Caza F-5 marroquí durante unas maniobras en 2010

Caza F-5 marroquí durante unas maniobras en 2010 Paul Greenberg / US Marines Corp

Observatorio de la Defensa

La realidad del rearme aéreo de Marruecos: seis años después de anunciarlos, ni cazas de última generación ni aviones espía

La flota más capaz de la Fuerza Aérea marroquí la componen 23 cazas F-16.

También se anunció la compra de drones SeaGuardian y aviones espía G550.

Más información: Cazas F-16 de Marruecos cruzan el Mediterráneo hacia Francia para "planificar misiones aéreas" con los Rafale de París

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Las claves
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Marruecos anunció en 2019 la compra de 25 cazas F-16 Block 72 y la modernización de sus F-16 Block 52, pero las entregas y actualizaciones siguen sin materializarse.

La entrega de los nuevos cazas F-16 se ha retrasado debido a la prioridad de otros clientes como Taiwán, y Rabat estudia reclamar a Lockheed Martin por los posibles incumplimientos.

La adquisición de cazas F-35 es poco realista para Marruecos por sus elevados costes operativos y de mantenimiento, según fuentes de defensa.

Los intentos de comprar drones SeaGuardian y aviones espía estadounidenses tampoco han fructificado, limitando la modernización de la flota aérea marroquí.

El incremento en la inversión en defensa y la adquisición de nuevos sistemas para las Fuerzas Armadas lleva siendo una de las prioridades de Marruecos desde hace años. Sin embargo, todavía hay algunos programas que, aunque anunciados a bombo y platillo por Rabat, no han terminado de cristalizar.

El caso más representativo es la compra de cazas. Además del famoso F-35, que lleva rondando en todas las quinielas desde finales de 2020, Marruecos anunció en 2019 la compra de 24 aparatos F-16 Block 72 'Viper', la versión más moderna de la aeronave, así como la modernización de las 23 unidades con las que cuenta actualmente del mismo modelo en su versión Block 52.

Las últimas informaciones, provenientes de medios marroquíes, apuntan a que las primeras unidades de los 'Viper' recalarán en el país africano a lo largo del año que viene, pero no existe información oficial al respecto aportada por Lockheed Martin, el fabricante de las aeronaves.

De hecho, la compañía estadounidense ha enfrentado importantes retrasos en la entrega de este modelo de cazas a otros clientes como Taiwán. El país asiático tenía previsto recibir las primeras unidades en 2023 y completar su flota de 66 aparatos a finales de este 2026, pero todavía no tiene ninguno.

Esto cobra especial relevancia porque Marruecos firmó con Lockheed Martin una cláusula en el contrato de compra que daba prioridad en las entregas a otros países que hubiesen pagado más, como es el caso de Taiwán, por lo que el calendario de recepción podría dilatarse de forma importante.

El pasado julio, algunos medios apuntaron que Rabat estudiaba reclamar a la compañía estadounidense por los potenciales retrasos a la hora de recibir los nuevos cazas, ya previendo que no se cumplirán las fechas. El programa de compra alcanzó los 3.800 millones de dólares y comprende 25 cazas F-16 Block 72 nuevos.

La situación con la modernización de los 23 aviones F-16 Block 52, los únicos de este modelo que prestan servicio en la Fuerza Aérea Real marroquí, es muy similar.

Estados Unidos la aprobó en marzo de 2019 y, siete años y medio después, no se ha ejecutado. Marruecos sigue volando los Block 52 como las aeronaves más modernas y capaces de toda su flota a pesar de que la propaganda de Rabat ya da por aplicada la actualización.

Sobre los plazos de este último movimiento no se conoce nada y la información económica en 2019 apuntaba a un coste de unos 1.000 millones de dólares para los 23 aparatos.

En cuanto a los publicitados F-35, los cazas de quinta generación salieron a la palestra marroquí a finales de 2020, coincidiendo con la firma de los Acuerdos de Abraham y la normalización de las relaciones diplomáticas con Israel, un movimiento impulsado durante el primer mandato de Trump.

El asunto ha vuelto a estar de actualidad en los últimos días con la aprobación de la venta de este modelo de caza a Arabia Saudí en un contrato de 24.000 millones de dólares por 48 aparatos. Muchos analistas apuntan a que esta última compra abrirá la puerta a Marruecos para hacerse con el mismo caza, aunque el asunto es algo más complejo.

