Roger Torrent, presidente del parlamento autonómico catalán.

Roger Torrent, presidente del parlamento autonómico catalán. Quique García EFE Barcelona

ELECCIONES CATALANAS

¿Peligran las catalanas? Las 31 claves de un posible aplazamiento electoral

El previsible empeoramiento de la cifra de contagios durante los próximos días recomendaría el aplazamiento de los comicios, pero ERC y PSC se resisten a ello. 

8 enero, 2021 03:12

1. ¿Habrá elecciones autonómicas en Cataluña el próximo 14 de febrero? No busquen la respuesta en la Generalidad. Ni siquiera allí lo saben a ciencia cierta. 

2. Lo que sí saben algunos partidos catalanes es lo que quieren, aunque no lo confiesen en público. 

3. Preguntado por la fecha definitiva de las elecciones, un diputado de la oposición contesta: "Imposible saberla hoy". Todo dependerá de la evolución de la pandemia.

4. A poco más de un mes de las elecciones, ni siquiera los principales espadas de la política catalana saben si habrá comicios en febrero. El encogimiento de hombros es la respuesta estándar a las preguntas de EL ESPAÑOL. 

5. Una segunda fuente de la oposición da, sin embargo, la clave: "Si la evolución de la epidemia es la que se prevé, especialmente tras las fiestas navideñas, sería una irresponsabilidad celebrar las elecciones el 14 de febrero. Los datos van a ser malos". 

6. La misma fuente añade a continuación: "Oficialmente no hay nada decidido. Pero ERC y PSC no parecen querer aplazar las elecciones. Están presionando, de hecho, para que se celebren el 14 de febrero". 

7. El feroz repunte de la epidemia durante esta tercera ola y la sospecha de que las fiestas navideñas pasarán una factura aún mayor durante los próximos días recomendarían, efectivamente, el aplazamiento de los comicios. ¿Cómo justificar su celebración en pleno repunte de casos y con los hospitales al borde del colapso?

8. Que los comicios se iban a celebrar sin que la epidemia hubiera remitido estaba claro, en cualquier caso, hace semanas.

9. La Generalidad había estipulado que la votación se hiciera en grandes espacios en vez de en los colegios electorales habituales para minimizar el riesgo de contagio. El objetivo es garantizar 2,5 m2 para cada votante.

10. Entre los motivos legales previstos para un posible aplazamiento de las elecciones está el de un confinamiento perimetral estricto o una limitación relevante de la circulación. Y esa es la situación actual en Cataluña. 

11. La unanimidad, de cara a la galería, es total entre los partidos catalanes: las elecciones deben celebrarse en la fecha prevista… salvo que las restricciones impuestas por las autoridades impidan que todos los ciudadanos puedan votar. 

12. En privado, las cosas son diferentes. 

13. Las dudas sobre un posible aplazamiento de las elecciones podrían estar detrás de la decisión de Pedro Sánchez de no relevar todavía a Salvador Illa al frente del Ministerio de Sanidad. Descabalgarlo de sus tareas ministeriales sin que las elecciones estén garantizadas le restaría foco público sin obtener nada a cambio. 

14. El que ha demostrado con sus declaraciones mayor interés en que los comicios no se aplacen es el PSC, quizá por la incomodidad que supondría alargar ese periodo en el limbo, con un pie en el Ministerio de Sanidad y otro en la campaña electoral, de Salvador Illa. 

15. Quizá también porque cada día que pasa, JxCAT se acerca más a ERC. Y no habría peor resultado para el PSC que una derrota de los republicanos frente a Carles Puigdemont

16. Es una obviedad, además, que a ERC no le interesa aplazar las elecciones dada la evolución de los sondeos. Cada día que transcurre es un día perdido frente al prófugo de Waterloo. 

17. Laura Borràs, la candidata de JxCAT, crece rápidamente en las encuestas y reduce la distancia con ERC, mientras el efecto Illa amenaza con un triple empate técnico en cabeza entre PSC, JxCAT y los republicanos. 

18. En los sondeos no importan tanto los datos concretos como las tendencias. Y las de Borràs e Illa son ascendentes, mientras que la de Aragonès es descendente. Si las elecciones se aplazan, Borràs e incluso Illa podrían llegar a rebasar a los republicanos. 

19. ¿Podría ERC sentir la tentación de celebrar los comicios en la fecha prevista, a pesar de los malos datos epidemiológicos, para no perjudicar aún más las opciones de su candidato? Eso sospechan algunos en la oposición. 

20. En principio, y salvo sorpresa, la fecha de las elecciones será decidida el próximo 15 de enero.

21. Pero la decisión real se habrá tomado antes. Concretamente, en la reunión que tendrán todos los partidos el 11 de enero. Una reunión en la que estos conocerán los datos de evolución de la epidemia y el impacto de las fiestas navideñas en la curva de contagios.

22. "Es una reunión técnica, no política. Ahí los que mandan son los técnicos del Departamento de Salud" dice un diputado del parlamento autonómico. 

23. En esa reunión se analizarán los datos epidemiológicos y el índice de ocupación de camas hospitalarias. Si estos son malos, o apuntan a un empeoramiento, las elecciones podrían ser aplazadas

24. La última palabra, en cualquier caso, le corresponde al gobierno autonómico, encabezado actualmente por el vicepresidente y candidato a la presidencia de la Generalidad Pere Aragonès, de ERC.

25. El documento elaborado por el Procicat (Plan territorial de protección civil de Cataluña) describe una serie de escenarios ordenados de menor a mayor gravedad epidemiológica. Cataluña se encuentra actualmente en el penúltimo de ellos. 

26. En ese penúltimo escenario, el Procicat aconseja el aplazamiento de las elecciones. Y es factible que Cataluña pase al último de los escenarios, el más grave, durante los próximos días. 

27. ¿Cómo justificará entonces ERC una hipotética confirmación de las elecciones para el 14 de febrero? Eso se preguntan en la oposición. 

28. "A los republicanos les va a resultar muy difícil explicarlo" dice una diputada de la oposición constitucionalista. Sobre todo si se tiene en cuenta que suya es la Consejería de Sanidad, cuya gestión de la epidemia ha sido, en líneas generales, tan lamentable como la de la inmensa mayoría de las administraciones españolas. 

29. Pero todo dependerá, finalmente, de la evolución de los contagios y del riesgo potencial para la salud pública que supongan los comicios. 

30. Si ese riesgo es inasumible, el aplazamiento de las elecciones será inevitable.

31. Si este permite una mínima escapatoria argumental –como la de que no se pueden aplazar las elecciones mientras la gente es libre de ir a trabajar o viajar en metro–, las elecciones se celebrarán el próximo 14 de febrero. Para alivio de ERC y, secundariamente, del PSC

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