucha arcoíris es un peligro para el medio natural, pero es un auténtico manjar
El pescadero de Málaga afirma que la trucha arcoíris es una opción excelente para un buen plato de pescado, pese a sus riesgos.
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La trucha arcoíris se ha consolidado como una de las recomendaciones estrella debido a su excelente relación de calidad y precio y su versatilidad en la cocina. Este pescado azul, de carne tierna y potente sabor, es considerado como un manjar y profesionales como El pescadero de Málaga sostienen que es una extraordinaria opción.
El profesional en cuestión ha destacado, a través de redes sociales, que se trata de un producto espectacular y sumamente fácil de cocinar para disfrutarlo en casa. Ahora bien, detrás de sus bondades gastronómicas se esconde una realidad un tanto alarmante.
La trucha arcoíris es una de las especies exóticas invasoras más dañinas para los ecosistemas fluviales. Fue introducida en los ríos europeos para la pesca deportiva, lo que desató un grave problema medioambiental.
Un pescado rico, pero también peligroso
Al ser un depredador voraz y sumamente adaptable, compite de forma agresiva por el alimento y el territorio con la trucha común autóctona, desplazándola y poniendo en serio peligro la biodiversidad de las cuencas de agua dulce.
No obstante, a pesar de su catalogación como peligro ambiental en el medio silvestre, se permite su comercialización y consumo siempre que provenga de acuicultura controlada. Las granjas de cría en cautividad garantizan que el pescado que llega a los mercados no dañe directamente las poblaciones de ríos locales, por lo que no hay problema en este caso.
Este modelo de producción sostenible permite que el consumidor disfrute de un alimento seguro, controlado sanitariamente y de un valor nutricional altísimo, rico en omega-3.
El veredicto de los expertos, al final, es claro: consumir trucha arcoíris procedente de criaderos es una excelente alternativa gastronómica que además no perjudica el entorno natural -y además sirve también para apoyar al comercio local-.
Desde El pescadero de Málaga también confirman que la trucha arcoíris se puede consumir de diferentes maneras: en lata, ahumada o directamente fileteada para cocinarla como cualquier otro tipo de pescado.
Se puede servir de una infinidad de maneras y eso hace que, en parte, sea además un pescado tan buscado, puesto que de igual manera que el salmón o el atún puede comerse en múltiples platos sin necesidad de pasar siempre por la misma elaboración -se hace hasta en paté, como explica el experto-.
Con todo, si bien es cierto que es un peligro para los ríos, es un animal que se aprovecha muchísimo -de igual manera que el cerdo, pero en el mar- y carga con una fuente de nutrición sensacional.