Caza F35 de EEUU

Caza F35 de EEUU USAF

Fuentes del Ministerio de Defensa han explicado a EL ESPAÑOL que los costes de vuelo y mantenimiento de este avión de quinta generación son desorbitados y están fuera del alcance del presupuesto de Marruecos.

"Más allá de la compra, que ya supone un desembolso de primer nivel, el problema viene con la operación diaria", afirman.

"Los pilotos militares marroquíes ya cumplen muy pocas horas de vuelo al año por razones económicas y los F-35 han demostrado una tasa de disponibilidad muy baja, incluso en Estados Unidos, donde está toda la cadena logística", recalcan las mismas fuentes.

Trasladar el modelo de caza a una Fuerza Aérea como la de Marruecos, apuntan, "es, hoy por hoy, totalmente irreal".

Además de los 24 F-16 Block 52, Marruecos cuenta con una veintena de cazas F-5 fabricados en Estados Unidos en los años 80 que, según las mismas fuentes, "se encuentran al final de su vida" y añaden que "realmente se desconoce cuántos podrían volar en caso necesario".

La flota de cazas la completan otra veintena —"aproximadamente"— de Mirage F-1 fabricados por Francia en los años 70 en una situación muy similar a los F-5 antes mencionados.

SeaGuardian

También a finales de 2020, como complemento a los antes mencionados F-35, la adquisición de drones SeaGuardian de General Atomics estuvo sobre la mesa.

Tal y como informó Reuters en su momento, durante los últimos coletazos de su primer mandato, Trump impulsó la compra por parte de Rabat de cuatro de estas aeronaves no tripuladas especializadas en el terreno naval.

Una operación que tampoco terminó en buen puerto. La llegada de Biden a la Casa Blanca paralizó el potencial acuerdo de venta que los medios de Rabat ya daban por firmado.

El fracaso del programa no ha vuelto a poner de actualidad los SeaGuardian, como sí ha ocurrido de forma recurrente con los F-35, pero el bloqueo de su compra supuso una importante merma en las aspiraciones de vigilancia marítima y capacidades tácticas de Marruecos.

Lo que sí han hecho desde Rabat es adquirir otras plataformas aéreas no tripuladas, algunas de primer orden como el TB-2 turco o algunos modelos chinos e israelíes, aunque claramente inferiores en capacidad a los SeaGuardian.

Aviones espía

En cuanto a los aviones de inteligencia, los medios controlados por Rabat han ido anunciando puntualmente la adquisición de diferentes plataformas para este fin.

La primera de la época reciente ocurrió hace ya seis años, cuando se publicó la compra de entre dos y cuatro aparatos para labores de espionaje e inteligencia de señales basados en el avión ejecutivo Gulfstream G550.

De la transformación de aviones de negocios en plataforma espía se iba a encargar la estadounidense L3Harris por un coste que nunca terminó de trascender.

Los medios marroquíes incluso publicaron la matrícula de la primera aeronave en ser convertida: N527GA. Según ha podido contrastar EL ESPAÑOL de documentación oficial de la Administración Federal de Aviación (FAA) de Estados Unidos, el avión G550 con esa matrícula sigue siendo propiedad de L3Harris seis años después.

Más recientemente, en abril de este año, la idea de contar con un avión espía que renueve su flota actual volvió a saltar a la actualidad. En esta ocasión, con la supuesta intención de Rabat para hacerse con el sistema estadounidense HADES (High Accuracy Detection and Exploitation System).

Gulfstream 550 de Israel

Gulfstream 550 de Israel allen watkin Omicrono

Esta tecnología se encuentra en desarrollo en Estados Unidos por encargo del Departamento de Defensa a L3Harris, que vuelve a ser el contratista de referencia del programa, aunque esta vez la plataforma elegida es el reactor de negocios Global 6500 de Bombardier.

Más allá de las intenciones publicadas por los medios afines de Rabat y la propaganda vertida en redes sociales, Marruecos no ha hecho oficial ninguna compra de este sistema que, por otro lado, llegaría a partir del año 2030.